Mushing en Grau Roig con niños

Mushing en Andorra

Ya habíamos hecho la actividad del mushing hacía dos años con la misma empresa, con la particularidad de que había sido en verano. Fue tanto lo que le gustó a nuestro hijo mayor que decidimos repetir. Si en aquella ocasión fue divertido, en esta el efecto se multiplicó por el entorno, todo nevado, que hizo que el paseo fuera inolvidable.

Debo decir no obstante que tuvimos un pequeño problema. Al hacer la reserva de la actividad en la página web de la empresa Mushing Pirineus, nos mandaron la ubicación de la actividad, que era la misma en la que habíamos hecho el mushing hacía dos años. En concreto en la zona de la Caubella en Vallnord. Al llegar allí vimos todo bastante desangelado por lo que llamamos por teléfono para ver qué ocurría. Al respodernos nos dijeron que debido a la escasez de nieve en Vallnord se habían visto obligados a cambiar la actividad a Grau Roig y que nos lo habían notificado por correo electrónico hacía dos días. Haciendo la comprobación oportuna vieron que el correo se les había quedado en borradores y por ese motivo no nos había llegado. El chico telefónicamente se disculpó y me ofreció la devolución del dinero o realizar la actividad otro día en Grau Roig, que fue la opción por la que optamos. A nosotros nos supuso la pérdida de una mañana de esquí, pero bueno, todos nos podemos equivocar y aceptadas las disculpas, procedimos a dirigirnos andando a La Caubella a jugar un poco con la nieve.

Ya en Grau Roig en el día acordado de nuevo, Jordi que fue el chico que nos recibió, volvió a disculparse por el error con el e-mail. Todo estaba preparado a nuestra llegada y disfrutamos de nuestro paseo.

Mushing en Andorra
Preparados para la salida

La actividad del mushing es bastante cara. Cuesta 32 euros por persona para adultos y 25 para niños para un recorrido de 1,5 kms. , que en tiempo viene a ser unos diez, quince minutos. Queríamos hacer muchas cosas durante el puente, así que decidimos que uno de nosotros subiría con los niños (el bebé subía gratis). Al final este últimos se durmió en el coche. Hacía mucho frío y estaba muy nublado, así que decidimos no molestarlo y que siguiera descansando, realizando la actividad yo con el niño mayor.

Mushing en Andorra

Durante el trayecto el musher, que iba en la parte trasera de nuestro trineo, nos iba hablando de los nombres y características de los perros. Los dos últimos eran los más fuertes y los primeros eran los guías. Durante el camino varias veces se pararon para realizar sus necesidades. La velocidad que se alcanza no es alta y no hay peligro de caer del trineo, por lo que es una actividad recomendable para todo el mundo.

A mitad de recorrido el musher se bajó del trineo para hacernos unas fotos de recuerdo. Unas simples palabras les sirven a los perros para ponerse en movimiento y detenerse, lo que llama mucho la atención.

Mushing en Andorra

Tras un rato muy divertido, la actividad finalizó. El niño se quedó saludando a todos los perros. Quería una foto con cada uno de ellos.

Mushing en Andorra Mushing en Andorra

Al llegar al coche el bebé seguía durmiendo. Su madre esperaba paciente junto a él. Era el momento de volver a casa no sin antes comprometernos a volver de nuevo, para que el bebé pudiera disfrutar también de esta bonita experiencia.

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