Holanda con niños

PLANEANDO EL VIAJE

Visto el éxito de nuestro viaje del año anterior a la Selva Negra, decidimos buscar un lugar similar donde alojarnos, una granja, desde donde poder realizar diferentes tipos de excursiones a parques de atracciones, pueblos bonitos y lugares interesantes que los niños y también nosotros pudiésemos disfrutar. Al final, el destino elegido fue Holanda, ya que tenía vuelo directo desde Valencia, una comodidad si vas con niños pequeños y nos ofrecía multitud de alternativas que pensábamos que todos íbamos a disfrutar.

EL VUELO

Las distancias en Holanda son muy pequeñas por lo que buscamos una salida desde Valencia a buenos horarios, sin importar demasiado el destino. Al final optamos por Eindhoven como lugar de llegada, que si bien estaba un poco lejos de la granja en la que nos alojaríamos, nos ofrecía por otro lado una distancia corta desde Efteling, lugar donde acabaríamos nuestra última excursión. La opción elegida fue Ryanair.

ALOJAMIENTO

GRANJA SINTNICOLAASHOEVE (Nieuwveen) – 8 NOCHES

Teníamos tan buen recuerdo de nuestro viaje del año anterior a la Selva Negra, en el que nos alojamos en una granja de la región (Kirnermarteshof en Oberried), que las comparaciones se hicieron inevitables desde el primer momento.

Pasamos ocho noches en la granja, alquilando un apartamento de dos alturas, ideal para nosotros cuatro, en el que los dormitorios estaban arriba y el resto de habitáculos, salón, cocina y baño, estaban abajo. Además del precio que pagamos por el apartamento, pagamos 12 euros por el alquiler de 3 toallas durante los ocho días.

La ubicación del lugar es muy buena, en un tranquilo pueblo de Holanda, pudiendo encontrar un supermercado muy grande a apenas 5 minutos andando. Por otro lado, no existen sitios de mayor interés en el pueblo que merezca la pena resaltar.

A nuestra llegada nos recibió el granjero Gerard. Fue muy amable desde el primer momento. Nos enseñó la zona común, con una sala de juegos en la que había un futbolín y un ping pong, una estantería en la que podíamos recoger información turística sobre lugares de la zona y nos enseñó la zona donde reposaban las bicicletas. Su uso era gratuito y había para todas las edades, aunque estaban sumamente viejas. En el granero, también había diferentes tractores, coches a pedales, etc., para el uso y disfrute de los niños. El apartamento contaba con wifi gratuito y aparcamiento suficiente para dejar el vehículo.

Sintnicolaashoeve Sintnicolaashoeve

La zona externa es donde habitan los animales. Allí puedes encontrar vacas, un conejo y un perro. La única actividad que podías realizar con ellos era ordeñar a las vacas, pero más como una mini experiencia para tirar la foto de rigor que como algo serio, ya que todo el ordeñado era con maquinaria específica. Esta “actividad” se realizaba dos veces al día, a las 7:00 de la mañana y sobre las 19:00 de la tarde. En este apartado es donde digo que las comparaciones con la granja kirnermarteshof fueron inevitables, pues en aquella el número de animales era mayor, así como la posibilidad de interacción con los mismos (dar de comer a cabras) o las actividades ofertadas (paseo en poni, por ejemplo). Los niños se quedaron con ganas de más, así que complementamos los planes previstos con una visita a la granja Boeederij’t Geertjedonde pudieron ahora sí, dar de comer a las cabras y darles un biberón además de subir en poni.

Sintnicolaashoeve

En la parte externa común del alojamiento había también una colchoneta elástica, en la que acabábamos como una especie de rutina todas las tardes.

Para las personas que os surjan dudas sobre lo de dormir en una granja deciros que en el apartamento o incluso cuando salías a la terraza del mismo a cenar, no percibías ningún olor desagradable, no así cuando obviamente entrabas en las vaquerías, donde ya sabías a que atenerte si entrabas.

La limpieza de los apartamentos, sin ser como la que encontrarías en un hotel, fue aceptable y acorde a lo que esperábamos.

En definitiva una bonita experiencia que valoraríamos más positivamente si no hubiéramos conocido algo tan maravilloso el año anterior.

EFTELING HOTEL -Kaatsheuvel 1 noche

Organizamos el viaje para dormir un día lo más cerca posible de Efteling, pues queríamos dormir allí. Al final la opción que más nos convenció fue dormir en el propio hotel. El hotel tiene 4 estrellas. Cuenta con una sala de juegos para niños con un miniparque de bolas y consolas y un parque infantil externo sobre una base de arena.

Las habitaciones son grandes y tienen también algunos juegos para los niños.

Efteling Hotel

Algunas están tematizadas, aunque nosotros no escogimos esta opción, por lo que no puedo hablaros mucho de ellas.

Efteling Hotel

El desayuno, que está incluido en el precio final, es muy bueno, con un buffet libre de multitud de productos de todo tipo. Con el pago, también tienes incluido el parking, lo que te evita hacer el pago del mismo.

Dormir allí tiene una serie de ventajas como:

  • Puedes entrar al parque a las 09:30 en lugar de las 10:00
  • Algunos personajes como caperucita visita el hotel y cuenta unos cuentos a los niños
  • La entrada desde el hotel es muy rápida y sin ningún tipo de colas

En definitiva un buen lugar para dormir si decides pasar la noche en Efteling, aunque nadie debe esperar ningún tipo de lujo por tratarse de un hotel de 4 estrellas

TULIP INN EINDHOVEN AIRPORT – Eindhoven – 1 noche

Nuestro vuelo de vuelta a casa salía a las 07:05 de la mañana, por lo que buscamos un hotel en el mismo aeropuerto. Llegamos tarde por la noche y salimos pronto por la mañana. El hotel nos ofreció todo lo que buscábamos, excepcional ubicación y limpieza. Se trata de una opción más que interesante si como nosotros, debéis coger un vuelo en Eindhoven muy pronto por la mañana.

ALQUILER DE COCHES

Tras consultar en un buscador diferentes opciones, al final nos decantamos por la más económica dentro de los parámetros que buscábamos, un coche lo suficientemente amplio para transportar todo el equipaje que llevábamos. El mejor precio nos lo dio Thrifty, con la que no tuvimos ningún tipo de problema.

DÍA 1

El primer día de nuestra estancia en Holanda tras el aterrizaje del día anterior, lo dedicamos a la visita de este parque. El parque está ubicado en la localidad de Heemstede (Glipperweg 4 C) y en pocas palabras representa un enorme espacio abierto en el que los niños pueden practicar hasta más de 300 juegos diferentes.

