La Selva Negra con niños

Schonach

PLANEANDO EL VIAJE

No teníamos ninguna duda sobre cuál sería el destino del verano de 2017. Llevábamos bastante tiempo con muchas ganas de visitar esa zona de Alemania, llena de naturaleza y paisajes rurales. De hecho, lo teníamos tan claro, que en Septiembre de 2016 ya habíamos comprado los vuelos y reservado el alojamiento principal para Agosto de 2017. Sin embargo, a pesar de la antelación y de disponer de todos los días de Agosto para poder viajar, no fue tarea sencilla casar vuelo y apartamento, a pesar de que removimos cielo y tierra buscando diferentes opciones.

Al final, todo terminó cuadrando y ya con la llegada del final del verano, nos vimos con un viaje a la Selva Negra reservado para el año siguiente.

LOS VUELOS

Nuestro destino principal era Oberried, un pequeño pueblo situado a 15 kilómetros de Friburgo. Habíamos estudiado al detalle los lugares que queríamos visitar y esa zona era un buen punto de partida para visitar la mayoría de ellos.

Para llegar hasta allí desde Valencia, había diferentes opciones de vuelo directo, todas con algunas ventajas e inconvenientes, y con un precio similar (con una variación de un máximo de 100 euros entre todas ella). Estaban las siguientes opciones:

Zurich– Nos ofrecía cercanía (1 hora y 50 minutos de Oberried), pero los horarios baratos eran muy malos para ir con niños pequeños (salía a las 06:00 de Valencia). Además, la compañía que lo operaba Swiss Air, no ofrecía demasiadas facilidades en cuanto a equipaje añadido para bebés. El último inconveniente era el precio del alquiler del coche, que duplicaba el valor en Suiza respecto a Alemania. Quedó descartada.

Colonia- Con Ryanair, nos ofrecía la posibilidad de llegar y volver cualquier día que quisiéramos. El problema era la lejanía respecto a Oberried (más de 4 horas de viaje) que provocaba que, a pesar de que los horarios de vuelo eran buenos, tuviéramos que salir también a horas intempestivas de la mañana de los apartamentos para poder llegar a tiempo al aeropuerto, devolver el coche, etc.

Frankfurt-Hahn- Con Ryanair. El inconveniente principal era que llegaba viernes, en lugar de sábado que era la idea inicial (las granjas las suelen alquilar en verano de sábado a sábado) y que llegaba a las 20’00 a Frankfurt. Al final, nos decidimos por esta opción, pasando la primera noche en un hotel en el mismo aeropuerto. Tras un día de vuelos, no queríamos meternos tres horas en coche. Descansaríamos y al día siguiente iríamos a visitar las zonas más al norte de todas las que habíamos planificado, llegando por la tarde a la Granja que habíamos contratado. Perdíamos el dinero de una noche de hotel pero ahorrábamos un día de alquiler de coche. Al final acertamos con la opción porque en pleno mes de junio nos llegó un mail de Ryanair diciendo que retrasaban el vuelo y que este llegaría allí a las 23:00. Como había una diferencia de dos horas, te daban la posibilidad de anular la reserva y recuperar el dinero de forma integra. Visitamos las opciones de otras compañías y lugares de aterrizaje pero al final no hicimos ningún cambio. La llegada sería “dura”, pero contando con que el hotel está a 50 metros del aeropuerto, intentaríamos hacerlo lo menos molesto posible para los pequeños.

ALOJAMIENTO

Como hemos explicado anteriormente, llevábamos mucho tiempo con la idea de visitar la Selva Negra y habíamos pasado mucho tiempo indagando sobre las diferentes opciones donde alojarnos. Nos había gustado mucho una granja en Oberried, con apartamentos 5 estrellas, llamada Kirnermarteshof, así que nos pusimos en contacto con los dueños para reservar. Las granjas son reservadas con mucha antelación, por lo que si quieres ir a alguna en concreto conviene no demorarse mucho en hacer la reserva. Al hablar con los propietarios, nos indicaron que solo reservaban de sábado a sábado (nuestra idea inicial era reservar diez días), así que escogimos la semana que mejor nos venía. A la hora de la reserva pagamos un 20% del total, dejando para un mes antes de la llegada el pago del resto.

A nuestra llegada allí lo primero que observamos fue el camping Kirnermarteshof. Cincuenta metros más arriba están los apartamentos, que están ubicados junto a la casa de los dueños. A nuestra llegada, los propietarios estaban de vacaciones por lo que fue una señora que trabajaba de lavandera la que nos dio las llaves del apartamento.

Kirnermarteshof
Nuestro apartamento

Como puntos más positivos están la limpieza de los apartamentos, el hecho de que una vez dentro te olvidas de que estás en una granja en cuanto a olores se refiere, la tranquilidad del lugar, los despertares observando las extensas praderas verdes llenas de vacas, los anocheceres llenos de estrellas, etc.

Kirnermarteshof
Praderas con vacas

Dentro de la granja puedes realizar muchas actividades pero que nadie se confunda y piense en ella como un campamento, en el que todo está reglado y hay un horario definido en el que se realiza cada cosa. La única actividad con horario fijo es la subida en poni, que se realiza los miércoles, viernes y sábados a las 17’00. Los granjeros siguen su ritmo habitual invitándote a participar en cuántas tareas realicen si así te apetece. El día que suben en tractor, invitan a los niños a dar un paseo montando en él, el día que toca ordeñar a las vacas te dejan hacerlo a ti, así como observar el el ordeñado mecánico (Esa leche también la ponen en venta. Si querías comprar leche fresca sin pasteurizar te cobraban a 1 euro el litro), etc.

Kirnermarteshof

Kirnermarteshof
Ordeñando a las vacas

Además, distribuidas por la granja hay vacas grandes, terneros, cabras a las que poder alimentar en el momento del día que desees, ponis, conejos, etc.

Kirnermarteshof
Alimentando a las cabras

Kirnermarteshof

Hay también una serie de cochecitos para niños que les hacen imbuirse en el ambiente granjero todavía un poco más, como unos tractores en los que todos los niños querían subir.

Kirnermarteshof

Junto a la casa hay un parque infantil con arenero, un poco más pequeño pero similar a uno que hay en el camping de abajo y que también puede ser utilizado si te hospedas en los apartamentos.

