Ruta a los lagos de Tristaina (Andorra)- 3’6 kilómetros- Ida y vuelta.

2021 fue el año de nuestro regreso estival a Andorra, tras nuestra anterior visita en el verano de 2016. Nuestra vuelta supuso una repetición de muchas de las actividades que habíamos vivido años antes, con el objetivo de que nuestros niños vivieran lo que no habían podido vivir entonces (Bosque aventura, Visita a Caldea, etc.), repitieran lo que tanto les había gustado (Mont Magic en Canillo, Naturlandia, etc.) y quitarnos el gusanillo de lo que no habíamos podido vivir nosotros. Si nos seguís habitualmente, sabréis que una de las cosas que nos apuntamos para hacer en la siguiente visita fue la ruta a los lagos de Tristaina, que no hicimos hace 5 años. Este año nos desquitamos y la hicimos, aunque no todo lo bien que podíamos haberla hecho. ¿Por qué? Te animo a seguir leyendo para saberlo.

INICIO DE RUTA

El inicio de ruta comienza en La Coma, en el sector de Ordino Arcalis. Sin prisas nos dirigimos hacia allí con la intención de aparcar como habíamos hecho en nuestra anterior visita. Sin embargo, nos encontramos con que la carretera CG3 estaba cerrada al tráfico para favorecer la ascensión de los ciclistas y limitar el acceso de coches. El cierre era de 08:30 a 17:15, lo que provocaba que para llegar al sector de la Coma tuvieras que coger el telecabina de Tristaina o bien hacer la subida a los lagos de Tristaina desde allí mismo, en una ruta muy bien señalizada.

Las indicaciones marcaban un tiempo de subida de 1 hora aproximadamente desde el aparcamiento, por lo que nos aventuramos a hacer la ruta desde allí. Los primeros 50 metros ya impresionaban, subiendo un desnivel bastante acusado. Pasados estos 50 metros iniciales, el camino continuaba picando continuamente hacia arriba. Hacía mucho calor y los niños estaban bastante cansados. Además, el bebé en la  mochila cada vez pesaba más. El camino estaba muy transitado y había muchas familias con sus padres subiendo por allí.

Las indicaciones nos iban señalando que nos estábamos acercando, aunque a un ritmo más lento del que se indicaba, así que llegados a la mitad de ruta, en una especie de llano, miramos hacia arriba, la parte que nos quedaba y decidimos hacer una pausa en un riachuelo para plantearnos el resto de la ruta. Desde allí teníamos la posibilidad de seguir subiendo por una empinada cuesta durante unos 30-45 minutos o bien cortar en línea recta hasta el restaurante la Borda de la Coma, lugar donde llegaba el telecabina y punto de salida del telesilla hacia el nuevo mirador solar de Tristaina. Nosotros no podíamos acceder pues no dejan subir a bebés en el telesilla. Una auténtica pena, pero ya sabéis nuestro lema: lo dejamos para la próxima ocasión.

Tras unos ratos de reflexión nos dirigimos hacia la borda de la Coma. Había un grupo de simpáticas vacas allí, con las que nos hicimos unas fotos. Comeríamos en la borda para reponer fuerzas y desde allí haríamos la subida a los lagos de Tristaina al comienzo de la tarde.

Desde la Borda de la Coma la subida es mucho más asequible que desde abajo. El camino es suave y aunque es ascendente en la ida, no representa demasiado esfuerzo hacerlo, por lo que se puede hacer con niños sin ningún tipo de problema. Además, tampoco es peligroso, más allá de alguna piedra resbaladiza con la que puedas topar. Además, entre las cosas positivas es que a los 15 minutos de subida ya puedes ver en la lejanía los 3 lagos, lo que hace que veas la “recompensa” cerca y te anime a seguir.

 

Desde allí arriba, ya en descenso y llaneando accedes de forma circular a los tres lagos, encontrando caballos en semi libertad durante el camino, aguas cristalinas y un increíble paisaje que vale la pena visitar.

Tras la vuelta a la Coma, nuestros pequeños dijeron basta de andar, así que compramos los forfaits de bajada y cogimos el telecabina desde allí hasta el aparcamiento del coche. Habían hecho mucho esfuerzo, sobre todo en la primera parte de la ruta, así que merecían un descanso.

Para concluir y ahí va mi recomendación para todo el mundo. Si vais con niños en verano, yo os sugiero empezar la subida desde la Borda de la Coma. Es mucho más asequible y llevadera. Solo si los niños son mayores y tenéis muchas ganas de hacer una ruta un poco más fuerte sería mejor hacerla desde el aparcamiento donde se coge el telecabina.

 

 

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