A nuestra llegada encontramos un parking donde estacionar el vehículo. El precio del mismo es tarifa plana (6 euros sin importar el tiempo que pases allí). El pago se realiza en el mismo momento en que pagas las entradas. Te proporcionan una moneda que introducirás a la salida para poder sacar el coche.

Desde el parking, tras un breve paseo de unos 150 metros, accedemos a la entrada donde pagamos 13 euros por persona. (Había posibilidad de compra online por 12 euros). Tras valorar la posibilidad de irnos a Holanda con las entradas compradas decidimos rechazar la opción online. Al final tuvimos suerte pues, a pesar de que los niños a partir de 2 años deben pagar entrada, a nosotros no nos cobraron la del niño de 2.

El parque abre en abril y cierra en septiembre, variando los horarios de entrada y salida dependiendo del día, por lo que si tenéis pensado visitarlo, os recomiendo que accedáis a la página web oficial para aseguraros bien.

Una vez dentro, observamos multitud de juegos diferentes. Casi todos ellos están adaptados para niños de todas las edades. Lo que más nos llama la atención es la ausencia de monitores o personas encargadas de la vigilancia de los juegos, algunos de ellos un poco peligrosos, como el Sky Dive. Esto se hace más evidente en algunas atracciones gestionadas por los mismos niños, en las que no hay monitores ni tampoco familiares de estos.

Tobogán de descenso con mantas

Hay tantos juegos que el lugar no está masificado y no se tiene que hacer cola en casi ningún sitio (tiempo máximo de espera uno o dos minutos).

Dentro del espacio destaca también una pequeña piscina de unos 30 cms de altura máxima de agua, donde los niños se remojan. Cuenta con una zona para niños pequeños y bebés y otra donde se reúnen los niños más mayores, en la que destacan algunos toboganes y juegos típicos de agua. Tampoco aquí observamos ningún socorrista o persona al mando por si algo ocurriera allí.

Hay también una zona bajo techo en la que hay algunos juegos como coches de choque o una atracción de paseo en vehículos que funcionan a pedales y que van cogidos a un riel aéreo.

Laberinto interior

Dentro del parque hay también una zona de karts y un minigolf, pero estos son de pago a parte.

Entre las atracciones más destacadas minikarts, trenecito de paseo, tubos de arrastre, loopings, etc., tantas que enumerar todas sería algo muy costoso. En resumen probarlas todas, da para pasar un día entero allí, que fue lo que nosotros hicimos.

Looping

Respecto a la comida, hay posibilidad de llevarse un picnic o comer en alguno de los restaurantes que hay allí, que fue lo que hicimos nosotros. La comida es de tipo fast food, con nuggets, hamburguesas, patatas fritas y poca cosa más.

Zona de picnic

En resumen un lugar muy recomendable para todo el que quiera pasar un día entretenido en un sitio diferente que superó las expectativas que nos habíamos marcado con anterioridad.

El parque cerraba a las 18:00, así que nos quedaba poco tiempo más que para dar una vuelta por el pueblo en el que estábamos alojados. No hay nada especial que reseñar más allá del bello paisaje y la tranquilidad que se respira en cada rincón, que ya es motivo suficiente para dar un agradable paseo en familia.

DÍA 2: ARCHEON Y TARDE EN NIEUWCOOP

Por la mañana fuimos a ArcheonArcheon es un parque temático ubicado en la localidad de Alpheen aan den Rijn, en Holanda, en el que se repasan los momentos históricos del hombre, desde su paso a la prehistoria hasta su instalación en la Edad Media.

La entrada del parque nos costó 18,90 a los adultos y 17’40 al niño de 4 años. El acceso para el niño de 2 años era gratuito. De todas formas podéis consultar el precio actualizado en su propia web

A nuestra llegada a Archeon aparcamos nuestro vehículo en el parking habilitado por el propio parque temático. El precio del parking fue de 6 euros . El pago se realiza en el mismo lugar donde se compran las entradas, proporcionándote una ficha en forma de moneda que deberías introducir en la máquina correspondiente para salir.

A la hora de comprar las entradas puedes escoger la opción de comprar también otro ticket por el precio de 6,95 euros para que tus hijos puedan realizar cinco actividades más a las que puede realizar cualquier persona con la entrada normal. Nosotros la compramos para el mayor, al bebé se la regalaron. Nos dijeron que si se duerme por hoteles de la zona, esta parte te la regalan, pero no fue algo que pudiésemos comprobar, pues nosotros no dormimos por allí.

Las cinco actividades que comprende este ticket extra son:

Cocer pan en la zona de la época de la prehistoria.

Realizar una especie de broche (fíbula) en el campamento romano.

Paseo con gladiadores y regalo de un casco romano (de cartón), en el mismo sitio.

Hacer una vela, en la edad media.

Hacer una pulsera, en la edad media también.

Desde mi punto de vista, estas actividades complementarias sí merecieron la pena, pues por un módico precio, los niños disfrutaron de unas actividades interactivas que les hicieron disfrutar más del lugar, ya que a veces la simple observación no es suficiente para ellos.

El parque temático comienza por la época de la prehistoria. Al acceder allí observas unas cabañas y unas canoas en las que puedes dar una vuelta por un pequeño lago. Uno de los “trogloditas” chapurreaba un poco de español. Se encargaba de pintar la cara a los niños con pinturas “prehistóricas”. Otro de los chicos hacía fuego con un arco y un palo. A través del rozamiento conseguía formar unas cenizas que luego mezclaba con una especie de hojas. Debo decir que nos llamó mucho la atención lo bien que estaba todo caracterizado. Pensábamos antes de ir que sería todo como de cartón piedra, pero nada más lejos de la realidad. Estaba todo excepcionalmente montado, dándole un toque de realidad increíble.

archeon
Canoas
Archeon
Pintacaras de la prehistoria
Archeon
Haciendo fuego

Tras un rato con los hombres prehistóricos nos trasladamos a una época más avanzada dentro de la prehistoria, para observar como iban evolucionando las casas donde vivían, su forma de alimentación, vestimenta y como poco a poco iban desarrollando su imaginación para construir materiales más sofisticados para la caza. En uno de estos poblados realizaron la primera de las actividades opcionales, la de cocer pan. Al final salió más quemado que tostado, pero todo eso ayudó a que nos pegáramos unas risas y tuviéramos un momento divertido.

Archeon
Cociendo pan

Durante todo el tiempo íbamos pidiendo al peque mayor (el pequeñito todavía no puede pensar en esto) que nos fuera diciendo los cambios que notaba, intentando despertar su motivación e imaginación. Funcionó muy bien, lo que hizo que el tiempo pasara muy rápido. Poco a poco íbamos avanzando por la Edad del bronce, la Edad del Hierro, etc.