Kirnermarteshof
Parque infantil del camping
Kirnermarteshof
Parque infantil de los apartamentos
bty

Como aspecto más negativo sería el hecho de que nunca hay nadie en recepción. Cualquier consideración que desees hacer o pregunta que quieras realizar la haces a los granjeros que circulan por ahí (algunos con buen nivel de inglés) o bien bajas al camping y allí sí que hay una recepción compartida con el bar, donde siempre suele haber gente por el día (también hablan bien en inglés). Por otro lado, los carteles donde se explican ciertas cosas están exclusivamente en alemán, lo que dificulta el entendimiento.

Dentro del bloque común de apartamentos hay un armario con algunos juegos, dvds o libros para uso común.

Nosotros estuvimos poco tiempo en la granja. Aprovechábamos los días para levantarnos pronto e irnos a visitar lugares. Como muchos de ellos cierran a las 18’00, pasamos algunas tardes entretenidas allí, en contacto con los animales, disfrutando de un tipo de vida que no estamos acostumbrados a tener.

En resumen, una grata experiencia que aconsejamos a todo el mundo. Nos dio mucha pena dejar la granja. Nos sentimos como en nuestra propia casa.

Para completar las diez noches de viaje optamos por dormir a la llegada en el B&B Hotel Frankfurt Hahn ubicado justo a la salida del aeropuerto. La llegada era tardía y con los dos peques no teníamos otra opción. El hotel estaba muy limpio y cumplió con lo que esperábamos de él. Hay posibilidad de utilizar por 7’50 euros la opción de desayuno tipo buffet. Los niños lo tienen de forma gratuita. Nosotros la utilizamos. No había mucho para elegir pero teníamos prisa y no era momento de ir buscando otras alternativas.

Nos faltaban dos noches para buscar alojamiento, el domingo y lunes posteriores a nuestra estancia en la granja. Tras una semana en granja buscábamos algo menos rural. Al final, tras mucho buscar nos decidimos por dormir en Colmar, un pequeño pueblo de la Alsacia francesa, bastante cercano a Oberried. Allí nos alojamos en los Apartments Colmar Center, que como veis por su nombre, están bastante céntricos. Además, conscientes de la dificultad que entraña aparcar normalmente en estos lugares, buscamos que el hotel/apartamentos tuvieran parking privado gratuito, como es el caso de estos. El hotel cumplió con lo básico, tenía una buena ubicación y nos resolvió el problema del apartamento, pero estaba muy sucio y no tenía nada que ver con las fotos que encontramos en la web. No volveríamos a ellos si visitáramos Colmar de nuevo.

Día 2: Sasbachwalden y llegada al apartamento

Teníamos un viaje largo desde el aeropuerto de Frankfurt Hahn hasta Oberried, así que buscamos un pueblo intermedio bonito donde poder comer. Teníamos diferentes opciones como Durbach, Seebach o Heidelberg, aunque al final nos decantamos por Sasbachwalden, un pueblo que según diferentes guías y blogs de viajes, era el más bonito de Alemania.

Establecer el concepto de “el más bonito” es muy complicado, pues siempre habrá personas a las que les guste más unos que otros, pero sin duda, Sasbachwalden es un pueblo precioso que a nadie puede dejar indiferente.

Sasbachwalden

Comimos en el restaurante Sonne situado en la calle principal. Buscamos en la aplicación Tripadvisor y las críticas eran buenas. Llegábamos con muchas ganas de probar la gastronomía local, así que huimos de pizzerías y lugares similares para adentrarnos en un local genuinamente germano. Hay un parking cercano, que además es gratuito, donde dejamos el coche. El restaurante nos gustó mucho, estaba lleno de gente local y la camarera chapurreaba las palabras básicas en inglés para ser atendidos de forma correcta. Si os pasáis por allí, este restaurante puede ser una buena opción parea comer bien y a buen precio. Nuestra consideración acerca de él es muy positiva.

Sasbachwalden
Restaurante Sonne

Frente al restaurante encontramos una de las curiosidades de Sasbachwalden, La SchnapsbrunnenLa Fuente del licor (Booze Fountain en inglés). Se trata de una fuente en la que hay un par de cajas con distintos tipos de licores, que puedes consumir por 0’80 céntimos cada uno. No hay nadie que la regente y ya depende de la buena voluntad o no del visitante de dejar ese dinero en la máquina que hay junto a la fuente. Nosotros probamos uno de manzana que estaba bastante bien, dejando un euro en la máquina.

Sasbachwalden
Fuente del licor

Sasbachwalden Sasbachwalden Sasbachwalden

Desde allí, en camino ascendente fuimos a visitar el pueblo pasando por la catedral, desde donde se aprecian unos bonitos viñedos, que nos hacen recordar que Sasbachwalden es famoso por sus conocidos vinos de la cooperativa vinícola Alde Gott.

Sasbachwalden
Catedral
Sasbachwalden
Viñedos

Ya de vuelta a la vía principal, observamos el paisaje típico de Sasbachwalden, lleno de casas de madera repletas de flores, que lo convierten en un lugar único por su preciosa decoración. Subiendo unos metros más, llegamos a una pequeña plaza. A su izquierda se accede a un recinto donde hay unas piscinas públicas. Cerca de allí se encuentra la oficina de turismo.

Si optamos por el camino de la derecha, llegamos al Camino de la paz, una corta pero agradable senda entre árboles y agua, que merece ser recorrida. Diferentes carteles nos muestran el camino hacia la realización de rutas de senderismo más complejas. Nosotros no las hicimos pues no teníamos demasiado tiempo.

Sasbachwalden

Sasbachwalden Sasbachwalden Sasbachwalden

A apenas 15 minutos de Sasbachwalden encontramos el lago Mummelsee, el lago situado a los pies de la montaña más alta de la selva negra, el Hornisgrinde  Como os decimos, nosotros no tuvimos tiempo para visitarlo pero para el que quiera hacerlo, debéis saber que saliendo desde el Berghotel Mummelsee el ascenso y descenso (2 kilómetros) dura alrededor de una hora. Justo en la cima hay una torre mirador (Neuer Turm) desde el que se observan unas vistas espectaculares de la Selva Negra y el Valle del Rhin.

Si seguís el sendero circular del lago de 3 kilómetros de duración, llegaréis a otras torres mirador (Bismark Turm). Esto os llevará sobre 45’-1 hora.

Hay un autobús que accede desde el lago directamente aquí y funciona los fines de semana de mayo a octubre.

Un par de horas fueron suficientes para darnos una visión general de este bonito pueblo de Alemania, al que si tenéis ocasión, os recomendamos conocer.

