Restaurante Dehesa Monteandrés (Pobla de Vallbona)

Paella de conejo y setas

El fin de semana se aproxima, pensamos en comer fuera de casa, nos vamos a un buscador de internet y tecleamos las palabras mágicas: “restaurante ideal niños Valencia”. Si te identificas con esta afirmación, eres uno de los nuestros y seguro que habrán sido muchas las veces que has buscado sitios para comer donde los niños se sientan a gusto.

El restaurante del que os vamos a hablar hoy, La Dehesa Monteandrés, cumple a la perfección los requisitos que buscábamos, buena comida y opciones interesantes para que los niños se lo pasaran bien.

El restaurante está ubicado en la Pobla de Vallbona, una localidad a unos 20 minutos de distancia de Valencia. Abre solo los sábados, domingos y días festivos. Cuentan con una zona de aparcamiento gratuito cercana al restaurante.

La comida

La comida es buena, aunque por lejanía respecto a la capital, no sería un lugar al que irías adrede a comer desde Valencia, si no incorporara el entretenimiento para los niños.

Tienen un  menú que va cambiando semanalmente y que incluye dos entrantes a comer y un plato principal (paella o fideuà) cuando fuimos nosotros. El precio de este es de 16 euros a lo que debes sumarle bebidas, café y postres si deseas tomar.

 

El menú para los niños es similar, incluye un primero a elegir (los nuestros tomaron Nuggets, croquetas y patatas fritas), un segundo también a elegir (spaghetti a la bolognesa), una bebida, y un helado de postre.  El precio de este menú es de 15 euros, que incluye también la animación de los monitores y un paseo en caballo.

Hay posibilidad de que los niños coman juntos en la mesa infantil con el resto de niños del restaurante. La comida se sirve a las 13:15. Comer aquí facilita el que los monitores vayan conociendo a los niños y vayan preparando las actividades. En todo caso nuestros hijos prefirieron hacerlo con nosotros.

La dehesa Monteandrés
Zona exterior junto al restaurante

Como único aspecto negativo del lugar decir que el restaurante estaba muy lleno y el ruido dentro era ensordecedor, tanto que teníamos que comunicarnos casi a gritos para entendernos. Tan pronto como pudimos salimos a la parte de fuera para poder hablar un poco de forma más tranquila mientras los peques subían a los caballos.

La dehesa Monteandrés
Zona exterior del restaurante

La animación para los niños

Los monitores comienzan su trabajo con los niños desde que van a comer hasta las 17:00 más o menos. Hay que decir que estaban muy bien organizados y que todo se desarrolló perfectamente. Tenían una motivación alta y eso repercutía positivamente en que los niños se lo pasaran bien.

Una vez terminada la comida los niños accedían a una zona con sillas y mesas donde hacían algún tipo de actividad, mientras, por turnos iban a la zona de los caballos a dar un paseo de unos diez minutos de duración. Durante este tiempo, los monitores les decían el nombre de los caballos y hacían unos pequeños ejercicios/juegos con los caballos.

La dehesa Monteandrés

Una vez terminado el turno de los niños, llegaba el momento de los más pequeños, para el cual cambiaban los caballos por ponys, haciendo ejercicios similares. Nuestros peques se lo pasaron en grande.

La dehesa Monteandrés

Es un lugar interesante de visitar, pues a todos los niños le suele gustar bastante subir a caballo. Para los padres en cuanto a comida no es el mejor sitio del mundo, además de estar restringidos a comer de menú, pero ¿qué no haríamos cada uno de nosotros por nuestros hijos?

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.