Pirineo aragonés y sur de Francia

Chemin de la Mature

Preparando el viaje

Con el objetivo de alejarnos temporalmente del calor de la ciudad y tras la buena experiencia del año anterior en nuestra visita a Andorra y Navarra, fijamos de nuevo el objetivo en zonas del norte de España, en este caso el Pirineo Aragonés y sur de Francia.

A pesar de ser un viaje que hacíamos con parte de mi familia (madre y hermano), no nos llevó demasiado tiempo preparar todo, disponíamos de vehículos propios para el traslado, así que una vez acomodadas las fechas que a todos nos venían bien, procedimos a la búsqueda de alojamiento.

El alojamiento

Buscamos mucha información sobre las actividades que podíamos realizar en la zona. Había tantas posibilidades que no íbamos a poder hacer todo en una semana. Así que establecimos una selección de lo que más nos apetecía ver y buscamos un punto intermedio donde los traslados diarios no superaran nunca la hora de duración.

Al final, nos decidimos por Villanúa. Después de mirar en muchos foros, blogs y websites, elegimos unos apartamentos dúplex de 100m2, que tenían muy buen aspecto y disponían de 3 habitaciones y dos baños, justo lo que andábamos buscando. El alquiler nos salió bien de precio. 600 euros una semana. Dimos un pago por adelantado de 200 y el resto lo pagamos al llegar allí.

El apartamento no nos decepcionó. Estaba muy limpio que es lo que más nos importaba y el trato que nos dispensaron sus dueños fue el apropiado. Como aspectos más negativos, que hacía bastante calor, al estar orientado todo el día al sol y el hecho de que no hubiera puerta en la habitación del piso superior (que hacía que los de abajo se enteraran por la noche de cuando se despertaba nuestro bebé). El no disponer de servicio WIFI, fue también un problema.

Las comidas

Todas las noches cenamos en el apartamento, mientras que las comidas las hacíamos fuera, unos días en restaurantes, otros en bares o bien de picnic llevando nuestra comida de casa. Unos días mejor, otros peor, aquí os contaremos también lo bueno y lo malo por si queréis tomarlo como referencia.

El viaje

Día 1 – Llegada a Villanúa

Al llegar dimos un breve paseo por el pueblo. Es muy bonito, destacando como zona para niños, una zona deportiva con piscina y diferentes tipos de columpios y toboganes sobre una extensa capa de césped. Además, para darle todavía mayor belleza al lugar, pasa junto a todo este entramado lúdico un bonito río, en el que nos entretuvimos tirando algunas piedras. Visitamos el parque algunas otras tardes, cuando nuestra llegada al pueblo era más temprana.

Día 2 – Mañana : PARQUE MULTIAVENTURA BIESCAS

Llegábamos a los Pirineos con muchas ganas de aventura, así que por la mañana nos preparamos para soltar unas pequeñas dosis de adrenalina por alguno de los parques de la zona. La oferta es amplia, Aventura Amazonia Pirineos en Villanúa, Accrobanche en Accous, etc. Sin embargo, tras estudiar detalladamente todas las opciones vimos que el único en el que se permitía participar a niños de 4 años (el nuestro estaba a punto de cumplirlos) era el parque Biescas Aventura. En Villanúa la entrada era a partir de 6 años y un mínimo de 1’15 metros. En la opción francesa había una contradicción en cuestión de edades entre lo que se exponía en el folleto y en la web, por lo que decidimos centrarnos en la opción de Biescas.

El parque de Biescas tiene ocho circuitos en función de la edad, altura y dificultad, que se identifican con un color concreto. Nuestro pequeño, con casi 4 años de edad, solo podía participar en dos circuitos verdes y en los circuitos de entrenamiento.

Aventura Biescas

A la llegada, tras aparcar nuestro coche en el parking, pagamos 17 euros por la entrada del niño, que incluía el material necesario para realizar las pruebas, arnés, casco, mosquetones, etc., y el específico de cada circuito, puentes tibetanos, tirolinas y demás, que podía utilizar tantas veces como quisiera durante dos horas. Los acompañantes no pagaban entrada por el acceso al parque.

Biescas Aventuras

Una vez equipado el niño, un monitor realizó una breve explicación grupal (a unos seis o siete que acabábamos de llegar) del uso del material y de cómo anclarse en las líneas de vida, para que por ti mismo pudieras realizar los circuitos por tu cuenta. En nuestro caso, obviamente esta explicación iba dirigida a los padres, ya que el niño no tenía altura suficiente para anclarse por su cuenta.

Biescas Aventuras

Al principio fue todo un poco confuso. Los circuitos no estaban bien identificados y tardamos un poco en ubicarnos y saber qué circuitos podía realizar el niño y cuáles no. Cuando ya estás al tanto de todo, comienzas con el primer circuito, de ahí al siguiente, y posteriormente a los de entrenamiento (que pueden usarse siempre que no se esté dando curso en ese momento. Nosotros tuvimos suerte y no hubo curso durante nuestra estancia) pasándote las dos horas anclando a tu hijo a las líneas al comienzo de cada paso y esperándolo al final del mismo para cambiar el anclaje o soltarlo en caso de tirolina, todo ello subiendo y bajando continuamente a árboles, lo que al final de las dos horas se hace un poco pesado.

Biescas AventuraAventura Biescas

Durante todo este tiempo, el control de los monitores es nulo. Estos se centran más en estar pendientes de lo que ocurre en los circuitos más complicados, siendo los propios padres los que están pendientes de sus hijos en los circuitos verdes. No obstante, no hay ningún peligro, ya que la altura máxima a la que están es de 1,5 metros sobre el suelo aproximadamente, además de que los sistemas de seguridad son óptimos.