La prehistoria dejó paso al imperio romano. Aquí realizamos el taller de fíbulas y además aprovechamos para probar unos dulces típicos de la época que cocinaban unas “romanas” y que estaban buenísimos. Allí mismo otro romano dirigió un entrenamiento militar a los peques, en el que a través de flexiones de calentamiento y diferentes voces, les ayudaba a realizar de forma sincronizada los pasos que utilizaban los romanos cuando formaban para la guerra.

Archeon
Romanas cocinando
Archeon
Casco romano
Archeon
Traje romano

Archeon

Este entrenamiento estaba programado para las 12:00 y las 14:00. Nosotros fuimos al segundo turno. Desde allí fuimos a comer a una pizzería que está al lado. La pizzería tiene poca variedad de alimentos, pero las pizzas estaban bastante buenas. Hay menú infantil con nuggets o salchichas (una constante en nuestro viaje por los parques de Holanda) Solo hay dos opciones para comer en el parque. Allí o en otro lugar donde se comen pancakes.

Posteriormente visitamos las termas romanas donde una chica nos enseñó como se realizaba el masaje en la época romana y la limpieza de la piel previa a este. La explicación era en holandés, pero como deferencia a nosotros (éramos los únicos extranjeros), hizo una mini explicación posterior en inglés.

A las 15:00, en el templo romano se hacía otra actividad que era también en holandés y que coincidía con una lucha de espadas en la época de la edad media (que era a las 15:15), que desechamos pues no nos daba tiempo a ir y volver, ya que a las 15:30 se hacía una lucha de gladiadores en el circo romano. La actividad era también en holandés pero la amplitud del espacio y la claridad, hizo que se pudiera seguir bastante bien. Los niños podían quedar en un punto anterior y entrar a la plaza con los romanos.

Archeon
Circo romano
Archeon
Gladiadores

En este mismo circo romano se hizo a las 13:00 también un espectáculo de aves, donde diferentes águilas, buitres, etc., pasaban por encima y por medio de los niños que estaban tumbados en la arena o juntos formando dos filas paralelas.

De la época romana fuimos a la Edad media, viendo la evolución una vez más de la forma de vida. Allí hicimos tiro con arco, y unas pulseras y velas que entraban dentro de la parte del ticket extra que compramos.

Cabañas
Tiro con arco

Se aproximaban las 17:00, hora de cierre de parque y nos dimos cuenta de que se había pasado el tiempo muy rápido. Así que, si estáis pensando en ir, os aconsejamos que lleguéis lo antes posible (nosotros a las 10:00, hora de apertura, estábamos allí), ya que hay muchísimas cosas que dan para pasar un día entero.

Para el tiempo de ocio, si os sobra tiempo, debéis saber también, que en la zona del imperio romano hay juegos que realizaban estos en su época y un parque infantil con columpios y toboganes sobre arena, donde los niños pueden pasar también un rato divertido.

Como conclusión, decir que es un lugar imperdible si vais por la zona. Nos gustó tanto que pensamos que era una pena que no hubiera algo igual por España, ya que sería lugar de visita obligada para todos los estudiantes de los Colegios, y que ayudaría a entender visualmente mucho mejor, algunos de los temas que se trabajan en las asignaturas del Colegio.

Aprovechando que el parque cerraba muy pronto, aprovechamos la tarde para dar una vuelta por el pueblo de Nieuwcoop, que estaba a solo 6 kilómetros de nuestro lugar de alojamiento. El centro del pueblo es bastante atractivo. Tiene numerosos canales y un bonito lugar para tomar algo o cenar si os apetece. Se llama Lkkr. Aparece al fondo de la imagen.

Nieuwcoop
Lkkr

DÍA 3 POR LA MAÑANA: Boeederij’t Geertje

A pesar de que estábamos alojados en una granja, la posibilidad de interacción con los animales fue muy baja, por lo que el niño mayor sobre todo, nos demandaba el poder realizar más actividades con ellos.

Por esta razón, decidimos buscar entre nuestros archivos algunas opciones que habíamos desechado al principio, para añadirlas a nuestro plan de viaje, encontrando el nombre de Boeederij’t Geertje en la localidad de Zoeterwoude

La mañana del tercer día la dedicamos a visitar esta granja. A nuestra llegada nos extrañó la gran cantidad de coches que había aparcados, ya que era todavía bastante pronto.

La entrada a la granja es gratuita. Está constituida como si fuese un pequeño poblado, con una gran sección destinada a las cabras, otra a caballos y otra a cerdos. Las gallinas paseaban por la granja sin rumbo fijo, viéndose también a muchas de ellas compartiendo habitáculo con las cabras.

Nada más llegar preguntamos a una chica joven que estaba con los caballos sobre el funcionamiento de las actividades.

Nos dijo que los tickets para el poni y los productos para poder alimentar a las cabras se vendían en la tienda frente al restaurante, así que allí nos fuimos. Una vez dentro nos entró cierto ansia de probarlo todo, así que le pedimos que nos informara de todo lo que se podia hacer allí.

La primera actividad que nos ofreció fue la de dar de comer a las cabras. Por 1 euro, te daba una cajita bastante abundante con un alimento sólido similar a algún tipo de pienso. Los niños más atrevidos se metían dentro de las jaulas, otros las alimentaban desde la puerta. Lo cierto es que a todos se les veía la mar de contentos.

Había dos actividades más que comenzaban a las 11:00: una era darle biberón a las cabras (grandes o pequeñas a tu elección). Cada biberón costaba 1 euro también y la otra era subir en poni (1 euro por un pequeño paseo de unos 3-5 minutos).

Uno de nuestros hijos optaba por alimentar a las cabras, mientras que el otro prefería subir en poni. Todo está a escasos metros de distancia, por lo que no hubo ningún tipo de problema.

HOLANDA CON NIÑOS

Nos ofertaron también la posibilidad de dar un paseo en barco pero no lo hicimos, ya que teníamos pensado hacerlo en Amsterdam uno de los días que fuéramos.

Así que, tras pasar una mañana de lo más divertida con un gasto de unos 10-15 euros allí, nos fuimos hacia nuestro siguiente destino. Esta vez sí, los niños habían quedado de lo más satisfechos.

A pocos metros de la granja hay una pequeña playa junto a una gran zona de aparcamiento. Si os apetece daros un baño, ya nos contaréis que tal. Nosotros íbamos con prisa y nos fuimos hacia nuestro siguiente destino, que era Amsterdam y que estaba a unos 45 minutos de allí.

