Conociendo a Papa Noel en Andorra

Con Papá Noel en Andorra
Con Papá Noel

Teníamos muchas ganas de ver a Papa Noel en un ambiente navideño, rodeado de nieve, así que aprovechamos la actividad que cada año organiza Petit Viatgers para hacerlo.

La actividad se organiza en dos zonas de Andorra, Canillo y La Massana. Si os planteáis hacerla, debo deciros que debéis estar atentos a las indicaciones que hacen desde el blog o a través de sus diferentes redes sociales, pues si quieres ir en una fecha en concreto deberás ser muy rápido ya que las “entradas” vuelan.

Para las fechas en las que nosotros íbamos, el puente de Diciembre, solo estaba disponible la actividad en La Massana, así que no tuvimos que enfrentarnos a la disyuntiva de dónde ir. Siguiendo el blog te avisan del día y la hora en la que saldrán las fechas y lugares de la actividad y a partir de ese momento mandas un correo electrónico pidiendo fecha y horario (hay dos turnos 17:30 y 20:00) y en menos de una semana recibes la confirmación de la actividad.

Nosotros estuvimos muy atentos y pudimos escoger fecha y día. A partir de ese momento recibimos la confirmación y un número de cuenta donde hacer el ingreso del dinero. La actividad cuesta 30 euros por adulto y niño de más de 2 años. Nuestro bebé, al que le faltan todavía unos meses para cumplirlos, no tuvo que pagar.

La actividad está muy bien montada. Por correo electrónico recibes todas las indicaciones necesarias. El punto de reunión fue en las taquillas del telecabina de la Massana. Justo allí mismo hay un parking enorme donde puedes estacionar el vehículo. Los parkings son bastante caros en Andorra, pero hay poco sitio donde aparcar y es la mejor opción para no liarte a dar vueltas por allí.

Nosotros llegamos con bastante tiempo de antelación. Quince minutos antes de la hora acordada, una chica vestida con ropa similar a la de Papá Noel, tomaba nota de las personas que iban llegando. A la hora exacta, se dirigió al grupo haciendo una breve explicación de lo que los niños iban a hacer. Junto a ella estaba también Montse, la chica que lleva el blog de Petit Viatgers, a la que tuvimos la suerte de conocer.

Desde allí comenzamos la subida hacia el restaurante Cow Bella, en el sector de la Caubella de Vallnord. Cuando subimos todos, nos dirigimos hacia el restaurante, donde nos esperaba una apetecible merienda repleta de chocolate, chucherías, sándwiches, mini bocatas, bizcochos y muchas cosas más, que hicieron las delicias de los niños.

Con Papá Noel en Andorra
Deliciosos sandwiches de Nocilla
Con Papá Noel en Andorra
Chuches y chocolatinas

Al llegar, comenzamos a escuchar unos ruidos. Algo se movía por detrás de la chimenea del restaurante. Estupefactos vimos como unos Elfos aparecían para saludar, gastar bromas y hacerse muchas fotos graciosas con los niños.

De repente las luces se apagaron y los Elfos nos animaron a mirar por las ventanas. ¿Veían algo los niños? Después de ir de un lado a otro intentando ver algo, encontramos a Papá Noel, bajando por la montaña. Lo hacía esquiando con un traje lleno de luces.

Era tiempo de dejarle que descansara un poco mientras nosotros merendábamos. Los Elfos muy atentos venían a hacerles bromas a los niños que esperaban impacientes la aparición de Papa Noel.

Papá Noel en Andorra

Finalizada la merienda llegó el momento de entrar a ver a Santa Claus de forma escalonada. Para ello, los Elfos iban llamando a los niños, que emocionados al escuchar su nombre saltaban de la silla para llevarle la carta en la que pedían sus regalos. Papa Noel aceptaba cartas y dibujos pero no daba regalos, para evitar comparaciones entre los niños.

Para que la espera fuera amena, los Elfos prepararon una serie de talleres para que los niños se divirtieran. Había un pintacaras, un taller donde los niños podían hacer unas graciosas galletas, un taller de globoflexia y otro donde construían árboles de Navidad con gomets de estrellas.

Con Papá Noel en Andorra
Taller de Globoflexia
Con Papá Noel en Andorra
Pintacaras
Con Papá Noel en Andorra
Taller de cocina

De pronto llegó nuestro turno, así que acudimos raudos y veloces a la llamada de Papa Noel. Tras unos toques a la puerta, esta se abrió y al entrar descubrimos un bonito rinconcito en el que Santa Claus estaba sentado junto a un enorme cubo de chocolatinas, del que nos invitó a coger unas cuantas.

Con Papá Noel en Andorra

Nuestro peque mayor se acercó con mucha alegría. El bebé agarrado a nuestros brazos sentía un poco de miedo y no le hacía mucha gracia estar allí. De manera sorprendente Papa Noel empezó a preguntarles sobre cosas de su vida real. ¿Cómo era posible que supiera eso? En uno de los correos que recibimos de Petits Viatgers, nos pidieron que les mandáramos algunas líneas sobre temas que podía nombrar Papa Noel en el idioma que deseáramos (español, catalán o francés). De esta manera, la visita se personalizaba mucho y los niños se quedaban boquiabiertos.

Al salir de allí, continuamos un rato con los talleres hasta que todos los niños terminaron. Llegaba el momento de irnos, pero nos quedaban unos 50 metros hasta el telecabina. Este trayecto lo hicimos con linternas (también nos habían avisado de que las lleváramos). Fue muy divertido caminar por la nieve a oscuras.

Con la vuelta en el telecabina, la actividad terminó. Había sido una tarde-noche muy especial, en la que recordamos a Papa Noel lo buenos que habíamos sido y los regalos que queríamos que nos trajera. Ahora solo queda esperar que cumpla nuestros deseos, pero para eso todavía tendremos que esperar un par de semanas.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.