Día 3: Mañana Todtnau

Era nuestro primer día en la Selva Negra, así que empezamos con muchas ganas de marcha. Estudiando las diferentes alternativas y aún a sabiendas de que era domingo y podía haber más gente de lo habitual optamos por comenzar a probar uno de los Rodelbahns (esos famosos trineos que caen por una especie de railes a toda velocidad), de los muchos que hay por la zona.

Con este objetivo nos dirigimos a Todtnau, que estaba a poco más de 20 minutos de distancia de Oberried, nuestro lugar de alojamiento, donde está ubicado uno de los más famosos de la zona, el Hasenhorn Coaster.

Hasenhorn Coaster

A nuestra llegada vimos diferentes parkings gratuitos para  el vehículo, dejándolo en uno de ellos. Había mucha gente lo que hacía presagiar que habría bastante cola.

La compra de entradas fue relativamente rápida. El precio, bastante caro (9’50 euros por adulto y 4’50 por nuestro hijo de 3 años), ya que suman la subida en telesilla y el descenso en trineo. Puedes optar por subir en telesilla y dar un paseo por diferentes rutas que están señalizadas o tomar algo en un bar que hay allí mismo observando el paisaje.

Hasenhorn Coaster
Telesilla de subida

Hay posibilidad de comprar bonos de diez pero vista nuestra experiencia, que ahora os relataremos no resulta aconsejable.

Imaginad una pista de esquí donde suben continuamente telesillas con dos esquiadores y una vez llegado arriba solo dejan tirarse a uno o dos a la vez (según si van solos o con menores) cada 25 metros. Pues esto es lo que allí ocurrió, la gente subía sin parar y la cola que nos encontramos al subir fue eterna. Estuvimos casi 3 horas para poder tirarnos una vez. Tanta fue la espera que habíamos comprado dos entradas de adultos y dos de niño, para tirarnos su madre y su padre con él, y al final terminamos devolviendo una de adulto y una de niño por no hacer la cueva de nuevo.

Hasenhorn Coaster
Hasenhorn Coaster

Desde arriba las vistas son espectaculares. Se aprecia el pueblo de Todtnau bajo una extensa zona verde. Además, la bajada es larga y espectacular, siempre que no tengas la mala suerte de que te toque alguien muy lento delante que no te deje experimentar la sensación de velocidad. Sin embargo, a pesar de esto, la espera fue tan larga que no recomendaría a nadie pasar por lo que nosotros pasamos. Como he dicho al comienzo era domingo y quizás hubiera más cola de lo habitual, pero visto el sistema de bajadas, imagino que será similar en otros días de verano.

Hasenhorn Coaster
Trineos y vistas de Todtnau

Aprovechamos para comer allí mismo, ya que se había hecho tarde. Junto a la zona de venta de tickets hay un pequeño bar donde sirven comida rápida, tipo nuggets, hamburguesas, spaghetti, etc. Se había hecho tan tarde que no tuvimos tiempo a elegir otra cosa.

De ahí nos fuimos a ver la cascada de Todtnau (Todtnauer Wasserfall), a las que llegamos en apenas 5 minutos. Son de muy fácil acceso desde el aparcamiento gratuito que hay a la entrada. En apenas 500 metros desde la entrada (unos seis minutos andando) llegas hasta ellas. Tienen una caída de 97 metros y caen en dos partes.

Cascada de Todtnau
Entrada a la cascada

Hay posibilidad de realizar otro tipo de rutas e incluso de acceder a través de unas escaleras a la parte alta de la cascada. La entrada vale 2 euros, siendo gratuita para los niños. El camino hasta las cascadas es accesible para hacerlo con carro de bebé, pues a pesar de ser un poco pedregoso y arenoso, es completamente llano, por lo que no presenta ningún tipo de dificultad.

Cascada de Todtnau
Camino apto para carros de bebé

Durante el camino no hay baño. Solo existe uno a la entrada y es de pago (0’50 céntimos). ¡Ya podía ser gratuito después de cobrarte por ver naturaleza!

Cascada de Todtnau

Cascada de Todtnau

Desde allí se puede ver a lo lejos el Hasenhorn Coaster que habíamos utilizado por la mañana.

En las cascadas puedes darte un buen baño si te atreves. El agua está tan fría que te duelen todas las articulaciones.

Cascada de Todtnau
Mojándose los pies

En resumen una buena experiencia que disfrutamos muchísimo en contacto con la naturaleza.

Cascada de Todtnau

Cascada de Todtnau

Tarde: Lago Titisee

Por la tarde llegamos a Titisee-Neustadt, un pequeño municipio alemán famoso por la presencia del Lago de Titisee.

Nosotros aparcamos nuestro coche junto al parking de pago que hay al lado de la estación de tren. Pagas en función del tiempo que estás, recogiendo el ticket a la entrada y pagando en una típica máquina automática de parking cuando quieres dejarlo. Además de este, hay hasta dos grandes parkings, lo que nos da muestras de la afluencia de gente que reciben.

Titisee huele a turismo. Nada más llegar observas que no se trata de un pequeño pueblo más como los que puedes visitar en la Selva negra, sino que su calle principal, la calle Seestrasse, se convierte en un hervidero de tiendas de venta de souvenirs, pastelerías, hoteles, supermercados, etc.

Atravesando esta calle, sorteando el elevado número de turistas que se agolpan en cada metro de la misma llegamos al lago. Es en torno a este sobre el que se ha establecido toda una infraestructura enorme de hoteles y hostales que dan hoy al pueblo una imagen totalmente diferente a la que tuvo años atrás, cuando tan solo unas granjas rodeaban al lago.

Titisee

El Titisee es el lago natural más grande de la Selva Negra. Está rodeado de los montes Hochfirst y Feldberg, de donde procede el río Seebach (al atravesar el lago cambia de nombre por río Gutach).

Junto al lago hay numerosos puestos de alquiler de barquitas, con diferentes precios según sean eléctricos o a pedales o el número de personas que tengan cabida. Nosotros por 7 euros (30 minutos) conseguimos el nuestro a pedales. Además de estas, también hay paseos en barco, que dan una vuelta a lago.

Titisee
Precio del alquiler de las barquitas

Titisee Titisee

Cerca del embarcadero es frecuente observar como los niños se agolpan para dar de comer a los patos que se acercan en busca de comida.

Titisee

Durante el invierno el lago llega a congelarse y se utiliza para patinar sobre hielo.

