El gorgo de la escalera

El gorgo de la escalera

Todos los que sigáis este blog sabréis lo que nos gustan las piscinas naturales, así que una vez vista y disfrutada la Albufera de Anna, dejamos un pequeño espacio de tiempo para visitar El Gorgo de la escalera. En Anna, el río ha creado un gran cañón de aguas transparentes al que se accede bajando 136 escalones, de ahí su nombre. Sus aguas se precipitan en un gorgo, formando una gran cola de caballo conocida como el salto.

Los gorgos son pequeñas pozas resultado de saltos de agua que se han ido formando en torno a la Albufera de Anna. Los distintos manantiales que van desde esta hasta el río Sellent han trazado un cauce hermoso con saltos de agua y gorgos. Desde el propio Ayuntamiento de Anna destacan 3, a los que se llega también mediante senderos:

El gorgo de la escalera

El Gorgo de la Escalera: aparece como un gran cañón esculpido por las aguas del río, al cual se accede a través de 136 escalones, que fue el que nosotros visitamos.

El gorgo de la escalera

El Gorgo Gaspar: también conocido como el de Palet, antiguamente se utilizó la cascada para producir textiles a través de una noria.

El Gorgo Catalán: es en sí mismo otro pequeño lago. Sus aguas pertenecen a la Fuente Negra y en época estival se acostumbra a chapotear en él

El acceso al gorgo de la escalera está muy bien señalizado hasta el descampado donde dejas el coche. Desde este descampado se accede a diferentes rutas. A la entrada del lugar de estacionamiento encontraremos la señal que indica la bajada a nuestro destino. De ahí, andando unos 20 metros llegamos a los escalones que nos dan acceso al agua. Nada más comenzar la bajada te das cuenta de las preciosas vistas que se ven desde arriba. A continuación piensas en todo lo que te va a costar subir esos 136 escarpados escalones en la vuelta, aunque una vez realizada la subida te das cuenta de que es más fácil de lo que preveías.

Una vez allí, además de darte un interesante baño en sus aguas cristalinas, puedes disfrutar de la caída de agua en su pequeña cascada y de saltar desde unas rocas a las que se accede saltando la valla que protege las escaleras a mitad de camino. Uno de los problemas que vemos en la zona es la ausencia de zonas de sombra, lo que dificulta pasar el día entero allí con niños. Aún así, debo decir que cuando nosotros llegábamos, mucha gente se iba portando mesas plegables, sillas e incluso toldos para hacer un sombraje propio. La opción de hacerlo siempre está ahí, pero debéis recordar que hay que bajar y luego subir esos 136 escalones, igual que si os planteáis bajar con un carrito de bebé.

El gorgo de la escalera

El gorgo de la escalera

Nos comentaron que en algunas épocas de temporada alta se paga entrada para acceder. No fue nuestro caso. Además, presentando la entrada de la Albufera de Anna, la entrada al gorgo es gratuita, por lo que no hubiéramos pagado de todas formas.

En definitiva una experiencia que no debes dejar pasar si visitas este precioso pueblo de la Canal de Navarrés. Nosotros pasamos una agradable tarde bañándonos en sus aguas cristalinas y disfrutando del paisaje. Y a pesar de lo que dicen, el agua no está tan fría…

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