El pequeño tren de Artouste

Tren de Artouste

Teníamos muchas ganas de hacer esta excursión al lago de Artouste y aunque quedaba un poco lejos de nuestro apartamento en Villanúa, pensamos que valía la pena hacer una hora de coche para disfrutar de este bonito paseo por el Pirineo Francés.

El viaje en coche fue muy bonito, observándose unos paisajes asombrosos desde la bajada ya de Formigal, hasta que llegamos a Fàbreges, el lugar donde estacionamos nuestro vehículo.

Sabíamos que las entradas podían adquirirse con antelación a través de la web oficial, pero al ser tanta la frecuencia de salida del tren, que es cada media hora, decidimos no adelantarnos por si había cualquier problema por la carretera. Al llegar allí, pudimos comprar los billetes para la hora que quisimos por lo que fue una buena elección.

Aparcar fue relativamente fácil. El parking estaba repleto pero los coches se amontonaban a ambos lados de la carretera, por lo que nosotros lo dejamos allí como los demás. Debe ser una costumbre porque no nos multaron ni vimos policía allí disuadiendo a la gente de estacionar el vehículo.

Llego la hora de comprar las entradas. Es importante que elijáis bien entre las tres modalidades que se ofrecen:

Tren de Artouste
Mapa de la zona

– La básica (BILLETE DESCUBRIMIENTO), que fue la que elegimos, nos daba una hora obligatoria de salida del tren y de vuelta (2 horas y 40 minutos después de la salida). La subida en telecabina era de 10 minutos, el viaje en tren de 50 minutos, y luego podías estar un tiempo de 1 hora y 40 minutos disfrutando del paisaje, quedándote allí en un bar que hay, o visitando el lago de Artouste, al que se llegaba tras un breve paseo de unos quince minutos. Es imprescindible coger el tren a la hora que tienes marcada.

 

– La segunda opción (BILLETE CAMINANTE), te daba la hora de salida del tren, pero podías realizar la vuelta en el último tren (volvía a las 19’15). Esta era una opción para los que querían realizar senderismo en el lago o en los alrededores. Te permitía pasar el día entero allí por un precio ligeramente superior al anterior (3’50 euros).

 

– La tercera opción (BILLETE CAMPISTA), te permitía hacer noche en un refugio. Nosotros no nos la planteamos.

 

En el mismo lugar donde se coge el telecabina hay tres o cuatro bares donde puedes comer o tomar algo. Si vais a comer allí os recomiendo hacerlo en uno de ellos. Nosotros lo hicimos en el que hay arriba de la estación, una vez sales del telesilla y solo había un restaurante. La comida era tipo buffet y el precio muy elevado. Por ejemplo una hamburguesa valía 12 euros. También hay posibilidad de llevarte tu propia comida, pues hay una zona de picnic arriba de la estación, junto al lugar desde donde sale el tren.

La salida del tren se hace de forma puntual. A la ida, se nos hizo un poco pesada la espera. Hay una sola vía y en diferentes tramos se tienen que hacer paradas para que los trenes de vuelta no choquen con los de ida. Entre las ganas que teníamos de hacer el paseo y el sol que hacía, se nos hicieron eternos esos minutos, pero no son para tanto. La vuelta sin embargo es muy cómoda, ya que prácticamente no hay paradas.

Tren de Artouste

Tren de Artouste

El viaje en tren es muy bonito. Pasas muy cerca de acantilados, disfrutando unas vistas preciosas de todo el Pirineo Francés. Además, es frecuente la presencia de marmotas. ¡Vimos muchísimas!

Cuando el tren paró nos fuimos a visitar el lago. Es una subida escarpada y pedregosa no apta para carros de bebés, pero también valió la pena lo que vimos. El lago de Artouste tiene un agua muy transparente y zonas muy bonitas para tumbarte un rato y descansar disfrutando del paisaje. Fue una pena no haberse llevado el bañador.

Tren de Artouste

Lago de Artouste

Lago de Artouste

En conclusión una visita obligatoria que valió mucha la pena. ¡Nos encantó!, así que os la recomendamos sin lugar a dudas.

 

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