A pesar de ser un lugar eminentemente turístico, aconsejaría por la belleza del lugar pasar una tarde, domo la que estuvimos nosotros, sin reservar más tiempo para la visita, a no ser que se desee dar un paseo por los senderos que hay rodeando el lago.

Día 4: Mañana Friburgo

Llegamos a Friburgo muy temprano por la mañana, ya que teníamos un día bastante cargado de actividades y queríamos ver el casco antiguo de la ciudad, con la catedral, los famosos Bächle y el mercado.

Los que queráis ir a este último tened en cuenta que se hace de lunes a sábado, en horario de 07:30-13:00 (hasta las 14:00 los sábados).

Dejamos el coche en uno de los parkings de pago cerca del casco urbano, llegando a pie en pocos minutos hasta allí.

A pesar del horario establecido de mercado, a nuestra llegada, a las 09:00, tan solo había algunos puestos abiertos y no fue hasta en torno a las 11:30 cuando comenzó a verse una mayor cantidad de gente fluir por los alrededores. A la hora de la comida comienza a llenarse, pues mucha gente aprovecha para comprar comida en uno de los múltiples puestos donde se exponen productos locales, típicos de la región, como las famosas salchichas.

Friburgo
El mercado de Friburgo de buena mañana

Nosotros fuimos un martes, pero por los comentarios que hemos leído en distintos blogs y foros, es el sábado cuando el mercado adquiere su mayor volumen de puestos de venta y de afluencia de gente.

Como hemos dicho anteriormente, la catedral da una especial belleza al lugar. Cuando nosotros fuimos estaba siendo arreglada, observándose diferentes andamios que estropeaban un poco las vistas de la misma. Para los interesados en el arte decir que es mayoritariamente de tipo gótico y que se construyó en tres etapas.

Friburgo
Puestos de comida en el mercado de buena mañana
Friburgo
La catedral

Junto a la catedral y los alrededores, que representan el casco antiguo de la ciudad, existen números pequeños mini canales, conocidos como Bächles que en el pasado servían para el abastecimiento con agua usable (no potable). Algunas teorías hablan de ellos como un lugar de transporte de aguas residuales, aunque que esto nunca ha sido probado.

Friburgo
Paseando los barcos por el Bächle

Hoy en día continúan llevando agua del río Dreisam, cubriendo prácticamente todo el casco antiguo de la ciudad, por lo que son uno de los mayores atractivos de Friburgo. Es frecuente ver como los niños pasean unos barquitos (Bächleboots) que pueden adquirir en alguna de las tiendas del mercado (por las mañanas) o bien en la misma tienda REHA LADEN, hasta las 18:00. Nuestros pequeñajos se lo pasaron bomba paseándolos por todos los canales, lo que nos permitió a nosotros poder prestar mayor atención al centro histórico. Es ideal, pues todos los que seáis padres, sabréis lo poco que les gusta y lo aburrido que resulta para los niños visitar el centro histórico de cualquier ciudad. De esta manera, se divierten mucho más.

Friburgo
Tienda de Bächleboots en el mercado
Friburgo
Ella también quiso su Bächleboot
Friburgo
Tienda de Bächleboots

Como no podía ser de otra forma, uno de nuestros niños acabó con los dos pies en el canal. A modo de anécdota os contaré que hay una leyenda respecto a esto. Dicen que si metes el pie en alguno de los canales acabarás casándote con alguien de Friburgo o que al menos volverás a visitar la ciudad alguna vez en la vida. Ya veremos si acaba cumpliéndose la tradición.

Por último, si vais con niños pequeños, tened en cuenta que muchas veces los tranvías pasan muy cerca de los Bächles, por lo que no conviene perder de vista nunca a los peques.Friburgo

Tarde: Gutach y Gengenbach

Por la tarde nos dirigimos hacia Gutach. Después de la mañana en Friburgo, habíamos planeado soltar un poco de adrenalina en el famoso Rodelbahn de este pueblo. Contrariamente a lo que ocurrió el día anterior en el Hasenhorn Coast de Todtnau, donde la subida se realizaba en telesilla, aquí la subida se hacía en el mismo trineo, por lo que el proceso se agilizaba bastante.

Gutach

El ticket de adulto valía 3 euros y el de niño 2,50. Si comprabas un bono de 6, el precio total de adulto era de 14 euros y el de niño (a partir de 3 años) de 11 euros.

Gutach
Precios

Aquí, en Gutach, nos encontramos con una cola prácticamente nula, lo que hizo que nos divirtiéramos mucho y en una hora aproximadamente, con pausas entre bajadas, hubiéramos terminado. No obstante he de decir también que este Rodelbahn es menos largo que el de Todtnau, por lo que es más fácil que te encuentres a alguien por el camino y no te permita disfrutar al máximo de la bajada.

Gutach Gutach

Junto a la zona donde se cogen los trineos hay un parque infantil con un largo tobogán, un columpio y unas colchonetas elásticas de pago. Allí también puedes ver caballos y vacas, aunque esto cuando llevas unos días en la Selva Negra, comienzas a verlo ya normal.

Gutach

También hay un bar junto a la zona de venta de tickets, donde puedes tomar algo de comida rápida, helados, snacks o algún refresco.

En Gutach, está el Museo al aire libre de la Selva Negra, Vogtsbauernhof. Nosotros valoramos ir pero tras consultar su web, pensamos que no era demasiado interesante para niños tan pequeños como los nuestros, pero quizás sea una opción interesante para aquellos que los tengáis un poquito más mayores. Allí podrán dar de comer a algunos animales y ver como vivía en el pasado la gente que poblaba la Selva Negra.

Desde Gutach nos fuimos a Gengenbach, un bonito muy pueblo cerca de allí (a unos 30 minutos de distancia).

Gengenbach
Entrada

A nuestra llegada encontramos un parking de pago, como los de la Ora de España, pero que era gratuito a partir de las 18:00, justo a la hora a la que llegamos, por lo que no tuvimos que abonar nada. En el mismo pueblo hay también zonas donde se puede aparcar bajo el mismo sistema. Solo se paga de 09:00 a 18:00 de lunes a sábado.

Gengenbach

Gengenbach

Gengenbach, como habréis leído en muchos sitios es famoso porque allí se rodaron algunas escenas de la película “Charlie y la fábrica de chocolate”. Es un pueblo precioso, donde no se aprecia el “turisteo” típico de calles llenas de tiendas de souvenirs y de venta de productos de todo tipo. Su plaza repleta de casas de colores llena de encanto el lugar. Justo aquí nos tomamos una bola de helado en la heladería que nos costó tan solo 1 euro. ¡Estaba buenísimo! y a un precio que no lo recordaba ya.

