El lago Titisee: un paseo en barca con niños

Por la tarde, tras haber pasado la mañana en Todtnau, llegamos a Titisee-Neustadt, un pequeño municipio alemán famoso por la presencia del Lago de Titisee.

Nosotros aparcamos nuestro coche junto al parking de pago que hay al lado de la estación de tren. Pagas en función del tiempo que estás, recogiendo el ticket a la entrada y pagando en una típica máquina automática de parking cuando quieres dejarlo. Además de este, hay hasta dos grandes parkings, lo que nos da muestras de la afluencia de gente que reciben.

Titisee huele a turismo. Nada más llegar observas que no se trata de un pequeño pueblo más como los que puedes visitar en la Selva negra, sino que su calle principal, la calle Seestrasse, se convierte en un hervidero de tiendas de venta de souvenirs, pastelerías, hoteles, supermercados, etc.

Atravesando esta calle, sorteando el elevado número de turistas que se agolpan en cada metro de la misma llegamos al lago. Es en torno a este sobre el que se ha establecido toda una infraestructura enorme de hoteles y hostales que dan hoy al pueblo una imagen totalmente diferente a la que tuvo años atrás, cuando tan solo unas granjas rodeaban al lago.

Titisee

El Titisee es el lago natural más grande de la Selva Negra. Está rodeado de los montes Hochfirst y Feldberg, de donde procede el río Seebach (al atravesar el lago cambia de nombre por río Gutach).

Junto al lago hay numerosos puestos de alquiler de barquitas, con diferentes precios según sean eléctricos o a pedales o el número de personas que tengan cabida. Nosotros por 7 euros (30 minutos) conseguimos el nuestro a pedales. Además de estas, también hay paseos en barco, que dan una vuelta a lago.

Titisee
Precio del alquiler de las barquitas

Titisee Titisee

Cerca del embarcadero es frecuente observar como los niños se agolpan para dar de comer a los patos que se acercan en busca de comida.

Titisee

Durante el invierno el lago llega a congelarse y se utiliza para patinar sobre hielo.

A pesar de ser un lugar eminentemente turístico, aconsejaría por la belleza del lugar pasar una tarde, domo la que estuvimos nosotros, sin reservar más tiempo para la visita, a no ser que se desee dar un paseo por los senderos que hay rodeando el lago.

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