Cuenca con niños

Cuenca
Casas colgadas

PLANEANDO LA ESCAPADA

Solo teníamos unos días para cambiar la rutina habitual de trabajo y colegio. Buscábamos algo económico y cercano a Valencia. Cuenca nos pareció muy buena opción, pues está a unas dos horas de nuestra ciudad y además, nos ofrecía multitud de posibilidades en contacto con la naturaleza. Buscamos una opción barata que no estuviera muy alejada de la capital, pues queríamos dedicar al menos un día a su visita, aunque la mayor parte del viaje lo pasaríamos visitando la Serranía de Cuenca.

EL HOTEL

Para este viaje optamos por la opción de hotel en lugar de apartamento. Los niños se van haciendo mayores y eso nos permite que ya puedan cenar pronto con nosotros y acostarnos todos pronto a la misma hora. Para la ocasión elegimos el hotel Cueva del Fraile que estaba a unos 5 kilómetros del centro de la ciudad. La ubicación es muy buena, pues en apenas unos minutos estás en la parte de las casas colgadas y el centro histórico.

El hotel estaba muy bien, pedimos una habitación para cuatro, que nos costó muy barata. La habitación era muy grande, con dos alturas separadas por una pequeña escalera. El baño tenía bañera con jacuzzi. Era muy grande y nos permitió pegarnos unos baños los cuatro juntos, lo que provocó algunos momentos de lo más divertidos.

Cueva del Fraile
Habitación

Por la noche cenábamos en el hotel. Había dos opciones, un restaurante o una pequeña cafetería. Las tres noches cenamos en esta última. Había mucha variedad de tapas, hamburguesas, pizzas, etc.

El hotel, que cuenta con parking privado gratuito, es muy recomendable y sin dudarlo lo recomendaría para cualquier personas que vaya a pasar unos días a Cuenca.

DÍA 1 – VIAJE Y TARDE EN LA CIUDAD ENCANTADA

Como hemos dicho con anterioridad, Cuenca está muy cerca de Valencia, lo que nos permitió llegar a alejarnos y tener tiempo todavía de disfrutar de la visita de alguna de las zonas que habíamos programado.

La Ciudad Encantada es un bello paraje natural ubicado en Valdecabras, a unos 26,2 kilómetros de Cuenca, distancia que recorremos por una carretera nacional en buen estado en unos 30 minutos de viaje en coche.

A nuestra llegada observamos un parking gratuito en forma de descampado. La entrada está bien señalizada. Para conocer horarios y precios actualizados os recomendamos el acceso a la propia web del lugar. A nosotros nos costó 5 euros por adulto. El parque abre todos los días del año a las 10:00 h. La hora de cierre depende de la época del año.

La ciudad encantada

Nada más entrar, la persona que nos vendió las entradas nos dio un mapa con las diferentes rocas que íbamos a ver y lo que representaba cada una. Nos indicó que el recorrido era circular, de unos 3 kilómetros aproximadamente y que se tardaba en ver sobre 1 hora y 30 minutos. En los diferentes carteles de la entrada nos avisaban de la presencia de una plaga de procesionaria del pino. Fuimos en abril, época en la que está más presente, lo que debe ser tenido en cuenta por la gente que vaya con perros, pues estos gusanos pueden ser bastante peligrosos si toman contacto con ellos.

La ciudad encantada
Plaga de procesionaria

A nuestra llegada nos dimos cuenta que el suelo estaba bastante embarrado por las recientes lluvias que habían tenido lugar en la zona. Aún así, la caminata fue muy divertida. Eran las 18:00 h. aproximadamente y casi no había gente, por lo que las rocas se veían muy bien, lo que unido al silencio y al buen olor que había, hizo que pasáramos un rato muy agradable.

La ciudad encantada

Nuestro hijo mayor se divirtió mucho. Iba tratando de adivinar lo que representaba cada piedra, mientras nos hacíamos fotos con casi todas ellas. El peque, en la mochila la mayoría del tiempo, todavía es muy pequeño para este tipo de juegos, aunque no perdió la ocasión para corretear por el lugar.

La ciudad encantada
Plano extraído de www.ciudadencantada.es

Este lugar, por su belleza e historia, fue declarado sitio Natural de Interés Nacional en 1929. Hay que tener en cuenta que el origen de las formaciones rocosas se remontan a 90 millones de años, lo que nos da una muestra de su magnitud.