Gengenbach
Plaza principal

Paseando calle arriba llegamos a una zona de canales muy bonita también.

Si nos alejamos un poco de la calle principal, que es la zona más bonita del pueblo, observaremos puntos de interés como un molino de agua, donde nos hicimos algunas fotillos.

Gengenbach

Muy cerquita de allí, hay un parque infantil muy completo, donde estuvimos unos minutos disfrutando de su casa de madera, su largo tobogán y sus columpios, todo al lado de una preciosa zona de verde césped y de un riachuelo que pasaba dando color a la zona. No hace falta decir que los peques no se querían ir de allí, pero el día terminaba y había dado mucho de sí, así que emprendimos camino de vuelta a Oberried. Teníamos una hora de viaje, así que había que despedirse muy a pesar nuestro de este bonito pueblo.

Gengenbach

GengenbachGengenbach

Día 5: Europa Park

Europa Park es el parque de atracciones más grande de Europa. Se encuentra ubicado en Rust. El parque está dividido en 18 áreas temáticas, de las cuales 15 representan un país o región europea. En la actualidad cuenta con más de 100 atracciones, entre ellas 13 montañas rusas. Además, dentro del complejo hay también cinco hoteles de 4 estrellas y un camping.

Europa Park

No voy a analizar cada zona por separado, ni cada atracción, porque para ello lo mejor es consultar la propia página web, sino que voy a nombrar lo que más nos llamó la atención del mismo, de tal forma que pueda servir de ayuda a cualquiera que como nosotros vaya a visitar el parque.

Europa Park
Área temática de España

Horarios:

Los horarios varían según sea estación del año, sea en verano o invierno, por lo que es necesario consultarlos con antelación antes de su visita. En Agosto cuando fuimos el horario de entrada era las 09:00 y el de cierre a las 20:00, aunque, como luego explicaremos al hablar de los accesos, el horario de cierre, extrañamente no se respetó demasiado.

Europa Park
Atracción de agua

Los accesos:

Como hemos dicho anteriormente Europa Park es el parque de atracciones más grande de Europa. Recibe anualmente más de cinco millones de turistas, la gran mayoría en verano, por lo que podéis imaginar la afluencia de gente que había. Desde que cogimos la salida de la autopista hacia Rust (faltaban 5 kilómetros para llegar) encontramos ya un atasco de coches que iban hacia el parque. Cubrir estos 5 kilómetros y conseguir aparcar nos llevó unos 45 minutos aproximadamente. A todo ello contribuye la parada obligatoria para coger un ticket de parking (Ya que el pago de este es obligatorio. Cuesta 6 euros todo el día) Una vez llegas al parking todo está muy bien organizado y está lleno de operarios que con sus indicaciones te hacen estacionar el vehículo en diferentes lugares para evitar al máximo las colas. Una vez bajas del coche comienzas a ver gente aparecer por todos los lados lo que te hace pensar que las colas para conseguir la entrada serán interminables, pero esto no fue así.

A la salida pasó algo similar. La hora oficial de cierre del parque de atracciones eran las 20:00, sin embargo había atracciones que cerraban a las 20:30. Además los bares de dentro del parque estaban repletos de gente que aprovechaba para cenar antes de ir a casa. Nos extrañó mucho esto, así que preguntamos a un par de trabajadores por la hora de cierre. Nos dijeron que en efecto era a las 20:00, pero dejaban un margen para que la gente fuera sacando los coches de manera progresiva, pues de esta forma conseguían que la salida fuera escalonada. Nosotros pensamos que la motivación económica también era importante ya que de esta manera facilitaban que mucha gente por evitar el atasco se quedara a cenar allí, con el consiguiente gasto del consumidor y beneficio económico del parque.

Aún así, hubo bastante cola para salir. Al carril principal accedían coches desde todos los lados, sumado a que debías meter el ticket en las máquinas de salida. Todo esto provocó grandes atascos y que tardáramos al menos 30 minutos en salir de allí.

Europa Park
Desfile de personajes

Los tickets de entrada:

Europa Park

Europa Park no es un parque barato pero obviamente, estamos hablando de un mega parque de atracciones por lo que pienso que al final la entrada está acorde con el disfrute personal. Los niños a partir de 4 años pagan entrada. Nosotros antes de ir teníamos una duda, ya que nuestro hijo mayor tenía 3 años pero estaba a punto de cumplir 4. A la hora de entrar, según pone en su página web tenías que justificar la edad del niño con un DNI, pasaporte o algún documento que acreditara que esta era así realmente. El problema era que viendo la información de la web, 4 años es la edad mínima que se solicita, además de una altura determinada, para subir a muchas atracciones, por lo que pensábamos que quizás darían una pulserita o algo similar para identificar a esos niños que hubieran pagado la entrada.

Al final nada de nada, ni necesitamos acreditar la edad del niño, ni le dieron ninguna pulserita. Es tal la cantidad de gente al entrar que ni siquiera prestan atención a esto. Así que tuvimos suerte. No pagamos entrada porque el niño tenía 3 años pero sí que pudimos disfrutar de las atracciones para niños de 4 años, ya que por altura sí que podía subir y nadie nos preguntaba por la edad.

La entrada al parque:

Como he dicho es bastante rápida a pesar de la gran afluencia de gente. Hay un intento de control de seguridad y mochilas por parte de algunos vigilantes de seguridad que hay a la entrada pero se hace imposible. A nosotros por ejemplo no nos miraron la mochila. ¡Menos mal que somos buena gente! Tienen muchas taquillas de venta de entradas lo que hace que no se formen colas para entrar.

Europa Park

El parque:

Europa Park es un parque muy bonito. Me atrevería a añadir que incluso a la altura de Disney, sin el empaque que tiene la presencia de los personajes de aquel, pero con una decoración y unos detalles a cada paso que hace que te llame mucho la atención y no te deje indiferente. La mascota del parque es un ratón gris, llamado Euromaus , aunque hay muchos otros personajes que viven en el parque, que puedes apreciar en su totalidad en los desfiles que se hacen a ciertas horas del día.

Europa Park
Euromaus

Hay innumerables atracciones a las que pudimos entrar incluso con el bebé lo que hace que sea muy familiar. El niño de 3 años también pudo subir prácticamente a todo. Nosotros no fuimos a las montañas rusas más espectaculares, pero también las hay, por lo que garantiza que todos los miembros de la familia se lo puedan pasar allí en grande.