Biescas Aventura

Existe la posibilidad de quedarte a comer allí, en un pequeño bar que hay a la entrada del recinto. Según escuché a los que esperaban en la cola delante de nosotros hay posibilidad de comprar un pack, que incluya comida allí, aunque esto no se especifica en la web. De todas formas, nosotros no contemplábamos esta opción pues habíamos quedado a comer con parte de la familia en Sellent.

Biescas Aventura

En el parque además de estos circuitos se ofrecen otro tipo de actividades como vías ferratas, barranquismo o rafting. Para más información sobre precios, horarios, etc., podéis dirigiros a la página oficial del parque.

Nosotros pasamos una mañana muy divertida y a la salida nuestro peque mayor nos pedía más, ¡quería volver otro día!, así que como podéis imaginar, objetivo cumplido.

Comida: Restaurante Tres Quiñones en SELLENT DE GÁLLEGO 

Aprovechamos la cercanía, para visitar Sellent de Gállego, un pueblo del que nos habían hablado maravillas. Es muy bonito y nos alegramos mucho de haberlo visitado. La comida la hicimos en un apartahotel, que contaba con restaurante propio, el Restaurante Tres Quiñones. Comimos de menú. Las posibilidades eran amplias en los primeros y segundos y el precio muy bueno. No nos defraudó. Volveríamos sin dudarlo.

Tarde: TREN TURÍSTICO DE TRAMACASTILLA DE TENA

Decidimos pasar la tarde visitando el Valle del Tena. Para ello, ¿qué mejor forma que hacerlo en el tren turístico que sale desde Tramacastilla de Tena?. Este tren, hace un recorrido desde junio hasta octubre en diferentes horarios, según el mes. Os aconsejamos que busquéis información con antelación sobre estos en su propia web, pues no son siempre los mismos.

Tramacastilla de Tena
Pueblo de Tramacastilla

Durante el recorrido, que dura aproximadamente dos horas y quince minutos, el tren asciende por una carretera sin asfaltar durante el 90% del trayecto, hasta llegar a las cotas más altas. Durante el camino, se observa el Ibón de Tramacastilla, Peña Telera (la cima más conocida de la sierra de la Partacua, que separa el valle de Tena de la Tierra de Biescas) o parte del Bosque del Betato. Una grabación, durante algunos momentos del recorrido, te explica lo que vas viendo, además de algunas anécdotas divertidas.

Tramacastilla de Tena
Tren
Bosque de Betatos
Bosque de Betatos

El recorrido es muy bonito, viéndose unos paisajes espectaculares. Se hacen dos paradas, una de diez minutos frente a un bonito lago y una, de apenas cinco minutos, cerca de Peña Telera, donde comienzan a verse gran cantidad de vacas y ovejas que circulan frente a la carretera y que prácticamente puedes tocar con tus propias manos. A los niños, no hace falta decirlo, les dejan totalmente impresionados. No se hace ninguna explicación por parte del conductor, simplemente estiras un poco las piernas y vuelta al tren para continuar el camino.Familia

Tramacastilla de Tena

El precio a día de hoy es de 18 euros para adultos y 12 para niños. Los nuestros, de 1 y 3 no pagaron nada. A pesar de ser un recorrido bonito, creo que el precio es un poco alto.

Si te estás planteando hacer uso del tren te conviene saber:

 

  • El tren circula la mayor parte del tiempo por un camino de arena, por lo que si te pones en los primeros vagones, te pasas el camino entero intentando resguardarte del polvillo que va dejando a su paso la locomotora. Además, al ser un tren que funciona a gasolina, el olor de está también se hace un poco molesto. Evitad por tanto si podéis poneros en los primeros vagones.

  • No se hacen reservas. El tiempo en los Piríneos es tan imprevisible que prefieren no hacerlas para evitar quejas y devoluciones en caso de que se anule la salida o se cancele por el mal tiempo.

 

  • Como consecuencia de lo anterior, la venta de entradas se hace por orden de llegada. Se establece una cola y se venden hasta que quede sitio. Nosotros por la mañana llegamos justos de tiempo y nos quedamos fuera. Por la tarde no suele haber tantos problemas, pues hay menos gente, pero te recomendaría ir por lo menos con 30-45 minutos de antelación para evitar imprevistos.

 

  • El recorrido es un poco largo y a nuestros pequeños se les hizo un poco pesada la última parte.

 

  • Coged alguna prenda de abrigo porque aunque abajo donde se coge el tren no parece que vaya a hacer frío, cuando comienzas a subir se agradece llevarla.

Día 3: Mañana: Parc’Ours

El Parc’ Ours es un parque faunístico ubicado en la localidad francesa de Borce, muy cerca de territorio español. Como su propio nombre indica, el oso es el protagonista principal del parque, convirtiéndose en la estrella del único espectáculo que se ofrece, la alimentación de estos animales. Durante nuestra estancia el show se realizó en dos momentos del día, a las 12:00 y a las 15:00, aunque conviene informarse bien antes de ir pues los horarios cambian según el mes.

Parc'Ours

La alimentación fue exclusiva a base de frutas, nada de carne como podríamos haber imaginado. La persona que los alimentó, desde fuera del recinto, iba lanzando diferentes tipos de fruta mientras nos iba contando características y anécdotas sobre los osos. La explicación la hacía de forma simultánea en español y francés, intercalando ambos idiomas, por lo que pudimos enterarnos de todo. Aprendimos muchas cosas sobre estos animales.