La ciudad encantada
Cara del hombre

A lo largo del camino, muy bien señalizado, unas balizas van indicando el camino de ida (balizas azules) y vuelta (balizas rosas). Cada formación rocosa supera a la anterior. Somos capaces de adivinar multitud de animales (osos, tortugas, focas o perros), caras humanas que se besan (los amantes de Teruel) y multitud de sorpresas más que nos voy a desvelar. Junto a cada formación rocosa hay también carteles explicativos.

La ciudad encantada
Mapas explicativos que encuentras durante el recorrido.

La ciudad encantada

La ciudad encantada

En resumen, una maravilla de la naturaleza que merece ser visitada.

La ciudad encantada
Mar de piedra

DÍA 2 LA RUTA DE LAS CARAS + VISITA A LA CIUDAD DE CUENCA

Dedicamos la mañana a visitar Buendía. Una vez sobrepasas este pueblo conquense, situado a algo más de una hora de la capital, avanzando unos 5 kilómetros por un terreno pedregoso pero en buen estado, accedes al comienzo de esta preciosa y sencilla ruta.

El punto de inicio se realiza en una zona en la que hay unos merenderos, donde puedes comer posteriormente si quieres seguir disfrutando de un buen día en la naturaleza.

Ruta de las caras
Merenderos

El comienzo de la ruta está muy bien indicado. Además, son frecuentes las señalizaciones a lo largo de todo el recorrido. Es difícil describir el tiempo que se tarda en cubrirla, pues depende de las paradas que vayas haciendo y el tiempo que inviertas en ver las imágenes, pero en nuestro caso, con un niño pequeño de 4 años que no dejó de andar en todo el recorrido, la terminamos en apenas una hora (al peque de 2 años lo llevamos en mochila portabebés). En términos de distancia serán unos 2 kilómetros aproximadamente.

Ruta de las caras
Comienzo de ruta

La ruta en sí es ideal para niños pues no cuenta con ninguna dificultad. La distancia es corta, el terreno poco peligroso y además cuenta con el atractivo de ir observando hasta un total de 18 figuras talladas en la roca. En algunas, junto a la imagen aparecen los datos básicos de la misma (nombre, autor, etc.). En otras no aparece ninguna leyenda junto a ella, pero haciendo una foto al comienzo de la ruta, puedes ir buscándolas sabiendo que encontrarás hasta 18 imágenes distintas. Además, como vas con niños que son súper imaginativos , no hay duda de que ellos incluso encontrarán más de las que indica el mapa.

Ruta de las caras
Mapa

Durante la ruta se va observando el pantano de Buendía de fondo, existiendo incluso un pequeño mirador, en el que puedes aprovechar para hacer alguna foto de recuerdo.

Ruta de las caras
Pantano de Buendía

Desde allí comienza la parte final de la ruta con las últimas imágenes y una pequeña sorpresa por el camino. ¡Encontramos una roca con una forma que no esperábamos!

Ruta de las caras

Para concluir, se inicia un pequeño camino de vuelta de unos 400 metros que nos lleva a la carretera. Continuando por allí unos 200 metros llegamos al origen de esta bonita ruta circular.

Ruta de las caras

Como único punto que no me gustó demasiado fue la conexión de las imágenes entre ellas y con el paisaje en sí, parece que no casan demasiado, pero bueno, eso ya es una apreciación personal.

Ruta de las caras

En resumen, una bonita mañana de paseo por la naturaleza que terminamos con una breve visita a uno de los parques infantiles del pueblo antes de comer en uno de sus bares, el bar Julmi. Nos encantó el trato que nos dispensaron además de ofrecernos una muy buena comida.

Ruta de las caras

Por la tarde visitamos Cuenca, dando un paseo por su zona antigua. Por el camino vimos las casas colgadas, quizás lo más famoso de la ciudad, paseando posteriormente por la zona de la catedral. Fue un paseo muy interesante que nos sirvió para concluir un día muy interesante.