Europa Park
Zona de toboganes
Europa Park
Para los peques

¿Uno o dos días?

Nosotros no asistimos a ningún espectáculo y aún nos quedaron atracciones por subir y zonas por recorrer, a pesar de que casi ni paramos para comer. Por tal motivo, para los amantes de descubrir y disfrutar los parques en su totalidad yo les recomendaría al menos dos días de estancia y si es posible dormir allí para disfrutar de más horas de parque. Nosotros valoramos esta posibilidad. Nos apetecía mucho probar los tipis indios que ofertan, aunque para hacerlo debes llevarte tus propios sacos de dormir y almohadas, lo que lo hacía inviable. Nosotros nos quedamos con ganas de más, pero en el viaje que habíamos planificado nos cabían dos días allí. Casi que mejor, seguro que volveremos algún día por allí.

Baby Switch Pass

Europa Park

Esta tarjeta es genial para todos aquellos que vamos al parque con bebés. Cuando uno de los papis sube con el niño mayor en una atracción a la que no puede subir el bebé, el otro padre espera con el bebé en la salida. Allí, uno de los trabajadores de la atracción, te ven esperando y a la bajada le dan al padre/madre que va con el mayor esta tarjeta que permite al otro progenitor (el que esperaba con el bebé) subir luego de nuevo a la atracción con el niño mayor sin hacer colas. Eso hacía que el niño subiera dos veces seguidas y disfrutara mucho. Además, nos permitió que los dos pudiéramos disfrutar de nuestra estancia con el bebé y con el niño mayor por igual.

Las colas:

Son tantas las atracciones que no eran demasiado grandes en las principales e incluso inexistentes en las atracciones normales por lo que a pesar de estar solo un día, pudimos disfrutar de la mayoría de ellas. Nada que ver con parques como la Warner Bros en España, donde existen multitud de colas preferenciales que hacen que te pases horas en las colas antes de poder disfrutar un rato.

Resumiendo un lugar no solo recomendable sino de obligada visita para todos los que vayáis por la zona con niños o/y os gusten los parques de atracciones.

Día 6: Mañana: Las cataratas del Rhin

Dejamos para este día nuestra salida más larga rumbo a las cataratas del Rhin. Desde Oberried teníamos 1 hora y 20 minutos de viaje hasta Laucen en Suiza. Íbamos preparados para pagar en la frontera de Suiza la famosa viñeta obligatoria que tienes que adquirir para usar todas las carreteras de categoría 1 y 2. La viñeta es anual y no puedes comprarla para solo un día, que es lo que íbamos a estar nosotros en Suiza. Sin embargo, tuvimos suerte, no había nadie en la frontera de Suiza ni a la entrada ni a la salida, por lo que nos ahorramos el pago de la viñeta y de la multa correspondiente por no llevarla. Suiza, contrariamente al resto de países europeos, no conoce ningún peaje parcial y su ley vigente no admite la dispensación de viñetas de una duración más corta.

Sea como fuere, sin la viñeta pegada a nuestro parabrisas continuamos hacia las cataratas. A las cataratas se puede acceder desde dos puntos, Laucen o Neuhausen. Nosotros buscamos mucha información sobre qué punto era mejor para poder disfrutarlas al máximo, pero no encontramos lo que queríamos. Al final, tras consultar muchos blogs y foros de viaje, decidimos hacerlo desde Laucen, lo que al final fue una decisión correcta.

A nuestra llegada a Laucen nos encontramos con un parking gratuito. Hay uno junto a las taquillas de entrada y otro 1 kilómetro antes de la llegada. Nosotros tuvimos suerte y pudimos aparcar en el más cercano. Según hemos leído, el parking de Neuhausen es de pago, aunque nosotros no fuimos y no lo podemos garantizar.

Cataratas del Rhin

Desde allí, la llegada a las cataratas es gratuita cogiendo un ascensor que te baja hasta cerca del embarcadero. Si quieres hacerlo a través de la fortaleza de Laucen, debes pagar para atravesar los tornos, que te dan acceso a los diferentes miradores desde donde se aprecian unas vistas espectaculares del lugar.

Cataratas del Rhin
Fortaleza de Laucen

Nosotros compramos nuestras entradas de adulto (los niños entraban gratis) por 4’80 euros cada una (5 francos suizos) y accedimos allí. ACCESO A SU WEB. Antes de entrar por los tornos hay un restaurante cuya carta demuestra que Suiza está a otro nivel económicamente hablando. Postres de 13’50 euros de media, nos dan muestras de ello.

Cataratas del Rhin
Precios
Cataratas del Rhin
Restaurante Laucen
Cataratas del Rhin
Restaurante

Tras atravesar los tornos comienzas a descender por los miradores observando cada vez las cascadas de más cerca, hasta que finalmente puedes casi hasta tocar el agua e incluso mojarte con el agua que despiden tras su brusca caída contra el suelo.

Cataratas del Rhin
Vista desde los miradores

Cataratas del Rhin

La parte más bonita quizás se produce tras atravesar una gruta y llegar a una zona de la cascada, donde prácticamente estás dentro de ella y donde todo el mundo aprovecha para inmortalizar el momento en forma de fotografía.

Cataratas del Rhin
Acceso a la gruta

Mirando el agua se puede observar un precioso arco iris por los reflejos del agua y gracias al sol que lucía ese día.

Cataratas del Rhin
Arco Iris reflejado en el agua

Unos metros más abajo llegas al embarcadero donde se ofrecen diferentes tipos de paseos. Desde los más sencillos consistentes en coger el barco y cruzar al otro lado para ver las cataratas desde el lado de Neuhausen, hasta meterte dentro del mirador de la roca que hay en medio de las cataratas (nosotros no pudimos hacerlo por las restricciones. No se puede hacer con niños de menos de 1’20 metros, ni con bebés, ni personas embarazadas, ni sujetando a un niño en brazos, ni en chanclas, zapatos de tacón, etc.). Por este motivo, optamos por coger la línea 4, que consistía en un paseo en barco, que se acercaba al máximo hasta las cataratas (notabas el agua contra tu rostro), pero sin bajar del barco.

Cataratas del Rhin
Vistas del embarcadero

Desde el lado de Laucen se puede comprar cualquier tipo de billete, pero para todos los viajes hay que pasar al otro lado del río que es desde donde salen todas las líneas. Coges la línea roja número 2 y te cruza al otro lado donde coges ya el barco que hayas escogido.