COMIDA : TRATTORIA TOTÒ (Amsterdam)

Íbamos a pasar la tarde en Amsterdam visitando el Vondelpark, así que buscamos un restaurante que estuviera de allí, porque llevábamos vehículo propio y queríamos dejarlo por allí cerca. 

Aparcar en Amsterdam es extremadamente caro. Dejar el coche allí nos costó 3 euros la hora, en total 18 euros que metimos en una máquina similar a la ORA española, pero en la que debías escribir el número de matrícula y después hacer el pago exclusivamente aceptado a través de una tarjeta de crédito.

La ubicación del restaurante es óptima, muy cerca de una de las entradas de Vondelpark. La comida nos pareció muy buena y el precio adecuado. El único apunte que os hago es que llegamos a las 13:15 y nos dijeron que el restaurante no abría hasta las 14:00. Nos pareció sumamente extraño, pues en Holanda suelen comer más pronto. Desconozco si sería ese día en concreto por alguna razón o si forma parte de algo habitual, pero si vais a comer allí tenedlo en cuenta por si acaso.

TARDE: VONDELPARK

Lo primero que hicimos tras terminar de comer fue dirigirnos a la entrada del parque más cercana. De camino al primer puesto de información turística que vimos (A unos 2-3 minutos de esa entrada) pudimos observar a un chico que hacía una música maravillosa con vasos de distintas cantidades de agua. ¡Hay que ver cuánto artista hay por el mundo ganándose la vida por las calles! Fue una auténtica maravilla. Mucha gente se paraba en la zona para escucharlo.

Vondelpark
Tocando música

En la oficina preguntamos por alguna tienda cercana para alquilar unas bicis. Vondelpark es muy grande y no lo podríamos haber visitado entero a pie. Además, queríamos imbuirnos un poco en la cultura holandesa. En la oficina de turismo nos mandaron a una tienda que había a 7 minutos andando desde allí. Debías cruzar un puente por abajo y dirigirte a la entrada del parque más cercana a Hard Rock Café y desde allí avanzar dos calles a la izquierda. Además nos dieron una tarjeta con la que nos aplicarían un 5% de descuento. Fueron muy amables.

A nuestra llegada al lugar que nos dijeron, A-Bike Rental and Tours, pedimos dos bicicletas con un sillín trasero para llevar cada no a un niño, pero tan solo les quedaba una así, por lo que nos ofrecieron montar un sillín delantero en la misma que llevaba el sillín trasero. Como buenos aventureros la alquilamos por 3 horas, junto a una bicicleta simple con el fin de explorar Vondelpark. En la página web del establecimiento podéis encontrar el precio de las bicicletas según el modelo que queráis. Hay posibilidad de añadir al precio un seguro pero nosotros no lo cogimos.

En la oficina de turismo también preguntamos sobre las mejores zonas a visitar con niños, indicándonos que a lo largo del parque había muchos parques infantiles para ellos, además de una pequeña piscina con el agua hasta los tobillos de adultos donde los niños podían darse un chapuzón.

Durante nuestro recorrido, paramos en un castillo hinchable, donde los niños se pasaron 15 minutos saltando (2,50 euros cada uno), en algunos parques infantiles y ¡cómo no! en la piscina donde los dos peques se dieron un buen chapuzón.

Vondelpark

Como nos sobraba un poco de tiempo dimos un paseo por las afueras del parque llegando a la zona de los museos, el mercado de las flores y los diferentes canales, recordando con cierto aire de nostalgia, el momento anterior, hacia varios años, en el que habíamos visitado Amsterdam.

Devolvimos las bicis y nos volvimos hasta Sintnicolaashoeve. Al día siguiente teníamos otro día de los más divertido.

DÍA 4 : DUINRELL

El cuarto día lo dedicamos a la visita de Duinrell, un parque de atracciones similar a cualquiera de los que te puedes encontrar en España, solo que con muchos menos monitores y seguridad que en nuestro país. De hecho, en algunas atracciones no había nadie velando por el correcto funcionamiento de las mismas ni por la seguridad de los niños, lo que dio lugar a algunas situaciones incontroladas en ciertos momentos.  Llama la atención que bordeando el parque de atracciones hay un enorme descampado repleto de bungalows y tiendas de campaña. A pesar de esto, el parque no estaba muy lleno y prácticamente no tenías que hacer cola en casi ningún sitio. La ubicación del parque es en Wassenaar

La parte que más nos gustó del parque es la Tiki Bad (Tiki pool), una especie de parque acuático indoor con agua tibia/caliente que hay dentro del mismo parque de atracciones pero cuya entrada puede o no estar incluida en el precio.

Os explico:

Puedes comprar la opción 1: parque de atracciones, por el precio de 25,50 (el niño de dos años no pagó), lo que te dará opción a subir en todas las atracciones (lo común en cualquier parque de este tipo) en horario de 10’00 a 18’00 (consultad horarios porque cambian según la época del año). Entre todas estas, el precio incluye una pequeña piscina al aire libre, donde los niños se pueden bañar.

bty

Opción 2: parque de atracciones + tiki bad. Aquí, las opciones se diversifican pues puedes incluir una entrada de 2 horas por 29’50, 3 horas 30’50 o todo el día 31’50. La tiki bad, a diferencia del parque de atracciones, no cierra a las 18:00 sino a las 22:00.

Nosotros escogimos la opción de parque de atracciones más 2 horas de actividad. Pensamos visitar el parque hasta las 18:00 y tras el cierre, ir a la tikibad. Con nuestra entrada de dos horas podíamos ir a cualquier hora de 10’00 a 22’00, pero no podíamos ir una hora por la mañana y otra por la tarde, sino que debía ser seguido. ¿Y cómo se daban cuenta de cuando entraba y salía todo el mundo? Pues con unos tickets que pasabas por el escáner a la entrada y salida. Si superabas el tiempo el ticket “cantaba” y debías abonar el tiempo de más.

A la salida del parque encontramos un poco de cola para entrar. Ir por la mañana nos hubiera supuesto encontrar mucha menos gente, pero hubiéramos perdido dos horas de parque, por lo que yo creo que hicimos bien.

¿Vale la pena entrar habiendo una piscina gratuita fuera? La respuesta es sí, sí y mil veces sí. Al menos viendo lo que disfrutaron nuestros hijos en un lugar de agua a una temperatura muy agradable y con toboganes adaptados a todas las alturas.

La altura de 1,20 metros marca muchas cosas dentro de la tiki bad, pues si la superas puedes tirarte prácticamente de todo. Los niños de menos de esa altura son obligados a portar manguitos o cualquier otro material de flotabilidad. Si no llevas de casa, como en nuestro caso, te venden unos dentro por 3,70 euros. Da igual si los niños saben nadar o no, aunque lleves un certificado acreditativo de que saben nadar, si miden menos de esa altura se tienen que poner los manguitos.