Parc'Ours

¿Sabías qué…?

  • Un oso puede alcanzar los 50 km/h corriendo
  • En bipedestación solo puede saltar sobre el mismo sitio, nunca hacia delante y pueden avanzar pequeñas distancias andando al ser plantígrados como el hombre.
  • Son capaces de oler a 3 kilómetros de distancia, pero apenas ven a 10 metros de ellos mismos.

Parc'Ours

Tras ver a la familia de tres osos integrada por Segolene (la abuela), Myrtille (la madre) y Diego el hijo, continuamos con la visita, en la que encuentras también preciosos miradores.

Parc'Ours
Mirador

A pocos metros de allí, hay un área de juegos, donde los niños pueden lanzarse en una especie de tirolina de madera, sujetados por sus propios brazos, descender y ascender por unas cuerdas, probar a andar con zancos, etc. Conforme realizas el recorrido vas encontrando diferentes juegos, que sirven de introducción para lo que vas a ver con posterioridad o simplemente de entretenimiento.

Parc'Ours
Juego de introducción a las marmotas
Parc'Ours
Juego con zancos

Además de los osos, en el parque puedes encontrar muchos otros animales: sarrios, cabras montesas, caballos, asnos, etc., destacando la cercanía con la que puedes verlos, principalmente a las cabras, pues puedes entrar en el propio recinto donde se encuentran cerrando las puertas después de entrar para que no se escapen.

Parc'Ours
Cabras

Para afrontar la visita puedes optar por dos opciones, que están muy bien señalizadas y que puedes seguir sin problemas.

  • La ruta corta, de una hora de duración, indicada con colores amarillos
  • La ruta larga, de dos horas de duración, indicada con colores naranjas

El parque cuenta también con zona de picnic, merenderos y zona de venta de productos típicos de la zona en la propia entrada. También aquí hay servicio de alquiler de portabebés, pues es un parque no apto para circular con carrito de bebé o para personas con movilidad reducida, ya que hay muchas escaleras que debes superar, además de contar con un terreno bastante pedregoso.

Parc'Ours
Mirador

Ocasionalmente, en el parque se organizan actividades y jornadas temáticas, pero no coincidieron con nuestra visita.

Parc'Ours

Para conocer más sobre horarios, días de apertura, etc., podéis dirigiros a la propia página web del parque.

Comida: Le Permayou (Accous)

Acabamos sobre las 13:45 horas nuestra visita al parque. Era hora de comer y no teníamos ningún lugar mirado con antelación, así que decidimos ir a Accous, donde haríamos la siguiente actividad. Al llegar allí nos encontramos con un pueblo más pequeño del esperado, que solo contaba con un restaurante, llamado “Le Permayou“. Al llegar nos dijeron que tenían la cocina cerrada, ofreciéndonos comer de un pequeño buffet nada apetecible y muy escaso que tenían. Tras un rato allí (Los niños se habían quedado dormidos en el carro), y después de insistirle un poco nos ofreció hacernos unos bocadillos fríos que solo podían ser de jamón o queso. Accedimos. No era momento de despertar a los niños para ir a otro sitio, así que nos los comimos mientras los niños se despertaban. El bebé se comió su comida y el mayor comió también de bocadillo. No volvería y por supuesto tampoco lo recomendaría por el trato recibido, en el que no quiero extenderme.

Tarde: Espace Ludopia 

En el pequeño pueblo francés de Accous, la diversión está asegurada, destacando fundamentalmente por ser un importante centro de aprendizaje de parapente, habiendo diferentes centros que permiten la iniciación en este deporte a través de bautismos deportivos, cursos de iniciación o perfeccionamiento, clases sueltas, práctica libre o acompañamiento.

Parapente

Sin embargo no fue esta divertida actividad la que nos llevó allí, ni tampoco la aventura que ofrecen en Accrobranche, sino la presencia de Espace Ludopia, un lugar de entretenimiento y juegos, cuyo recinto ofrece la posibilidad de tomar parte en una centena de juegos repartidos en veinte módulos de actividades para pequeños y mayores, realizados fundamentalmente con materiales y objetos reciclados.

Material reciclado
Material reciclado

Todo el mundo que entra en Ludopia debe pagar entrada, 10 euros por adulto y 8 para niños mayores de 3 años, ya que según te venden, todos pueden participar en los juegos.

Una vez dentro te encuentras con muchos juegos tradicionales como los bolos, el tangram, juegos de precisión en el lanzamiento y derribo de piezas de madera, juegos de habilidad en los que debes intentar conducir una bola que no caiga en los agujeros de un circuito de madera, etc.

Ludopia

Ludopia

Por otro lado, hay un circuito que puedes recorrer con bicicleta o patinete, un tobogán, un laberinto,  un carrusel que funciona cuando uno de los adultos da pedaladas a una bici que hay junto a ella o juegos típicos como un pequeño billar.

Circuito
Circuito para bicis y patinetes
Ludopia
Laberinto

También hay espacio para los juegos sensoriales como una gran bola de madera de la que se desprende agua vaporizada o una típicas tumbonas que van de árbol a árbol en las que te tumbas a descansar.