Cataratas del Rhin
La roca, un mirador entre las cataratas

Es importante que sepáis que no aceptan tarjetas de crédito por lo que debes pagar en metálico. Los euros son aceptados sin problemas.

Cataratas del Rhin
Cataratas del Rhin desde el barco

Cataratas del Rhin

Cataratas del Rhin
Todas las opciones de paseo en barco

Al otro lado del río hay un bar de comida rápida, cuyas vistas son geniales respecto a la cascada. Nosotros tuvimos suerte y cogimos una mesa que daba directamente a ellas. Los precios son también exagerados, pero al ser comida rápida no se nota tanto. Para que os hagáis una idea un menú de niño con 4 nuggets y patatas fritas y un zumo eran 9’50 euros o para adultos unos aros de cebolla con patatas fritas 15,50 euros.

Cataratas del Rhin
Precios del bar
Cataratas del Rhin
Vistas desde el bar

En esa parte del río hay también un tren turístico que se puede coger para dar una vuelta por la zona, pero nosotros no lo cogimos. Habíamos decidido visitar el bonito pueblo de Stein Am Rhein que nos pillaba casi de camino hacia casa, así que volvimos a coger el barco número dos y de allí, siguiendo las indicaciones, subimos en ascensor para volver al centro de visitantes donde habíamos comprado las entradas y teníamos aparcado nuestro coche.

Cataratas del Rhin

Como consideración para padres con bebés, deciros que se puede acceder con carrito de bebé por el ascensor y llegar al embarcadero pero te pierdes los miradores y la gruta. Eso sí, te libras de pagar por la entrada correspondiente.

Tarde: Stein am Rhein

Volvíamos de camino de las Cataratas del Rhin hacia Oberried, por lo que decidimos parar en este pueblo del que nos habían hablado muy bien.

Aparcamos cerca del centro del pueblo, en una zona de pago, similar a la Ora, aunque en lugar de adquirir un ticket físico, era la máquina la que se quedaba con el horario hasta el cual tenías derecho a aparcar según el dinero que hubieras metido.

Fuimos hacia el centro del pueblo una vía en la que se encontraba una oficina de turismo. Esta vía desembocaba en la calle principal.  Allí preguntamos por las partes más interesantes del pueblo, para descubrir que lo más bonito que podíamos hacer allí con niños era dar una vuelta sin rumbo definido, pues los puntos de interés no serían muy del agrado de los pequeños y tampoco disponíamos de demasiado tiempo para pasara allí.

Stein am Rhein
Vía de acceso a la calle principal

Stein am Rhein

Stein am Rhein destaca por poseer un casco antiguo muy bien conservado, lleno de casas de madera con fachadas vestidas con frescos exteriores como si de una pinacoteca se tratara. Mires donde mires te da la sensación de que estás en un museo de pintura al aire libre. Además, está todo tan limpio que da gusto. Como no podía ser de otra forma es una zona peatonal, lo que ayuda a que vayas sin miedo de que los niños puedan ser atropellados.

Stein am Rhein
Ayuntamiento

Si te alejas de la zona principal llegas a un amplio río. De hecho es en Stein am Rhein donde el lago Constanza se transforma de nuevo en el Rhin. Allí existe la posibilidad de coger también algún paseíto en barco. Nosotros extrañados vimos como tres personas se bañaban y se dejaban llevar por la corriente del río hacia abajo, hasta que los perdimos de vista.

Stein am Rhein Stein am Rhein

Saliendo del pueblo, vimos una bonita playa de césped que era utilizada por muchos lugareños para el baño. ¿Habrían llegado hasta allí los bañistas que habíamos visto en el río del centro del pueblo? Otra vez nos faltaba tiempo para habernos quedado allí a exprimir un poquito más la tarde. Sin embargo, nos quedaba todavía más de una hora de camino y era de marcharnos. Sin duda, si hubiéramos tenido un poco más de tiempo nos hubiéramos quedado un rato allí, porque las vistas valían mucho la pena.

Stein am Rhein Stein am Rhein

Día 7: Steinwasen Park

Steinwasen Park es un parque de atracciones situado en Oberried, a menos de diez minutos de distancia del sitio donde teníamos el apartamento.

Su horario es de mediados de marzo hasta principios de julio y de mediados de septiembre hasta primeros de noviembre, de 10 a 17h. De mediados de julio hasta mediados de septiembre de 9 a 17’45h, aunque para evitar confusiones, creo que lo mejor es consultar la propia web si tenéis pensado visitarlo.

El parque cuenta con parking gratuito, que no estaba demasiado lleno cuando nosotros fuimos, por lo que no hubo problemas para estacionar nuestro vehículo.

Steinwasen Park
Mapa del parque

Si os tuviera que resumir el parque con una sola frase diría que se trata de una reproducción de la selva negra en pequeñito. Allí dentro encuentras atracciones, animales, puentes colgantes, etc.

Steinwasen Park
Puente colgante

Cuenta con 13 atracciones, la mitad se halla al aire libre y la otra mitad en espacios interiores bajo techo. Las más llamativas son dos rodelbahns, uno exterior y otro interior, una bajada en slide (se diferencia del anterior en que en esta no vas sobre raíles. Hay posibilidad de caerte, aunque remota, si no haces lo correcto.), una atracción de agua y un tren a modo de montaña rusa suave. No hay demasiada gente por lo que puedes subir en ellas sin hacer excesiva cola. Las atracciones interiores son principalmente a modo de cines 4D (la cuarta dimensión no funcionaba cuando fuimos), una zona donde reproducen películas o zona de bolas para grandes y pequeños. No son las atracciones en sí las que dan el mayor atractivo al parque.

Steinwasen Park
Actuación de un payaso
Steinwasen Park
Sala con dibujos animados
Steinwasen Park
Rodelbahn interior
Steinwasen Park
Atracción de agua

Un telesilla te permite la subida a la parte más alta, donde puedes descender con el slide (individual o por parejas, pero no apto para niños menores de 3 años), o bien dando un agradable paseo en el que vas observando diferentes animales entre los que destacan los cérvidos, el lince, mapaches o jabalíes.

Steinwasen Park
Jabalíes
Steinwasen Park
Subida en telesilla

En diferentes puestos del parque venden comida para cérvidos y peces. Se trata de unas máquinas en las que, tras ingresar un euro, te dan una bolsa de comida. Los niños se lo pasan en grande viendo como los renos, ciervos, etc., comen en su propia mano.