Una vez dentro te das cuenta de que no hay nada de vigilancia humana en las piscinas. No hay monitores en la parte de abajo donde caen los niños que se lanzan. Un semáforo en la parte alta de tobogán da la salida a los niños para indicarles cuándo pueden lanzarse. Además, unos espejos te ayudan a saber cuándo la zona está despejada de gente. El sistema es muy bueno, pero la ausencia de personal humano hacía que no siempre se respetaran los semáforos, ni las indicaciones que había junto a la entrada de los toboganes, especialmente por los más pequeños.

Como en la mayoría de parques de atracciones, el parking no está incluido en el precio y debe pagarse al comprar las entradas.

DÍA 5MADURODAM (LA HAYA)

Habíamos visitado Madurodam hacía unos años, sin embargo,  nuestra visita no tuvo nada que ver con lo que volvimos a vivir, pues solo ver la cara de entusiasmo de los niños al ver los movimientos de los vehículos o las atracciones interactivas hizo que lo disfrutáramos de una forma muy diferente.

A la llegada a Madurodam, en La Haya, aparcamos el vehículo en el parking de las instalaciones. El precio del parking es de 8’50 euros, algo caro pero muy cómodo.

Una vez dentro del recinto pagas las entradas.  A nosotros nos costaron 15’50 euros cada una (el niño de 2 años no pagaba). Junto al ticket de entrada te dan una tarjeta interactiva que te servirá para dos cosas: la primera para poder ver videos en algunas de las zonas (existe opción en español) y la otra para recibir fotografías a través de correo electrónico. A tu llegada, con la compra de entradas te solicitaban el correo electrónico y lo asociaban a la tarjeta, de manera que a la salida, tirabas la tarjeta en un buzón y las fotos te llegaban al correo electrónico.

A la entrada del parque puedes optar por dos opciones, escuchar y visionar un primer video que te explica los orígenes del parque (en holandés y en inglés subtitulado) o pasar de largo y dirigirte directamente a donde están las miniaturas. Nosotros escogimos la primera opción. Duraba solo 5-10 minutos y en ella te explicaban quién fue George Maduro y cómo a raíz de su importancia como miembro de la resistencia holandesa y lucha contra el ejército nazi, tras su muerte en un campo de concentración, su familia decidió la creación de este parque en su honor.

El parque simula una pueblo holandés cualquiera. Está a escala 1/25 y a lo largo del tiempo, desde su creación, se han ido añadiendo diferentes tipos de edificios y lugares emblemáticos de Holanda. Para los extranjeros que como nosotros no estamos muy familiarizados con estos, nos llamó mucho la atención la construcción en general, aunque lo deslucía un poco el no reconocer prácticamente nada de lo que estábamos viendo.

A rasgos generales dentro del parque podemos ver:

Pantallas y atracciones interactivas

Nada más entrar observamos la primera de ellas. Con un sistema de poleas intentas tirar de una cuerda para ver cuánto queso (pesos) puedes levantar. Hay cuatro zonas (1,2,3 o 4 quesos). Al lado también hay una báscula que te hace una equivalencia entre tu peso y la cantidad que pesarías en queso. Nosotros entre 3 y 4 quesos, los niños entre 1 y 2. Esta resultó muy curiosa para los niños, no así el segundo ejemplo que os ponemos y que vimos más hacia delante, una pantalla en la que veías una pintura y tenías que identificar el pintor holandés que la había hecho. Nosotros no teníamos ni idea y los niños menos todavía…

Madurodam Madurodam

Videos explicativos

Que se accionan con la tarjeta que te dan a la entrada y que puedes escuchar en español. Fue curioso como se vanagloriaban en uno de ellos de la cantidad de verdura y fruta que produce y exporta el país. Esto contrastaba mucho con la comida ofertada en sus restaurantes, todo comida rápida por no llamarla de otra forma.

Atracciones de pago 

Hay algunas atracciones que para que funcionen en su esplendor hay que pagar. El pago normalmente es simbólico. Muchas con una moneda de 10 céntimos funcionaban. Así, pudimos ver por ejemplo como una procesión se ponía en marcha, cómo funcionaba un parque de atracciones, etc. No siempre tienes que poner tú el dinero. Hay muchos turistas y unas veces te toca a ti y otra a otros.

Atracciones de pago con “regalo”

Son sin duda las más atractivas. Por citar algunos ejemplos, la de un taller de zuecos, en el que introducías un euro y se oía el ruido de martillos, al que le seguía un camión que salía del taller transportando unos zuecos pequeños de regalo. En otra de las zonas, era un cochecito el que salía con un pin. Estas atracciones eran más caras (1 euro).

Proyecciones

Algunas en las que podías elegir entre inglés y holandés, como Nieuw Amsterdam en la que te sentabas en torno a una mesa y te hacían retroceder en el tiempo para conocer la Nueva Amsterdam del siglo XVII, otras que solo se ofrecían en inglés, como una de fútbol en la que te recordaban el triunfo holandés en la Eurocopa del 88 y que terminaba con unos juegos donde los niños podían pegar unas patadas al balón afinando su puntería.

Parque infantil

Junto a uno de los restaurantes hay un pequeño parque infantil con columpios y toboganes sobre la arena.

Madurodam

Restaurantes

Hay dos. Nosotros comimos en uno de ellos. No hay demasiada variedad. Comida rápida a base de hot dogs, patatas fritas y cosas similares. El restaurante cierra pronto. A las 16:00 ya no se puede acceder.

Puestos de fotos

En algunas zonas puedes hacerte fotos en 3D (máximo 2 personas) que luego te mandan por correo electrónico si tienes activada tu tarjeta (hay 5 puntos a lo largo del parque muy bien indicados en el mapa que te dan donde se puede activar).

Juegos

Donde los niños pueden por ejemplo intentar mantener un avión en el aire moviendo dos botones, hacer puzzles con figuras dentro del agua, mover barcos a través de canales de agua (¡nuestro peque acabó chopado!)

Las miniaturas

Las miniaturas son una maravilla. A los niños les llama mucho la atención sobre todo el movimiento de los barcos, que circulan por rieles casi invisibles, el de los trenes que se mueven sin parar y el de los camiones, que describen movimientos circulares sin nadie que los dirija.