Ludopia

Ludopia

Tras un par de horas allí, extrajimos diferentes conclusiones:

  • Es un espacio al que le faltan muchas zonas de sombra pues la mayoría de juegos se desarrollan al sol. El día que nosotros fuimos hacía muchísimo calor, por lo que se hizo un poco pesado estar allí. Además, hay juegos en espacios cerrados, donde no puedes ni entrar del calor que se concentra allí.

Ludopia

  • Los adultos solo juegan para hacer la estancia de los niños más amena, por lo que no deberían cobrarles entrada, ya que no hay ningún juego para ellos, como puede haberlos en un parque de atracciones o parque de agua, donde el pago sí que está realmente justificado.

 

  • La explicación de los juegos está únicamente en francés. Hay muchos que son obvios porque los conocemos casi todo el mundo, pero nos quedamos sin jugar a muchos porque la explicación estaba solo en un idioma que no conocíamos.

 

  • La edad a la que va dirigido según ellos (2-99 años) no es real. Los niños de 3-4 años no pueden jugar a muchos juegos pues son de gran complejidad para ellos, mientras que niños que superen los 10 años creo que encontrarían bastante aburrido el lugar.
Ludopia
Carrusel

Como conclusión, encontramos el lugar adecuado para pasar un día divertido, pero no sería un sitio al que volveríamos si pasásemos de nuevo por la zona. No obstante os dejamos el enlace de su propia web para que veáis precios actualizados, así como horarios y actividades para juzgar si os merece la pena o no.

Día 4: El pequeño tren de Artouste

Teníamos muchas ganas de hacer esta excursión al lago de Artouste y aunque quedaba un poco lejos de nuestro apartamento en Villanúa, pensamos que valía la pena hacer una hora de coche para disfrutar de este bonito paseo por el Pirineo Francés.

El viaje en coche fue muy bonito, observándose unos paisajes asombrosos desde la bajada ya de Formigal, hasta que llegamos a Fàbreges, el lugar donde estacionamos nuestro vehículo.

Sabíamos que las entradas podían adquirirse con antelación a través de la web oficial, pero al ser tanta la frecuencia de salida del tren, que es cada media hora, decidimos no adelantarnos por si había cualquier problema por la carretera. Al llegar allí, pudimos comprar los billetes para la hora que quisimos por lo que fue una buena elección.

Aparcar fue relativamente fácil. El parking estaba repleto pero los coches se amontonaban a ambos lados de la carretera, por lo que nosotros lo dejamos allí como los demás. Debe ser una costumbre porque no nos multaron ni vimos policía allí disuadiendo a la gente de estacionar el vehículo.

Llego la hora de comprar las entradas. Es importante que elijáis bien entre las tres modalidades que se ofrecen:

Tren de Artouste
Mapa de la zona

– La básica (BILLETE DESCUBRIMIENTO), que fue la que elegimos, nos daba una hora obligatoria de salida del tren y de vuelta (2 horas y 40 minutos después de la salida). La subida en telecabina era de 10 minutos, el viaje en tren de 50 minutos, y luego podías estar un tiempo de 1 hora y 40 minutos disfrutando del paisaje, quedándote allí en un bar que hay, o visitando el lago de Artouste, al que se llegaba tras un breve paseo de unos quince minutos. Es imprescindible coger el tren a la hora que tienes marcada.

 

– La segunda opción (BILLETE CAMINANTE), te daba la hora de salida del tren, pero podías realizar la vuelta en el último tren (volvía a las 19’15). Esta era una opción para los que querían realizar senderismo en el lago o en los alrededores. Te permitía pasar el día entero allí por un precio ligeramente superior al anterior (3’50 euros).

 

– La tercera opción (BILLETE CAMPISTA), te permitía hacer noche en un refugio. Nosotros no nos la planteamos.

COMIDA: RESTAURANTE SELF LE PANORAMIC

En el mismo lugar donde se coge el telecabina hay tres o cuatro bares donde puedes comer o tomar algo. Si vais a comer allí os recomiendo hacerlo en uno de ellos. Nosotros lo hicimos en el que hay arriba de la estación, una vez sales del telesilla y solo había un restaurante. La comida era tipo buffet y el precio muy elevado. Por ejemplo una hamburguesa valía 12 euros. También hay posibilidad de llevarte tu propia comida, pues hay una zona de picnic arriba de la estación, junto al lugar desde donde sale el tren.

La salida del tren se hace de forma puntual. A la ida, se nos hizo un poco pesada la espera. Hay una sola vía y en diferentes tramos se tienen que hacer paradas para que los trenes de vuelta no choquen con los de ida. Entre las ganas que teníamos de hacer el paseo y el sol que hacía, se nos hicieron eternos esos minutos, pero no son para tanto. La vuelta sin embargo es muy cómoda, ya que prácticamente no hay paradas.

Tren de Artouste

Tren de Artouste

El viaje en tren es muy bonito. Pasas muy cerca de acantilados, disfrutando unas vistas preciosas de todo el Pirineo Francés. Además, es frecuente la presencia de marmotas. ¡Vimos muchísimas!

Cuando el tren paró nos fuimos a visitar el lago. Es una subida escarpada y pedregosa no apta para carros de bebés, pero también valió la pena lo que vimos. El lago de Artouste tiene un agua muy transparente y zonas muy bonitas para tumbarte un rato y descansar disfrutando del paisaje. Fue una pena no haberse llevado el bañador.

Tren de Artouste

Lago de Artouste

Lago de Artouste

En conclusión una visita obligatoria que valió mucha la pena. ¡Nos encantó!, así que os la recomendamos sin lugar a dudas.