Steinwasen Park
Máquina expendedora de comida
Steinwasen Park
Cérvidos

Dentro del local hay varios lugares donde puedes comer, unos a la entrada (interior y exterior) y otro en la zona de arriba. La comida es de autoservicio y está bastante bien.

Steinwasen Park
Los niños pueden jugar en las bolas mientras comes.

Como curiosidad, cuando accedes a la zona donde está la entrada a los cines 4D y salas de cine, había un señor soplando vidrio que permitía hacerlo a los niños, previo pago de 9 euros. Los niños soplaban el vidrio y hacían una bola de cristal que luego se llevaban a casa. Es cuanto menos curioso.

Steinwasen Park

Hay una tarjeta que se dispensa en algunos hoteles y apartamentos de algunas ciudades de la selva negra si duermes más de 2 noches, que te permite entrar de forma gratuita al parque. Se llama Hochschwarzwald. Nuestro apartamento no disponía de esta para sus clientes. Tan solo la Konum, que sirve para poder viajar gratis dentro de la Selva Negra, aunque nosotros no la utilizamos.

Dentro del parque también hay una zona con un parque infantil, con zona de toboganes, juegos con excavadoras, etc.

Steinwasen Park

Steinwasen Park
Parque infantil

También hay algunas atracciones de pago como unas motos que funcionan con monedas de 0’50 céntimos, unos vehículos de choque en la parte interior, etc.

Steinwasen Park

Como resumen, un lugar excelente para pasar uno de los días si estáis por la zona. Con un día hay suficiente porque como he dicho, no suele estar muy lleno y da tiempo a verlo en su totalidad.

Como el parque cerraba muy pronto (17:45) decidimos pasar la tarde en la granja donde teníamos el apartamento. Pasamos muy buen rato alimentando a los animales y jugando en los parques infantiles hasta que se hizo de noche y subimos a los apartamentos. El día había dado mucho de sí y teníamos que descansar.

Día 8: Mañana: Cataratas de Triberg

Nos levantamos pronto con el primer objetivo de visitar las cataratas de Triberg. Teníamos un día bastante cargado y hacía falta madrugar.

La carretera hacia Triberg desde Oberried nos muestra una naturaleza frondosa, con lugares donde los árboles cubren el camino sin dejarnos ver el sol, pueblos de cuento con casas de madera. De ese tipo de carreteras por las que te apetece conducir.

Triberg

A nuestra llegada a Triberg aparcamos cerca de la entrada a las cascadas. Hay también posibilidad de aparcar en la parte media y alta de las cascadas y hacer el camino a la inversa, pero nosotros preferimos hacerlo así, dejando el coche abajo para luego comer en Triberg. El parking es de pago, similar al de la Ora de España, pero dejándote más de dos horas, por lo que no tuvimos que preocuparnos por el tema de dejar allí el coche.

Triberg
Zona de acceso desde el parking de la base

Antes de llegar a la zona donde se compran las entradas una zona con banderas y un gran mapa te da pistas de lo que te vas a encontrar arriba. Las cascadas pueden visitarse en tres rutas distintas. La entrada al recinto nos costó 4,50 euros euros. El precio es el mismo con independencia de la ruta que realices, ya que se entra por el mismo sitio, hasta un punto donde se diversifican los caminos y tú optas por el que más te conviene.

Triberg

Aunque ahora me extenderé con las rutas, deciros que a la entrada venden comida para las ardillas, ya que se supone que durante el camino puedes encontrártelas. La comida vale 1 euro y te dan una bolsa de cacahuetes. Vista mi experiencia y el número de turistas que allí había, decir que creo que es más un negocio que una realidad. Por allí no había ni atisbo de ardilla y dudo mucho que se acerquen a comer de tu mano, habiendo tanta gente por allí. Así, aunque no me atrevo a decir que sea imposible darles de comer, sí que afirmo con rotundidad que el grado de posibilidad es mínimo, así que si queréis ahorraros el euro, saldréis ganando.

Triberg
Mapa de las rutas

Las rutas

Como he dicho hay tres rutas diferenciadas que son:

 

La ruta amarilla, conocida como la ruta de las ardillas, cuyo tiempo de ida y vuelta aproximado es de 45 minutos.

 

La ruta roja, conocida como ruta cultural, dura una hora entre ida y vuelta

 

La ruta verde, conocida como la ruta de los senderistas, que dura una hora y media ida y vuelta.

Triberg
Zona de comienzo de la ascensión
Triberg
Primer tramos de bajada

Por supuesto, puedes realizar varias si quieres, aunque creo que no vale demasiado la pena.

Durante la subida, vas viendo diferentes tipos de cascadas. Ellos las autodefinen como son las más altas de Alemania con 163 metros de caída, pero en realidad no es solo una caída, sino que van cayendo en un total de 7 tramos diferentes, por lo que en ningún momento se observa una cascada con una caída tan espectacular. Mapa

Triberg Triberg

La subida es bastante pronunciada. El camino es apto para carros de bebé. Sin embargo, viendo la elevación no lo recomiendo, pues empujar un carrito cargado hacia arriba es bastante agotador. Nosotros optamos por la mochila portabebés y nos fue muy bien, por lo que lo recomendamos. Desde arriba se observan unas bonitas vistas del pueblo de Triberg.

Triberg
Triberg al fondo

A la entrada/salida hay unos baños públicos gratuitos.

Las cataratas están abiertas todo el año y a partir de las 22:00 se iluminan, ofreciendo un bonito espectáculo. ¿Sabéis que las cascadas son beneficiosas para los resfriados y el asma por la ionización del aire?

La visita había sido muy interesante pero había llegado a su fin, así que tiramos de TripAdvisor para buscar un restaurante donde comer. Había uno a 300 metros de la entrada, así que no nos lo pensamos. Volvimos a poner dinero en el parquímetro y nos dirigimos hacia el restaurante Wirtshaus Alt Tryberg. Por el camino, la decoración de las tiendas te ayuda a recordar que estamos en zona de relojes de cuco.

relojes de cuco

En el restaurante comimos muy bien. Además, una de las camareras hablaba un español muy fluido por lo que estuvimos conversando con ella un poco sobre el pueblo y sus atractivos.

Triberg
Restaurante

De ahí nos dirigimos hacia la salida del pueblo. Teníamos una interesante tarde de relojes de Cuco.

Desde la Selva negra nos dirigimos hacia Colmar con la intención de pasar unos días en la Alsacia Francesa.

 

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