Y ¿cuánto tiempo calculamos para estar allí? Pues a grandes rasgos podría decir que se puede ver todo en un par de horas. Sin embargo nosotros llegamos allí sobre las 10:30-11:00 y no nos fuimos hasta que cerraron el parque. Si comes allí y pasas un rato en el parque, como fue nuestro caso, el tiempo se te pasa volando. Además, deciros que en caso de horario limitado es mejor que vayáis por la tarde, pues hay muchísima menos gente y todo se observa con mejor detalle y sin demasiada gente alrededor. 

DÍA 6: MAÑANA ZAANSE SCHANS

Zaanse Schans era otro de los lugares que repetíamos en Holanda, esta vez con niños.. Habíamos pensado que los molinos llamarían la atención de los peques, pero nada más lejos de la realidad. La visita no fue muy de su agrado, lo que unido a que era un lugar ya conocido por nosotros y que estaba llenísimo de gente, hizo que no pasáramos demasiado tiempo allí.

A nuestra llegada a Zaanse Schans aparcamos el coche en el parking de entrada al pueblo. El precio por aparcar son 10 euros como tarifa única para todo el día.

Zaanse Schans

Nada más salir del coche empezamos a observar museos de todos los tipos (nosotros aparcamos al lado del museo del chocolate). Lo primero que hicimos fue acudir al puesto de información que hay justo a la entrada del parque. En muchísimas pantallas ofertaban una tarjeta de 15 euros con la que se podía visitar un molino, todos los museos, además de ofrecerte descuentos para tours y paseos en barco por allí mismo o por Amsterdam. Nosotros no estábamos interesados en ver ningún museo con los niños, por lo que preguntamos sobre las entradas a los molinos, diciéndonos que se podían comprar en el mismo molino. Pero vamos por partes.

Museos

Se concentran a lo largo de todo el pueblo. Hay tantos que parece que sea algo muy artificial. Para que os hagáis una idea, podéis encontrar:

Museumwinkel

Se trata de una tienda de ultramarinos de las de antes de los supermercados.

Bakkerijmuseum

Descubrirás el antiguo oficio artesanal del panadero

Honig Breethuis

Verás la casa de una familia de comerciantes del siglo XIX.

 Zaanse Tijd

Tiene una colección de relojes extraordinarios que aún funcionan.

Zaans Museum

Tiene una colección extraordinaria de utensilios, ropa y cuadros con temas de los alrededores.

Verkade Experience

Una especie de fábrica de chocolate del siglo XX. La maquinaria original sigue en funcionamiento para hacer los mejores chocolates y galletas.

No teníamos tiempo ni ganas de pasar el día visitando todas estas dependencias, así que diseñamos la visita con la intención de dar una vuelta por el pueblo, conociendo al menos el interior de uno de los molinos.

MOLINOS

Hay 3 molinos que se pueden visitar, todos con el mismo horario, de 9’00 a 16’30 h y con el mismo precio, 4,50 euros por adulto. De 6-12 años 2 euros: Estos museos difieren en cuanto a su función. Desde la entrada irás encontrando: 

Molino del gato (Verfmolen De Kat)

Zaanse Schans

Es el primero que encontramos y por tanto el más visitado por regla general. Nosotros no fuimos una excepción. El molino está dedicado a la producción de pigmentos utilizados para teñidos textiles y pintura. Fue construido en 1782. Este molino es el último del mundo dedicado a este oficio, el cual se puso de nuevo en funcionamiento hace una década.

Zaanse Schans
En la parte alta exterior

No hay ninguna explicación de su funcionamiento en ningún idioma si no vas con visita organizada. Sin embargo, dentro se encuentra el molinero para responderte a cualquier pregunta que quieras hacerle.

Zaanse Schans
Molino del gato por dentro

Molino de la oveja joven (Het Jonge Schaap)

Fue construido entre 2005 y 2007, imitando a un molino aserradero de 1680, que se demolió en 1942. La reconstrucción se realizó con una inversión de 2 millones de euros. Su funcionamiento es digno de apreciarse. En la sala de máquinas se ve cómo el viento mueve las sierras de arriba abajo cortando troncos en diferentes tamaños. La madera extraída se ha ocupado para construir casas de la aldea y pueblos aledaños.

Molino del aceite (De Bonte Hen)

Data de 1693. Fue restaurado en la década de los 70, girando sus aspas igual que en la Edad Media cuando eran el motor de Holanda y toda Europa.

¿Qué más ver de forma gratuita?

Además de las preciosas vistas del lugar destaco dos lugares: 

Una fábrica de zuecos, donde conocerás el proceso de elaboración de los mismos si vas con un viaje organizado, o donde simplemente lo imaginarás viendo las diferentes zonas expuestas.

Una quesería, donde se explica cómo se cuaja el queso y se elabora hasta que se come (solo si vas con visita organizada) y donde degustarás de forma gratuita una cantidad ingente de quesos diferentes. 

Zaanse Schans

Zaanse Schans en barco

Como he explicado, con la adquisición de la tarjeta se ofrecen descuentos para el mismo. Nosotros decidimos no hacerlo. A lo largo del paseo ves diferentes lugares donde alquilar un barco o donde contratar un paseo guiado. 

Para terminar decir que para la gente que no le gusten demasiado las aglomeraciones y lo turístico, Zaanse Schans es un claro ejemplo de ello. En ocasiones tienes la impresión de que se trata de una especie de parque temático, al que llegan autobuses repletos de gente con visitas organizadas.

Zaanse Schans

COMIDA ALKMAAR: Restaurante Vito

Para comer elegimos Alkmaar, ya que estaba muy cerca de nuestro siguiente y además era un destino que nos apetecía conocer. El restaurante está ubicado en un bonito embarcadero.

ALKMAAR

Aparcamos en un parking cercano al restaurante. Las máquinas de pago son similares a la ORA española, fijando un máximo de dinero/tiempo. En total unas dos horas nos salieron por poco más de 5 euros. Luego tuvimos que volver a la máquina cubriendo el tiempo final hasta las 17’00, hora a la que se dejaba de pagar (era domingo).

Desde el restaurante nos fuimos caminando hacia el centro de la ciudad, donde se albergan la calle de las compras y numerosos restaurantes. También se observan diferentes lugares de alquiler de embarcaciones.

ALKMAAR
Puesto de alquiler de embarcaciones
Alkmaar
Precios de alquiler de embarcaciones

Alkmaar nos gustó mucho demostrándonos que es mucho más que su famosísimo mercado de quesos. Por cierto, si alguno está pensando en visitarlo, deciros que tiene lugar todos los viernes por la mañana y debe ser un auténtico espectáculo. Quizás algún día volvamos a visitarlo.