Día 4: Mañana: Le chemin de la mature

Habíamos visto fotos de esta apasionante ruta hacía tiempo y teníamos en mente hacerla cuando tuviéramos ocasión, así que aprovechando la cercanía con respecto a nuestro apartamento (menos de media hora) nos dispusimos a adentrarnos en Le chemin de la mature.

Las fotos pintan un camino muy peligroso, sin embargo, a pesar de que los acantilados dan esa impresión, el camino es bastante ancho, de unos 4 metros aproximadamente y aunque obviamente no puedes dejar solos a los niños por ahí, bien controlados se puede hacer sin dificultades.Chemin de la Mature

Nosotros llevamos al bebé en el portabebés, con lo que no había problema con él. Al mayor lo mentalizamos en el coche sobre la necesidad de hacer caso y de no soltarse de la mano de uno de nosotros durante toda la ruta, ya que era bastante peligrosa. Hizo mucho caso y no tuvimos ningún problema, pero de no ser así, podéis dar la vuelta de forma inmediata y regresar por el mismo camino.

Le Chemin de la mature comienza en el pueblo francés de Etsaut. Está muy bien señalizado por lo que no tienes ningún problema en llegar. Como curiosidad, contaros que este camino se hizo para sacar la madera de los árboles con los que se construían los mástiles de los veleros de la armada francesa. Hoy su uso es simplemente turístico.

Al salir de la carretera, en apenas 50 metros encuentras un primer parking donde caben unos 10 coches. Si sigues subiendo, un kilómetro después encuentras el aparcamiento más cercano, desde donde comienza la ruta. Es muy pequeño, pero a pesar de ser sábado no encontramos problemas para aparcar. Nos pareció raro encontrar a tan poca gente durante la ruta.

Chemin de la Mature

Desde ahí, hasta que llegas al comienzo del Chemin hay unos 500 metros aproximadamente. En ese medio kilómetro que realizas de forma ascendente, ves una casa con diferentes burros, lo que a los niños les llama bastante la atención. Estos 500 metros no representan ningún problema para los peques. El camino es ancho y no hay acantilado a los lados.

Chemin de la Mature

Chemin de la Mature Chemin de la Mature Chemin de la Mature

En poco tiempo llegas al inicio de la ruta y desde el comienzo empiezas a ver un paisaje espectacular del Fort du Portalet, que hoy en día está en proceso de rehabilitación (aunque ofrece visitas guiadas en algunas épocas) y una vegetación extraordinaria. La ruta te lleva siempre cuesta arriba por un camino donde es obligatorio que llevéis a los niños bien controlados, pues las alturas son enormes y además no hay ningún tipo de protección.

Chemin de la Mature
Fort du Portalet

Tras andar 1’5 kilómetros de ida decidimos regresar. Habíamos visto la parte más espectacular y nuestro hijo de 3 años comenzaba a acusar el cansancio de tanta subida. Bajar sería más fácil.

Chemin de la Mature

Para nosotros había sido suficiente. El objetivo estaba cumplido. Habíamos pasado una mañana estupenda rodeados de naturaleza, al tiempo que hacíamos un poco de ejercicio.

Chemin de la Mature

Como curiosidad, para los que tengáis niños más mayores, os cuento que mi hermano realizó la ruta completa con su novia. Es una ruta circular de 10 kilómetros, donde pasada la parte complicada de subida (muy dura y larga de unos 5 km), comienzas a ver un paisaje alucinante que parece de verdadero cuento. Estas son fotos que tomó él durante su caminata.

Chemin de la mature Chemin de la mature Chemin de la mature Chemin de la mature

No estaría mal realizarla por completo en el futuro cuando nuestros peques sean más mayores y estén mejor preparados. Quizás algún día, aunque para eso todavía queda mucho tiempo.

COMIDA EN JACA: EL PORTÓN

Elegimos Jaca para comer porque estaba muy cerca de Villanúa. Allí recogimos a parte de la familia, que no había venido a hacer la ruta con nosotros y nos marchamos a comer. Elegimos un restaurante cerca del centro. Había menú pero nosotros nos decantamos por pedir a la carta. Los precios eran bastante altos, así como la calidad. Esta zona próxima a la catedral está llena de restaurantes, por lo que se puede optar por dar un paseo por allí, especialmente por la calle Mayor, y elegir el que más nos apetezca. Si optáis por El Portón, sabed que no resultará barato pero comeréis muy bien.

Tarde: Paseo en poni en Caballos El Pesebre

Aprovechando la cercanía de Villanúa y Jaca con diferentes sitios donde ofrecían paseos a caballo y poni, decidimos pasar la tarde en uno de ellos.

El elegido fue Caballos El pesebre, que disponía de seis ponis: Copito, Sugus, Botas, Tambor, Mister Brown y Bam-Bam. Fue el primer centro con el que contactamos y el hecho de que permitieran realizar la actividad a nuestro bebé de 16 meses fue determinante por decantarnos por ellos.

Caballos El Pesebre

Puedes elegir entre dos opciones: realizar un corto paseo por la pradera del centro o bien un paseo de media hora por los alrededores del centro hípico. Lo bueno es que te dejan pagar con posterioridad la actividad, permitiéndote optar por 15 o 30 minutos según se lo estén pasando los niños. Nosotros pensamos que el bebé no aguantaría los 30 minutos, pero no había forma de bajarlo. Agarrado con sus pequeñas manos a la silla de montar y los pies en el estribo iba paseando sin miedo mientras los mayores llevábamos las riendas del poni.

