La duna de Schoorl

Schoorl
La duna desde abajo

Llegamos a Schoorl por la tarde. Eran pasadas las 17:30 horas cuando alcanzamos nuestro primer destino, el Buitencentrum Schoorlse Duinen, donde queríamos obtener información sobre el Blote voetenpad, o paseo de los sentidos, antes de dirigirnos a nuestro objetivo final, la Duna De Schoorl. Aparcamos el coche en un parking de pago hasta las 17’00 (de este pago nos libramos).

Schoorl
Buitencentrum

El Buitencentrum Schoorlse Duinen estaba ya cerrado (horario de 10’00 a 17:00 h.) por lo que no pudimos obtener información adicional sobre las diferentes rutas a pie y en bicicleta que se pueden realizar desde allí. Por suerte no habíamos planificado hacer ninguna, pero sí que nos hubiera venido bien algo de información general sobre la zona.

Schoorl
Lugar de inicio de rutas

Paseando un poco por el lugar encontramos sin más problema el Speelbos Zandspoor, una zona donde puedes jugar un rato entre los árboles. Muy cerca de allí encontramos el paseo de los sentidos (blote voetenpad). Los cuatro nos descalzamos e hicimos un recorrido por la zona experimentando con nuestros pies diferentes tipos de textura (suave y rígido, seco y húmedo, etc.) pisando sobre troncos de árboles cortados, piedrecitas, conchas, piñas, antes de llegar a la zona final donde podías lavarte los pies. Los niños lo pasaron en grande, teniendo que hacer el paseo varias veces antes de irnos.

Schoorl
Speelbos
Schoorl
Inicio
Schoorl
Troncos
Schoorl
Piedrecitas
Schoorl
Final del camino

Desde allí cogimos el coche y nos dirigimos hacia el centro del pueblo, donde podéis encontrar fácilmente el parque nacional duna de Schoorl, con alturas de incluso  54 metros. Hay dos parkings muy cerca de la zona, que son gratuitos a partir de las 19’00. Junto a la duna hay dos restaurantes y un hotel.

Schoorl
La duna desde abajo

Pasamos un estupendo rato bajando por las dunas a toda velocidad. Subiendo no lo pasamos tan bien ¡qué cansancio y qué calor hacía!. Los niños seguían con las baterías cargadas, así que una vez nosotros habíamos tocado fondo, les dejamos que siguieran subiendo y bajando. Es genial. No hay ningún tipo de peligro y nunca los pierdes de vista.

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