Alkmaar

TARDE: SCHOORL (DUNA Y PASEO DE LOS SENTIDOS)

Llegamos a Schoorl por la tarde. Eran pasadas las 17:30 horas cuando alcanzamos nuestro primer destino, el Buitencentrum Schoorlse Duinen, donde queríamos obtener información sobre el Blote voetenpad, o paseo de los sentidos, antes de dirigirnos a nuestro objetivo final, la Duna De Schoorl. Aparcamos el coche en un parking de pago hasta las 17’00 (de este pago nos libramos).

Schoorl
Buitencentrum

El Buitencentrum Schoorlse Duinen estaba ya cerrado (horario de 10’00 a 17:00 h.) por lo que no pudimos obtener información adicional sobre las diferentes rutas a pie y en bicicleta que se pueden realizar desde allí. Por suerte no habíamos planificado hacer ninguna, pero sí que nos hubiera venido bien algo de información general sobre la zona.

Schoorl
Lugar de inicio de rutas

Paseando un poco por el lugar encontramos sin más problema el Speelbos Zandspoor, una zona donde puedes jugar un rato entre los árboles. Muy cerca de allí encontramos el paseo de los sentidos (blote voetenpad). Los cuatro nos descalzamos e hicimos un recorrido por la zona experimentando con nuestros pies diferentes tipos de textura (suave y rígido, seco y húmedo, etc.) pisando sobre troncos de árboles cortados, piedrecitas, conchas, piñas, antes de llegar a la zona final donde podías lavarte los pies. Los niños lo pasaron en grande, teniendo que hacer el paseo varias veces antes de irnos.

Schoorl
Speelbos
Schoorl
Inicio
Schoorl
Troncos
Schoorl
Piedrecitas
Schoorl
Final del camino

Desde allí cogimos el coche y nos dirigimos hacia el centro del pueblo, donde podéis encontrar fácilmente el parque nacional duna de Schoorl, con alturas de incluso  54 metros. Hay dos parkings muy cerca de la zona, que son gratuitos a partir de las 19’00. Junto a la duna hay dos restaurantes y un hotel.

Schoorl
La duna desde abajo

Pasamos un estupendo rato bajando por las dunas a toda velocidad. Subiendo no lo pasamos tan bien ¡qué cansancio y qué calor hacía!. Los niños seguían con las baterías cargadas, así que una vez nosotros habíamos tocado fondo, les dejamos que siguieran subiendo y bajando. Es genial. No hay ningún tipo de peligro y nunca los pierdes de vista.

DÍA 7: AMSTERDAM 

MAÑANA: Amsterdamse Bos

Por la mañana nos dirigimos hacia Amsterdamse Bos, un enorme entorno verde ubicado mayoritariamente en Amstelveen, aunque pertenece a la ciudad de Amsterdam.

A nuestra llegada aparcamos en un parking de pago, que a la postre resultó inusualmente barato para lo que habíamos estado acostumbrando a pagar durante nuestra estancia en Holanda. Unas 8 horas de parking nos costaron unos 3,15 euros aproximadamente.

Una vez aparcado el vehículo fuimos a desayunar a un restaurante muy grande que hay allí mismo. Se llama Grand Café de Bosbaan. La ubicación es magnífica, de cara a un amplio río en el que se realizan actividades de remo. Nos gustó bastante, tanto que luego incluso comimos allí, aunque la comida no es para destacar.

Amsterdamse Bos
Vistas desde el restaurante

Desde allí fuimos a una oficina de turismo que curiosamente cerraba los lunes, por lo que nos dirigimos enfrente de ella, un sitio llamado Fun Forest, para que nos dieran algo de información sobre esta actividad de aventura y sobre las cosas más atractivas que podríamos realizar en el Amsterdamse Bos. Respecto a lo primero nos dijeron que la altura mínima para poder realizar la actividad era 1,20 m, razón por la cual la descartamos de inmediato, pues nuestros hijos no llegaban a ella. Se mostraron muy amables y nos dijeron que prácticamente al lado de allí, en un bar que nos indicaron con la mano, alquilaban bicicletas con la que nos sería más fácil llegar a los sitios de interés del parque.

https://www.funforest.nl/locaties/amsterdam/

Al llegar al bar nos indicaron todos los precios de las bicicletas y la tarificación por horas. Me llamó mucho la atención que había unas que llamaban “basic bikes” en las que la acción de frenado se realizaba con los pies, tal cual. No buscábamos las mejores bicicletas del mundo, pero vaya, con los niños detrás nos quedábamos más tranquilos si el freno estaba en la mano.

Amsterdamse Bos
Tarifas
Amsterdamse Bos
Bicicletas

Nos hablaron de 3 zonas que merecían ser vistas, una granja, una piscina y una pequeña poza habilitada también para el baño. Nos dieron un mapa y nos señalaron los puntos donde se hallaban. Por lo demás y para no equivocarnos nos indicaron que las señales moradas nos indicaban la ruta a seguir. Hasta la granja (Geitenboerderij) en los carteles) había 3,7 kilómetros de recorrido. A pie unos 40 minutos. En bici, tranquilamente unos 15 minutos.

Amsterdamse Bos

Por el camino, encontramos también un lugar de alquiler de canoas aunque no subimos en ellas.

Amsterdamse Bos

Nuestra primera parada fue en la granja, donde había un bonito restaurante para comer, almorzar o tomar algún refrigerio. La granja es visitable de 10’00 a 17’00 y predominantemente el animal que más encuentras son cabras. Dentro también hay biberones (1 euro) para poder dar a las cabras y unas máquinas donde sacar comida para ellas (A 20 céntimos) ¡Vaya negocio tienen montado!

Amsterdamse Bos
Restaurante
Amsterdamse Bos
Cabras

Amsterdamse Bos Amsterdamse Bos Amsterdamse Bos

En el mismo lugar hay un pequeño parque infantil en una especie de arenero donde los niños también pueden pasar un rato agradable.

Amsterdamse Bos
Parque infantil

Desde allí fuimos hacia la piscina para pegarnos un baño. Debéis seguir el camino hacia Groot Kinderbad, para llegar a una piscina con una profundidad de la altura de los tobillos de un adulto. Hacía mucho calor así que un remojón nos vino fenomenal. Junto a la piscina hay un pequeño chiringuito que vende refrescos, snacks, helados y este tipo de cosas. Hay también allí mismo un pequeño parque infantil al que no entramos.

Amsterdamse Bos
Chiringuito
Amsterdamse Bos
Piscina
Amsterdamse Bos
Parque infantil

Ya de vuelta a la piscina encontramos la poza donde algunos niños se estaban dando un baño. El agua no parecía muy limpia por lo que agradecimos haber optado por la opción de la piscina, pero para los que os guste algo más natural, decir que había mucha gente bañándose. Nosotros íbamos con algo de prisa. Habíamos alquilado las bicis por 3 horas y no queríamos que se nos pasara la hora.