A nuestra llegada se armó un poco de confusión allí. Había muchos niños ansiosos por subir y poco personal para atender, lo que generó un poco de desconcierto inicialmente pero pronto se subsanó.

Caballos El Pesebre

Como único aspecto negativo comentar que una vez sales del recinto vallado, las indicaciones para acceder al “circuito corto” y al “circuito largo” son nulas, por lo que se genera bastante confusión sobre las rutas a seguir. De hecho, en un lugar del supuesto camino largo nos encontramos un grupo de padres con sus hijos, todos bastante perdidos sobre el trayecto a seguir. Con unas pequeñas indicaciones en forma de flechas, colores o cualquier otra señalización se paliaría esta deficiencia.

Cerca del Villanúa también está el centro Pirineo Ecuestre, que ofrece trayectos similares en poni. Siguiendo las explicaciones de sus webs, entre los dos nos quedamos con el primero, pero la segunda también puede ser otra buena opción para todos los que queráis pasar una tarde entretenida entre ponis.

Día 5: Ruta Pozas de San Martín- Cascada del Confesionario

Para trazar la ruta, tuvimos que realizar un largo desplazamiento en coche. Tras más de 1h 30 minutos de viaje, llegamos al parking que se encuentra a la entrada del Condado de San Martín, en Boltaña, tras dejar atrás el pueblo de Sieste.

Tengo que decir que nuestra visita a este lugar ubicado en la comarca del Sobrarbe supuso la gran decepción del viaje por diferente motivos.

A nuestra llegada al parking vimos un cartel explicativo que nos daba los principales detalles de la ruta que queríamos seguir, así como una foto de las pozas, que coincidía con la imagen que teníamos en mente, que era la misma que habíamos visto antes de seleccionar la ruta.

Pozas de San Martín
Mapa de la zona
Pozas de San Martín
La ruta a seguir
Pozas de San Martín
Foto de las Pozas en su mejor momento
Pozas de San Martín
Cartel en el parking

La ruta comenzó normal, tal y como se especificaba, cruzando varias veces el río, por piedras que no representaban ningún camino.

Las pozas están cerca. En apenas diez minutos de terreno llano, llegas a tu destino. Cuando lo hicimos la decepción fue máxima. Estaban prácticamente vacías y muy sucias. Seguimos avanzando un poco para confirmar la decepción. El aspecto era similar en todas ellas y no había nadie bañándose, lo que parecía raro para ser el mes de Agosto.

Pozas de San Martín
Comienzo de la ruta

En ese momento nos cruzamos con unas personas que nos dijeron que intentar llegar a la Cascada del Confesionario por el cauce del río (la opción que queríamos hacer para ir bañándonos mientras hacíamos la ruta) estaba bastante complicada, pues resbalaba mucho y con los niños no nos lo recomendaban.

Pozas de San Martín
Frutos silvestres
Pozas de San Martín
Primera imagen de las pozas
Las pozas

Como quiera que el aspecto de las pozas no era demasiado atractivo optamos por seguir el camino a la Cascada del Confesionario por el sendero. Seguimos caminando y vimos una doble señal: Hacia la derecha nos mandaba a la Cascada del Confesionario y a la izquierda a el Morcat . Buscamos la opción de la derecha pero no había ni rastro de camino. Estaba todo lleno de matorrales y entrar por ahí con los niños nos parecía unan locura. Por esta razón optamos por probar el camino de la izquierda, a ver dónde llevaba.

Señalización
Pozas de San Martín
Aparente camino hacia el Confesionario

Desde ese punto comenzamos una ruta ascendente de un kilómetro de duración (había más pero nos dimos la vuelta en ese punto). Al bebé lo llevábamos en la mochila portabebés. El niño de 3 años aguantó un rato pero pronto se cansó (la subida era imposible para él). Por este motivo optamos por volver. Al hacerlo y llegar a las pozas, vimos, esta vez sí una buena señalización hacia la cascada del Confesionario por el lecho del río y por el sendero.

Pozas de San Martín
Al confesionario por el lecho del río
Pozas de San Martín
Zona muy resbaladiza
Pozas de San Martín
Al confesionario por la senda
Pozas de San Martín
Sendero hacia el confesionario

COMIDA: Paramos a comer unos bocadillos que habíamos preparado de casa. Desde ahí nos quedaba una hora y diez minutos de ida y una hora y veinte de vuelta. Tras analizar los pros y contras de seguir o darnos la vuelta hacia el coche, decidimos esta última opción. El niño de 3 años no estaba como para afrontar esa marcha y pensamos que viendo el panorama que nos ofrecían las pozas, la cascada tampoco tendría demasiada agua.

Pozas de San Martín

Durante la vuelta nos cruzamos con una familia que viendo el estado del río nos preguntó sobre cómo estaban las pozas, imaginando que no tendrían demasiada agua. Lo que les comentamos corroboró su idea, así que decidieron darse la vuelta. Nos dijeron que las imágenes bonitas que aparecen en las fotos son de la época de abril, mayo o junio, cuando tras el deshielo, el río baja lleno de agua. Y pensamos, ¿quién se bañará en Huesca en estos meses de abril o mayo?, porque en Junio aún puede salir un día cálido pero en esos meses no nos bañamos ni en el Mediterráneo que suele estar más calentito en verano.

