El salto de la novia (Navajas)

El salto de la novia

En el municipio castellonense de Navajas, ubicado a 61 kilómetros de Valencia, encontramos este bello paraje natural, que destaca por su bonita cascada y la leyenda que la caracteriza.

Encontrar el lugar no fue difícil a pesar de que el día que fuimos se desarrollaba un Triatlon por la zona y tuvimos que desviarnos un poco de la ruta original. Al final, con la ayuda del GPS y la de una lugareña a la que preguntamos, llegamos sin más problemas.

Como preludio a la llegada observamos un monumento en honor a los novios desaparecidos, protagonistas de la leyenda del lugar, de la que hablaremos posteriormente.

El salto de la novia

Conforme te vas acercando, una serie de señales te van guiando hacia la zona, hasta que llegas a una pequeña plaza donde estacionar fue bastante fácil, pues a la hora a la que llegamos todavía no había demasiada gente. Cuando nos fuimos, sí que estaba más lleno, por lo que en este caso, como en muchos otros, madrugar es un punto a favor.

El salto de la novia

Tras aparcar el coche iniciamos el camino de descenso hacia el paraje natural. Una señal nos advierte de que solo pueden acceder a la zona los vecinos autorizados por lo que la bajada debe hacerse andando. Son solo 700 metros. Podéis ver aquí las características básicas de la misma. Como preludio, en una pared nos ofrecen información básica de este lugar, así como de otras atracciones turísticas que hay en el pueblo.

El salto de la novia

El descenso se hace cómodo. Se hace por carretera, por lo que el firme es bueno y apto para hacerlo en carro de bebé. Además, al solo permitirse la entrada de vehículos autorizados, se puede ir bastante tranquilo. Por el camino comenzamos a ver abundante vegetación que comienza a llamar nuestra atención.

El salto de la novia

A mitad de camino, una fuente con muchos chorros de agua fresca, nos invita a refrescarnos un poco, pues es un día bastante soleado.

El salto de la novia

Ya casi a punto de llegar a la cascada, una triple indicación nos indica tres opciones interesantes de observar:

El salto de la novia

La primera, la posibilidad de subir al mirador Paraíso a través de una bonita escalera.

El salto de la novia

La segunda, ver una pequeña cascada, la cascada del tío Pepe, que nos sirve de anticipo a la enorme caída de agua que veremos con posterioridad.

El salto de la novia

Y la tercera, dirigirnos hacia nuestro objetivo final, el Salto de la Novia. Unos metros más abajo llegamos ya a la zona esperada. Termina la carretera y comienza un camino pedregoso pero en buen estado. Es cómodo para continuar la andadura con el carro del bebé. Desde la entrada se observa ya la cascada del Brazal, una enorme cascada de unos 60 metros de altura, que estábamos buscando.

El salto de la novia

Al llegar, unos carteles nos dan información de la zona y nos hablan de la famosa leyenda que contribuye a la fama de este lugar y que da explicación a por qué esta cascada del Brazal, es más conocida hoy con el sobrenombre de “El salto de la novia”

El salto de la novia

Cerca de la cascada observamos diferentes piscinas naturales con distinta profundidad, que se han formado en el río Palancia. Destaca una por encima de las demás, la que está junto a la cascada. Es bastante honda (no haces pie), pero la fuerza del agua que cae de la cascada provoca que haya cierta corriente, por lo que nosotros decidimos irnos a otro lugar, donde no cubría, más apto para el baño del mayor de nuestros hijos. ¡El pequeño no quería bañarse!, ya que el agua en su caída hace bastante ruido y se sentía más seguro fuera.

El salto de la novia

El salto de la novia

La zona invita a acercarse mucho a la cascada. Conforme lo vas haciendo vas notando como te va salpicando agua como si viniera de un pulverizador. Te puedes acercar mucho y hacerte unas fotos maravillosas.

El salto de la novia

El agua estaba fría, como en cualquier río, pero no era una barbaridad. Además, coincidió con la ola de calor que estábamos atravesando, por lo que apetecía mucho bañarse.

El salto de la novia

Cerca de la cascada hay bastante zonas de sombras por lo que puedes aprovechar para pasar el día y comer allí. Nosotros habíamos previsto otro plan. Comeríamos y pasaríamos la tarde en SEGOBRIGA PARK, una zona de piscinas en el vecino pueblo de Segorbe. Aquí os hablamos de ello. 

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