Amsterdamse Bos
Poza natural

A la hora convenida devolvimos las bicicletas y nos fuimos a comer al Grand Café de Bosbaan.

TARDE: PASEO EN BARCO EN AMSTERDAM

Teníamos claro que queríamos llevar a cabo un paseo por los canales de Amsterdam, así que empezamos a “estudiar” las diferentes ofertas para ver cuáles se ajustaban más a lo que queríamos.

La primera de las cosas que teníamos clara era que queríamos un paseo por los canales pequeños, que no se limitara a los canales grandes, por lo que queríamos una embarcación pequeña que se pudiera meter por todos esos lugares (para que os hagáis una idea, en alguna zona tuvimos que agacharnos porque si no no pasábamos por debajo del puente). Esto nos hizo descartar el crucero en el barco más grande, que tenía la ventaja de contar con audioguías en español. Este tipo de barcos ofrece también cenas a bordo pero nosotros no estábamos interesados en esto, ya que íbamos con niños.

De los barcos pequeños que había, descartamos la opción de pedalear, con lo que de todo lo que había nos quedamos con el Open Boat Tours que tenía como zona de salida y llegada un lugar cercano al Rijksmuseum. Como punto negativo estuvo el tema del parking. Aparcar allí cerca es relativamente fácil, pero tienes que pagar 4 euros por hora. Nosotros tuvimos que poner unas 6 horas, así que las cuentas salen fácil del sablazo que nos dieron por aparcar allí. Como punto positivo, que no nos cobraron por los niños, por lo que únicamente nosotros dos tuvimos que pagar el paseo.

Amsterdamse Bos

La explicación fue integra en inglés. Al guía se le entendía muy bien. Además, al ser tan pocos (nosotros y un grupo de 4 jóvenes rusos), constantemente le hacíamos preguntas y él nos contestaba siempre con bromas y de muy buen humor. Fue una suerte tenerle de capitán y guía.

Amsterdam

Por el camino pasamos por el Safari, vimos la réplica del buque de carga Amsterdam, cuyo original fue destruido en 1749 tras una tormenta, el museo NEMO por fuera, los canales con las casas más caras de Amsterdam, los barcos casa, etc.

Amsterdam
Museo Nemo a la espalda

Era tarde, así que llegaba la hora de cenar. Aprovechando la cercanía fuimos al Hard Rock Café, un restaurante que nos trae muy buenos recuerdos de solteros, aunque eso lo dejaremos para otra ocasión.

DÍAS 8 Y 9 : EFTELING

Efteling representa junto a Disney y Europa Park, la trilogía de los mejores parques de atracciones de Europa. Nada más entra en Efteling uno se da cuenta de la magia que lo absorbe, de la que vas impregnándote en cada paso que das.

Nosotros escogimos la opción de 2 días con noche en el Efteling Hotel, hotel del que os hablo en el artículo referido al viaje a Holanda en su totalidad. Más allá de este y en lo que se refiere al parque en sí, deciros que Efteling bien merece dos días, pues uno no da para ver la totalidad del parque con sus espectáculos.

Entramos a Efteling por la puerta reservada para los hospedados en el hotel, lo que nos permitía entrar 30 minutos antes que el público en general y además, evitar cualquier tipo de cola. Allí mismo nos informaron que esa puerta se cerraba a las 21:30 h. Las atracciones del parque cierran a las 20:00, pero hay restaurantes dentro que quedan abiertos. Además, algunos espectáculos como el de las Fuentes tiene lugar, además de a otras horas, a las 20’15.

Nada más entrar, alquilamos por 3 euros uno de los carritos ofertados en la entrada. El parque es grande, así que antes de que los niños se cansen y te hagan cansarte a ti, vale la pena tirar de este carro, acción que no requiere el más mínimo esfuerzo. Son inusualmente ligeros.

Efteling
Carrito

Desde allí y siempre mirando el mapa de alturas nos dirigimos a infinidad de atracciones. Hay muchísimas habilitadas para todo el público. Nuestro bebé prácticamente subió a todo. A destacar las atracciones estilo Disney en las que subes en un vehículo que te pasea por un mundo increíble de hadas, duendes que parecen tener vida propia. Los escenarios y la caracterización es sencillamente increíble.

Efteling Efteling Efteling

De los espectáculos destaca por encima de todos Raveleijn, una historia creada para el propio parque con un presupuesto de 30 millones de euros, a partir de la cual se creó un libro y una serie de televisión. ¡Es increíble! Nosotros la vimos dos veces. El espectáculo de las fuentes está bien, aunque sin excesos y los demás perdían la gracia por ser en holandés, por lo que no estuvimos demasiado tiempo, excepto uno de magia cómica que estuvo bastante bien, pues se entendía muy bien todo por el contexto.

Efteling Efteling

Las atracciones son una maravilla pero no puedo hablaros de todas por lo que me centraré en la que quizás es la parte más sorprendente de todas: el bosque encantado o como ellos lo llaman, Marejijk.

Efteling
Cuentos

En el bosque encantado conviven todos los cuentos infantiles que puedas imaginarte además de otros personajes simbólicos como el glotón Holle Bolle Gijs, un muñeco que aspira todo lo que le metes en la boca, por lo que todos los niños se dirigen hacia él a depositar la basura que tienen en las manos e incluso cogen cosas del suelo para ver el efecto de su boca al tragar los papeles.Efteling

Otro personaje curioso frente al cual todo el mundo se hace fotos es Langenek, cuello largo, cuya articulación sube y baja durante todo el tiempo hasta límites insospechados.Efteling

Por el camino nos deleitamos viendo a la bruja disfrazada subiendo por la trenza de Rapunzel, al ver cómo huele a dulce la casa de Hansel y Gretel, viendo el tamaño de Pulgarcito, a Pinocho y Gepetto dentro de la ballena, la casa de los trolls, etc.

Efteling
Casa de Hansel y Gretel

Hay multitud de restaurantes. Entre todos ellos el que más nos gustó por su preciosa decoración fue el Octopus. La comida no es lo mejor, pero dentro tiene toboganes y puentes colgantes que hacen que los niños puedan levantarse y seguir jugando mientras terminas de comer.

Estaría hablando horas y horas del parque pero creo que quién quiera saber más puede consultar su propia página web o los muchos artículos que hay escritos.

Solo un consejo más y es que no olvidéis la foto con el árbol humano, sin duda uno de las mejores caracterizaciones del parque.

Efteling es diferente, especial y sin duda, un lugar que hay que visitar si se tiene la oportunidad.

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