Pozas de San Martín
El río con muy poca agua

En resumen, como veis, un desastre de ruta, por el panorama que vimos y por la equivocación que tuvimos que generó un cansancio extra sobre todo en los pequeños que nos llevó a no cumplir nuestro objetivo de culminar la marcha. Otro día será. Dicen que una retirada a tiempo es una victoria. Volvimos enteros y sin ningún problema, así que viéndolo desde el punto de vista positivo, habíamos pasado un día bonito en la naturaleza, comiendo en familia y con el silencio y aire que solo se respira en las montañas.

Día 6: Mañana: Parque faunístico de Lacuniacha (Piedrafita de Jaca)

El parque Faunístico Lacuniacha, ubicado en Piedrafita de Jaca, en pleno corazón del Pirineo Aragonés nos muestra la flora y fauna típica del entorno.

Al llegar hay un gran parking gratuito donde estacionar el vehículo. Desde ahí, accedes al lugar de venta de las entradas. Al ir a comprarlas nos ofrecieron la posibilidad de hacerlo con menú incluido. El menú podía consumirse en el bar que hay en la entrada o en otro que hay justo a mitad de recorrido. En el primero había platos combinados, mientras que en el segundo solo había opción de bocadillo, además de las patatas fritas y la bebida, que estaban en los dos. Nosotros elegimos la segunda opción, pues por la hora del día a la que llegamos, estimábamos que íbamos a llegar al bar de arriba a la hora de comer. Los bocadillos estaban geniales, además de añadir de que el panorama era precioso, pues estabas comiendo rodeado de vegetación viendo los enormes bisontes que había frente a nosotros. La entrada sin menú para adulto eran de 16 euros y con menú 22. Si la comprabas sin menú y luego querías comprarte el menú podías hacerlo por 8’50 euros, por lo que valía la pena hacerlo por anticipado. Los niños menores de 4 años no pagaban, por lo que otra vez tuvimos la suerte de librarnos del pago de los peques (Ya nos queda poco)

Lacuniacha

El recorrido, de 4,5 kilómetros de duración, se realiza en aproximadamente unas dos horas. Comienza en sentido ascendente, siguiendo unas flechas verdes que van en sentido de izquierda a derecha. Está perfectamente indicado, por lo que es muy fácil su seguimiento.

Imagen del paisaje que se observa durante la visita

El lugar recrea la imagen perfecta de un bosque, por lo que parece que los animales estén realmente en su entorno. Unas verjas los separan de las personas, para darles un estado de semi-libertad. El espacio es tan amplio que en ocasiones resulta bastante dificultoso verlos, sobre todo cuando están en la zona central, tumbados o camuflados entre la vegetación. Al comienzo aparecen el conjunto de CÉRVIDOS, que es quizás la parte más importante del parque, pues es la que mejor se ve. Los gamos, ciervos o renos tienen puesta comida cerca de la gente, por lo que se acercan sin problemas, lo que facilita su visión.

Lacuniacha

Lacuniacha

La riqueza fundamental del parque, además de la cantidad de animales que ves, están en la gran flora, advirtiéndose especies de todo tipo, por lo que te da la impresión de que estás realizando un paseo por la naturaleza, como un senderismo por medio de un bosque.

Lacuniacha Lacuniacha  Lacuniacha

Otros animales como los osos los vimos con más dificultad debido a la lejanía y a otros como el lobo o las cabras montesas no llegamos ni a verlos. En total 14 especies distintas que no te dejarán indiferente.
El zorro no dejó de correr durante todo el tiempo.
Otros animales como los osos los vimos con más dificultad debido a la lejanía y a otros como el lobo o las cabras montesas no llegamos ni a verlos. En total 14 especies distintas que no te dejarán indiferente.
Caballo de Przewalski
Otros animales como los osos los vimos con más dificultad debido a la lejanía y a otros como el lobo o las cabras montesas no llegamos ni a verlos. En total 14 especies distintas que no te dejarán indiferente.
Oso desde la distancia

Otros animales como los osos los vimos con más dificultad debido a la lejanía y a otros como el lobo o las cabras montesas no llegamos ni a verlos. En total 14 especies distintas que no te dejarán indiferente.

Para los que como nosotros viajéis con bebés, deciros que los senderos no son aptos para carros de bebés, por lo que os recomendamos que os llevéis una mochila portabebés. Si no podéis hacerlo, no hay problema, allí mismo las alquilan.

Lacuniacha

Cerca de la salida

Si queréis información sobre horarios, precios actualizados de entradas, recorrido, etc., os recomendamos que visitéis su propia web. 

COMIDA: En el propio parque como hemos comentado.

Tarde: Cueva de las Güixas (Villanúa)

En Villanúa encontramos la Cueva de las Güixas, un gruta situada bajo la montaña de la Collarada.

La reserva de entradas se puede hacer a través de la página web oficial del sitio. Es importante que sepáis, que aunque allí aparezca el día como completo, siempre se reservan un porcentaje para la venta en taquilla. Nosotros, de hecho, fue así como las adquirimos a pesar de que no había entradas disponibles a través de la web. No obstante, si tenéis clara la fecha y horario os recomendamos reservar por adelantado, pues es muy fácil hacerlo, bien por e-mail, teléfono o página web.

El lugar para la compra física de entradas se halla en el Centro de Interpretación, donde debes personarte a la hora citada para comenzar la visita, junto a un guía, ya que solo de esta forma (visitas guiadas) se ofrece la visita de la cueva.

Desde el Centro de Interpretación, comienzas subiendo un empinado camino de unos 200 metros, el cual forma parte del camino de Santiago y antiguo Summo Porto romano. El camino, es muy empedrado y no se podría recorrer con carro de bebé. Nosotros llevamos a nuestro peque en un portabebé, lo que no ocasiona ningún problema, pues las cuevas tienen los techos muy altos y no hay problema de golpearse en la cabeza, salvo en una zona de inicio, donde hay que agacharse ligeramente.

