La ciudad encantada

La ciudad encantada

La Ciudad Encantada es un bello paraje natural ubicado en Valdecabras, a unos 26,2 kilómetros de Cuenca, distancia que recorremos por una carretera nacional en buen estado en unos 30 minutos de viaje en coche.

A nuestra llegada observamos un parking gratuito en forma de descampado. La entrada está bien señalizada. Para conocer horarios y precios actualizados os recomendamos el acceso a la propia web del lugar. A nosotros nos costó 5 euros por adulto. El parque abre todos los días del año a las 10:00 h. La hora de cierre depende de la época del año.

La ciudad encantada

Nada más entrar, la persona que nos vendió las entradas nos dio un mapa con las diferentes rocas que íbamos a ver y lo que representaba cada una. Nos indicó que el recorrido era circular, de unos 3 kilómetros aproximadamente y que se tardaba en ver sobre 1 hora y 30 minutos. En los diferentes carteles de la entrada nos avisaban de la presencia de una plaga de procesionaria del pino. Fuimos en abril, época en la que está más presente, lo que debe ser tenido en cuenta por la gente que vaya con perros, pues estos gusanos pueden ser bastante peligrosos si toman contacto con ellos.

La ciudad encantada
Plaga de procesionaria

A nuestra llegada nos dimos cuenta que el suelo estaba bastante embarrado por las recientes lluvias que habían tenido lugar en la zona. Aún así, la caminata fue muy divertida. Eran las 18:00 h. aproximadamente y casi no había gente, por lo que las rocas se veían muy bien, lo que unido al silencio y al buen olor que había, hizo que pasáramos un rato muy agradable.

La ciudad encantada

Nuestro hijo mayor se divirtió mucho. Iba tratando de adivinar lo que representaba cada piedra, mientras nos hacíamos fotos con casi todas ellas. El peque, en la mochila la mayoría del tiempo, todavía es muy pequeño para este tipo de juegos, aunque no perdió la ocasión para corretear por el lugar.

La ciudad encantada
Plano extraído de www.ciudadencantada.es

Este lugar, por su belleza e historia, fue declarado sitio Natural de Interés Nacional en 1929. Hay que tener en cuenta que el origen de las formaciones rocosas se remontan a 90 millones de años, lo que nos da una muestra de su magnitud.

La ciudad encantada
Cara del hombre

A lo largo del camino, muy bien señalizado, unas balizas van indicando el camino de ida (balizas azules) y vuelta (balizas rosas). Cada formación rocosa supera a la anterior. Somos capaces de adivinar multitud de animales (osos, tortugas, focas o perros), caras humanas que se besan (los amantes de Teruel) y multitud de sorpresas más que nos voy a desvelar. Junto a cada formación rocosa hay también carteles explicativos.

La ciudad encantada
Mapas explicativos que encuentras durante el recorrido.

La ciudad encantada

La ciudad encantada

En resumen, una maravilla de la naturaleza que merece ser visitada.

La ciudad encantada
Mar de piedra

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.