Cuenca

Cuenca
Catedral

Cuenca

DÍA 3 – NACIMIENTO DEL RÍO CUERVO + TREN TURÍSTICO DE CUENCA

A una distancia aproximada de poco más de una hora desde Cuenca, ubicado en la localidad de Vega del Codorno, encontramos este bello enclave natural marcado por el nacimiento del río Cuervo, que desemboca en el Guadiela, afluente del Tajo.

En nuestro camino desde Cuenca encontramos dos lugares donde hacer una parada para estirar las piernas. El primero de ellos es el Ventano del Diablo, un bonito mirador desde el que se pueden contemplar las hoces del Júcar. Quizás más espectacular que las vistas, sea la propia forma del mirador, que se asemeja a una cueva.

Ventano del Diablo Ventano del Diablo Ventano del Diablo

Más adelante, se puede realizar otra parada para ver la Laguna de Uña. Nosotros lo hicimos a la vuelta, aunque el lugar nos desencantó un poco.

A nuestra llegada al nacimiento del río Cuervo aparcamos el coche en el parking exterior que hay junto a dos restaurantes, en uno de los cuales comimos posteriormente. Hay otro parking interior, más cercano (a unos 50-100 metros de este), que estaba lleno cuando nosotros llegamos. Ambos son gratuitos.

Desde allí, está bien señalizada la zona de entrada. Además, suele haber bastante gente por lo que no tiene pérdida. Nada más entrar observamos una bonita cascada de agua, en la que nos hicimos unas cuantas fotos.

Inicio de ruta
Nacimiento del Río Cuervo
Nacimiento del Río Cuervo
Nacimiento del Río Cuervo

Desde allí, caminando unos 750 metros, llegamos al lugar donde nace el río Cuervo, una impresionante roca de la que brota con fuerza una grandísima cantidad de agua. El efecto es espectacular pues no se observa desde allí el lugar por el que viene tanta agua, lo que parezca que el agua nace allí mismo.

Nacimiento
Nacimiento del Río Cuervo

A la salida nos fuimos a comer a uno de los restaurantes que había allí. Comimos un menú por un precio aceptable. También hay posibilidad de comer en los merenderos que hay allí.

Nacimiento del Río Cuervo
Merenderos

La visita al lugar es gratuita (quedan ya pocas cosas así) . Una vez allí se pueden realizar numerosas rutas de senderismo, distinguiendo tres itinerarios.

  • Sendero del Nacimiento del rio Cuervo: recorrido circular de 1,5 kilómetros, que fue el que realizamos nosotros.
  • Sendero de la Turbera: comienza unos 150 metros antes del nacimiento del río y recorre 1,5 km finalizando en el aparcamiento.
  • Sendero del Pinar: De unos 11 kilómetros, al que se accede por el sendero de la Turbera.

Hay zonas donde la fuerza del agua es tal, que salpica mucho el camino, por lo que es recomendable llevar calzado adecuado para evitar resbalones. Nosotros hicimos la visita en primavera, época en la que el agua suele ser abundante por el deshielo.

Por la tarde volvimos a Cuenca. Había salido una tarde lluviosa por lo que decidimos, en parte por la ilusión que le hacía a nuestro hijo pequeño, subir en el tren turístico, dando una vuelta por toda la parte alta mientras asistíamos a una explicación de todo lo que íbamos observando.

Tren turístico
Tren turístico
Cuenca
Cuenca desde las alturas

DÍA 4 – PARQUE DEL HOSQUILLO

Aunque en la planificación estaba la visita a este parque, al final no pudimos visitarlo. Para poder hacerlo se necesita una reserva previa. Nosotros lo hicimos (10 euros por adulto, gratis para los niños). El problema fue que teníamos la visita a las 09:30 y estaba a una 1h15 minutos de distancia. Además la previsión meteorológica anunciaba lluvias. Intentamos hablar con el dueño del hotel para ver si podíamos atrasar el check out para no tener que recoger todo antes de irnos, pero el hotel estaba lleno y fue imposible.

Contando con lo tarde que nos estábamos acostando y levantando, hacer la excursión hubiera supuesto levantarnos sobre las 06:30-07:00 para recoger todo, cargar el coche, hacer el check out, desayunar, etc., y todo esto en un día lluvioso.

Por esta razón decidimos perder la reserva. Lo dejamos apuntado para hacerlo en el futuro. En todo caso seremos más previsores y lo  haremos con antelación para poder escoger una hora un poco más razonable.

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