Valdelinares II

Valdelinares

Planeando la escapada 

Desde siempre nos ha encantado la nieve y la idea de inculcar a nuestros hijos el placer por pasar unos días en la naturaleza, rodeados de un paisaje tan blanco, estuvo en nuestra cabeza desde incluso antes de que ellos llegaran al mundo, así que tras nuestra escapada a Valdelinares del año anterior, decidimos repetir, aunque con algunas novedades importantes.

La proximidad de la estación de esquí con Valencia hace que sea muy accesible llegar allí. Además, con lo que nos gusta, no supone ningún esfuerzo el desplazamiento, sobre todo en un año de tanta nieve como este, que lo hace todavía más apetecible.

 Alojamiento

El alojamiento fue en esta ocasión en Mora de Rubielos. En la experiencia del año anterior, os decíamos que para próximas veces buscaríamos un lugar más cercano a pistas, por lo incómodo del desplazamiento diario. Sin embargo, esta vez fuimos con unos amigos que tenían casa allí, por lo que nos beneficiamos de la suerte de evitar pagar alojamiento al tiempo que disfrutábamos de su compañía.

 Dado que hay muchas cosas similares a nuestra escapada del año anterior, voy a ceñirme únicamente a las novedades que hemos encontrado a lo largo de este año, a fin de que con ambas entradas podáis complementar una estancia inolvidable.

 DÍA 1 VIERNES

 Salida de Valencia por la tarde después del colegio de los niños y llegada a Mora de Rubielos. Descanso.

 DÍA 2 SÁBADO

El objetivo del día, dado que ambas familias viajábamos con niños de 3 y 4 años y bebés de once y doce meses era pasar un día atractivo en la pista de trineos de Valdelinares.

 Nos costó salir de casa. Mover a dos familias con dos niños tan pequeños cada una no es tarea fácil, así que sobre las 12:30 h aproximadamente, fue el momento en el que por fin nos subimos al coche rumbo a las pistas de Valdelinares.

 A la salida del pueblo de Mora de Rubielos un control policial nos sorprendió en una rotonda parando a todos los coches que iban dirección a Valdelinares. Nos informaban de que había 3 kilómetros de retención por lo que desaconsejaban la subida. Como íbamos con una familia que conocía muy bien la zona intentamos la subida alternativa por Gúdar y fue un éxito. Nada de tráfico durante el camino.

 Al llegar a pistas vimos una señal luminosa que nos indicaba que el parking estaba lleno. Como novedad de este año el aparcamiento ha pasado a ser de pago. 5 euros todo el día. Sin embargo si presentas un forfait de esquí/snow de al menos una de las personas del coche, el parking sale gratis. Con el forfait de trineos te hacen solo dos euros de descuento.

 No nos quedó otra opción que aparcar, como otras decenas de coches, en la ladera de la montaña, lo que nos sirvió para ganarnos una reprimenda de la guardia civil a nuestra salida, sobre las 17:30 por invadir la carretera con el coche. No hubo multa, pero si las hubiesen puesto hubieran hecho el agosto, por el gran número de coches que había, como he mencionado antes.

Pista de trineos Valdelinares
Pista de trineos Valdelinares

Las pistas de trineos mantienen el mismo precio que el año pasado , 16 euros al día para adultos y 12 euros para niños, aumentándose en 3’50 euros si quieres seguro médico. Los horarios son de 11’00 a 17’00 y pagan hasta los bebés. Esto me pareció un auténtico abuso. Era obvio que los bebés no podían tirarse en trineo, pero aún así nos obligaron a pagar por ellos. Su presencia en la pista fue testimonial. Entraron, tocaron la nieve y salieron a comer. Después, la larga siesta de rigor, de la que despertaron casi a la hora en que las pistas cerraban. Hacía ya un poco de frío, así que preferimos que esperaran calentitos en el carro. Aprendimos la lección para el siguiente día.

Valdelinares con niños
Subiendo en trineo por los remontes

Como novedad con respecto al año anterior, observamos la presencia de una pista para patinar sobre hielo. Está situada junto al aparcamiento de la estación, cerca de los bares y restaurantes. Tiene unos 200 metros cuadrados de superficie (20 metros de largo por 10 de ancho) y está hecha de hielo natural. Dentro de la gran extensión de las montañas nevadas, su presencia aparece como anecdótica y obviamente no vale la pena desplazarse allí para utilizarla. No había prácticamente nadie. Además, su precio es elevado. Los precios por entrada más alquiler de patines por 30 minutos son 9’50 euros para adulto y 7,50 para niños incrementándose también en 3,50 euros si quieres hacer uso del seguro médico opcional. Los guantes son obligatorios para acceder a ella.

Pista de hielo Valdelinares

Como oferta presentan el PACK TRINEOS + PISTA DE HIELO para los que quieran hacer las dos cosas por un precio de 23 euros para adultos y 17 euros para niños. Nosotros ni nos lo planteamos. Con la entrada a la pista de trineos teníamos suficiente.

Pista de hielo Valdelinares
Pista de hielo Valdelinares

 Entramos a la pista de trineos sobre las 13:30 h. Queríamos aprovechar el tiempo al máximo, así que decidimos comer algo rápido en la cantina que hay justo a la entrada de la pista. La única comida que sirven son perritos calientes. Los venden a precio de oro, como suele ser habitual en estaciones de esquí. Cumplió con lo que necesitábamos. Comida rápida y a darlo todo en la pista de trineos.

Sobre las 17:00 salimos de las pistas rumbo a casa previo paso por el supermercado a comprar la cena. Todo había ido genial. Tocaba recuperarse para el día siguiente.

 DÍA 3

Considerando que íbamos a estar muy poco tiempo en las pistas, ya que teníamos que emprender pronto el viaje de vuelta a casa, decidimos hacer el mismo camino del día anterior y parar en una ladera nevada que habíamos visto que estaba repleta de gente. Era fácil de identificar, había una centena de coches aparcados en la orilla de la carretera. El resultado final fue inmejorable. Los niños se tiraron en trineo, hicimos un muñeco de nieve, guerra de bolas y hasta un pequeño picnic tumbados en la nieve.

Hay veces en las que vale la pena ganar menos, pero hacerlo más veces. En Valdelinares deberían aplicarse el cuento.

 Como hemos dicho a lo largo de esta entrada, viajábamos con gente que conocía el terreno por lo que nos llevaron a comer a un restaurante en el que habían estado anteriormente situado en el pueblo de Allepuz. El nombre del lugar es Hostal-Restaurante Venta Liara. Por 11 euros por persona, nos sirvieron un menú con primer plato, segundo, postre, bebida y café. En total 57 euros los seis (los niños no comieron menú, pidieron un plato combinado, postre y bebida). La comida era típica de la zona. Entre los primeros, por ejemplo destacaban las migas, la sopa de puerros, sopa de cocido, etc. En los segundos codillo, secreto ibérico, conserva, etc. En definitiva un lugar donde se come muy bien a un módico precio. No tenía zona infantil para niños pero no hacía falta. Estaban tan cansados del día en la nieve, que bastante hicieron con comer.


Hostal Restaurante Venta Liara

¡Hasta pronto Valdelinares!

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.