Cueva de las Güixas
Camino hacia la cueva

El guía que nos acompañó hizo muy buen trabajo, mezclando datos históricos con anécdotas divertidas, lo que provocó que todos estuviésemos muy atentos a sus explicaciones, incluso los más pequeños.

Cueva de las Güixas
No apto para carros de bebé

A la entrada, tras recorrer una pequeña parte de la cuerva llegamos a una sorprendente zona llamada la Chimenea. Se trata de un agujero enorme en la zona de arriba, que da al exterior. Es la primera vez que veíamos algo así. Este lugar, según nos contó el guía, era un lugar utilizado por las brujas para celebrar sus aquelarres (se reunían cuando había luna llena para darse “baños de luna”, lo que les ayudaba a conservar su belleza. A pesar de ser muy grande, no se conoce a nadie que haya caído, ya que incluso los mismos lugareños tendrían muchas dificultades para encontrarlo desde el exterior. Solo se conoce la historia de una oveja que cayó y consiguió sobrevivir un mes. Sorprendente,¿ verdad?

Cueva de las Güixas
Lugar de entrada a las cuevas
Cueva de las Güixas
La chimenea

Conforme seguimos avanzando se llega a la Catedral, la zona más amplia de la cueva, donde las estalactitas, estalacmitas, columnas coladas, etc., dan lugar a infinidad de formas diferentes. Estuvimos jugando un rato a imaginar formas que nos recordaran a algo y ahí los más pequeños fueron los más participativos dando lugar a infinidad de respuestas sorprendentes. No en vano, además de la Catedral se la conoce como la sala de la Imaginación.

Cueva de las Güixas
La catedral

Más adelante observamos un Sifón, que provoca que sea una cueva inundable. La cuerva está activa y normalmente tras el deshielo, por los meses de abril y mayo suele llenarse de agua, lo que provoca su evolución y cambio por la acción del líquido elemento. A modo de anécdota nos explicaron las fuertes medidas de seguridad para evitar que pueda inundarse con visitantes dentro. Hay tres puntos en el sifón, que están monitorizados y permiten saber en todo momento donde está el agua. Por lo que si en un momento determinado, se llegara al segundo punto, se evacuaría por precaución.

Cueva de las Güixas
Sifón visto desde arriba

Otra posible acción para evitar el desastre sería subir a la siguiente sala, la Sala de los Murciélagos, donde nunca llegaría el agua. A esta parte subimos solo para dar la vuelta y volver hacia la catedral. Da cierto vértigo por lo que el guía invitó a los que lo sufrieran a volverse hacia la Catedral sin subir por las empinadas escaleras. Nosotros no vimos ningún murciélago, pero gracias a su presencia se ha incluido a las cuevas como un lugar de interés comunitario dentro de la Red Natura 2000 europea.

Cueva de las Güixas

El guía nos explicó muchas cosas curiosas sobre estos quirópteros, como el gran papel que hacen como regulador de las poblaciones de insectos (pueden comer más de 1200 mosquitos por hora), el hecho de que no sean ciegos a pesar de la leyenda, aunque sí que es cierto que utilizan un sistema similar al sonar para orientarse, al ser animales que “viven” de noche o que solo hay una especie que se alimenta de sangre animal (no de personas), pero que esta vive en Sudamérica.

Como veis no es una cueva excesivamente grande, pero si que está llena de historia. Ha sido poblada desde el Neolítico, habiendo tenido diferentes usos desde entonces como lugar de protección durante la Guerra Civil Española, como calabozo tras esta, como lugar de reunión de las “brujas”, etc.

La visita dura una hora y quince minutos aproximadamente y se puede fotografiar el 90% de la cueva. Todo menos la sala de los murciélagos para evitar molestarlos y que abandonen la cueva.

Cueva de las Güixas

Fue una visita agradable y que aconsejaría. Hemos visitado muchas grutas y nos encanta hacerlo. Esta no es una de las más grandes, pero por su historia y leyenda vale la pena hacerlo.

Cueva de las Güixas
Salida de la cueva

Recordad llevar ropa de abrigo. La temperatura baja mucho en el interior de las grutas y calzado cómodo y no resbaladizo, ya que hay tramos con agua lo que puede provocar alguna caída.

PARA TERMINAR

Como veis, en el viaje hay dos días dedicados a visitas de parques faunísticos. Si bien los animales que se observan en ambos son prácticamente los mismos y la duración de la visita es similar, los parques no tienen nada que ver. En el Parc’Ours disfrutas de una mejor visión de los animales al estar más acotado el terreno. Además, la visión de estos se combina con zonas de juego donde los niños pasan unos ratos divertidos. Lacuniacha, por otro lado nos deja una peor visión de los animales, ya que el espacio en el que residen es mayor, pero por contra la sensación de estar en un lugar donde los animales están en semi libertad es mayor que en el parque de Francia, además de disfrutar de un paseo en un bosque lleno de frondosa vegetación, por lo que no parece un entorno tan artificial. ¿Con cuál me quedaría? Pues por las diferencias, si me gustaran mucho los animales visitaría los dos. Si solo queréis ir a uno, pensad qué cualidades buscáis más en un parque de animales. Ahora os toca elegir, porque con seguridad cada persona elegiría uno diferente. 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.