Valle de Arán

PLANEANDO EL VIAJE

Tras un verano de 2020 sin viajar por la pandemia, decidimos volver a hacer lo que tanto nos gusta. Buscamos un destino cercano y a ser posible nacional. Después de algún tiempo y pensando siempre en que los peques se lo pasarán muy bien, decidimos reservar una semana en Andorra y 4 días en Vielha. Andorra es una vieja conocida, hemos ido muchas veces, pero es que los niños se lo pasan tan bien, que no nos da pena repetir. Además, cada vez van creciendo más y las actividades que no podían hacer en el pasado, podían hacerlas ahora, así que no hubo discusión. La página Buscounchollo , siempre ofrece numerosas ofertas en este pequeño país durante el verano, con lo que el viaje suele salir muy bien de precio. Por alrededor de 500 euros estuvimos los cinco,  7 noches en el Hotel Magic la Massana, con desayuno y media pensión.

Para Vielha nos beneficiamos de una buena oferta del Hotel Vielha Baqueira, que nos permitía pasar la noche por unos 80 euros, esta vez en régimen de solo alojamiento.

Debo decir que ambos hoteles nos permitieron quedar satisfechos de la relación calidad precio, por lo que no tendríamos inconveniente en alojarnos de nuevo allí. Del hotel de Vielha, destacaríamos sobre todo su buena ubicación, muy cerca del pueblo y con un amplio parking gratuito al lado, que siempre te permite ahorrarte esta parte.

DE ANDORRA A VIELHA

No vamos a relatar nuestro nuevo viaje a Andorra, pues prácticamente fue un calco de los viajes anteriores. La mayor edad de los niños nos permitió aumentar las actividades y realizar aquellas que no pudimos hacer años atrás: hicimos la ruta de los lagos de Tristaina, visitamos Bosc Aventura, nos pudimos tirar en la tirolina de Mont Màgic Canillo, etc., hasta que llegó el momento de decir adiós a Andorra y dirigirnos hacia Vielha.

A pesar de la corta distancia entre La Massana y Vielha, de unos 150 km, el viaje se hace pesado, pues discurre en su totalidad por carreteras secundarias y carreteras de montaña, con bastante tráfico. La parte positiva fue pasar por zonas como Rialp, Sort u otras conocidas, así como acceder al puerto de la Bonaigua, donde paramos a hacernos unas fotos con los caballos que estaban allí en semi libertad. 

VALLE DE ARÁN DÍA 1

Llegamos a Vielha a la hora de comer. Desembarcamos lo más rápidamente posible en el hotel y fuimos a comer algo rápido cerca de allí, en concreto al restaurante Mandronius, un lugar donde hacían pizzas, perritos calientes, bocadillos, etc. Todo estaba muy bueno, lo que hizo que se convirtiera en el lugar habitual de desayuno (los hoteles siempre suelen pasarse con sus tarifas) y que incluso repitiéramos en alguna ocasión alguna de nuestras comidas-cenas. 

Desde allí nos fuimos a Aran Parkun parque de animales ubicado en la localidad de Bossost, cercana ya a Francia. El parque nos gustó mucho. Lo recorrimos tranquilamente en un tiempo aproximado de 1h45′-2 horas. El recorrido va picando suavemente hacia arriba, aunque se hace a través de cómodos senderos, accesibles con carros de bebés. Durante el mismo vas viendo los animales típicos del Valle de Arán, todos ellos en un entorno precioso que te hace tener muy cerca de ti a cabras, ciervos, etc., y poder ver muy de cerca, con toda la seguridad del mundo, a otros como linces, lobos o buitres. 

A mitad el recorrido aproximadamente llegamos a una zona con bar y una pequeña mini granja con conejos, cabras, gallinas, etc. Allí paramos un ratito para ver cómo la chica del bar les daba algo de pan y nos dejaba darles también un poco. ¡Cómo les gusta a los niños hacerlo!.

Desde allí iniciamos la última parte del parque, no menos espectacular que la primera, hasta finalizar en un pequeño museo. Fue un rato muy divertido. Recomendamos esta visita a todo el mundo.

Eran las 18’00 h aproximadamente y después de una larga mañana viajando en coche, no queríamos meternos en el hotel, así que decidimos planes alternativos. Desde allí nos fuimos al Plan Batalher, ubicado justo al lado de la carretera que hay entre Es Bòrdes y Gausac, en pleno bosque de Varicauba,, un área de picnic con barbacoas y mesas  ideal para pasar un día en familia. Destaca la vegetación con hayas y abetos gigantes y un enorme árbol donde los bebés van a depositar sus chupetes cuando se van haciendo “mayores”.

Antes de volver al hotel y aprovechando la cercanía fuimos a ver la Bassa d’Olesun lago natural en el mismo bosque de Varicauba. Lo que más nos llamó la atención fue el frío que hacía allí, nada que ver con la zona de picnic donde habíamos estado. Tras unas rápidas fotos para inmortalizar nuestra visita, llegó el momento del descanso. Cenamos por el centro del pueblo, lo que nos sirvió para darnos cuenta de lo bonita y bien iluminada que está Vielha por las noche. Después de un pequeño paseo para bajar la cena, nos fuimos al hotel. 

VALLE DE ARÁN DÍA 2 

La predicción meteorológica para este día nos daba la probabilidad de lluvia del 90% durante todo el día. Esto condicionó nuestros planes, pues no queríamos vernos envueltos en una tormenta en mitad de una actividad. Sin embargo el día amaneció bastante despejado así que comenzamos visitando Saut deth Pish, una zona con dos cascadas, una enorme de unos 20 metros de altura y otra más pequeñita, de unos 5 metros.

Las lecturas previas sobre la zona nos hablaban de una breve caminata de unos 30 minutos desde el aparcamiento hasta el mirador y 45 minutos si queríamos subir a la parte superior de la cascada más alta (subida complicada), así que era un buen lugar por si la lluvia aparecía y teníamos que salir corriendo.

Desde Vielha, a unos 5 kilómetros por la carretera N-230 hacia Francia encontramos el Pont d’Arròs. Desde allí, a la derecha, aparecía una pista forestal asfaltada. En este punto nos esperaba un control para tomarnos la matrícula y pedirnos el código postal propio, a fin de llevar un conteo sobre la gente que visitaba el lugar. Una vez dados los datos, al cabo de  unos 12 kilómetros llegamos al Plan de les Artiguetes, donde dejamos el coche.

Desde allí, en pocos minutos se observan ya las cascadas.  Un paseo por los alrededores nos permitió descubrir el increíble paisaje de la zona, donde destacan el magnífico bosque de Siesso y el pequeño lago de montaña de Varradós.

Tras un rato saltando por las planicies y haciéndonos unas fotos, la lluvia no hizo aparición, por lo que continuamos con el plan establecido, visitaríamos el Santuario de Montgarri

Desde Saut deth Pish volvimos dirección Vielha y desde ahí cogimos dirección a Baqueira-Beret hasta llegar a Pla de Beret. La llegada allí nos dejó a la vista muchísimos caballos en semi libertad. ¡A la vuelta daríamos un paseo en caballo!. Pero antes íbamos a visitar Montgarri. Antes de llegar llamamos para reservar una mesa para comer en el refugio de Montgarri. Unos carteles allí te indican a la hora de comer que no son ni un hotel ni un restaurante, pidiéndote que lo tengas en cuenta a la hora de sentarte a comer. Lo tuvimos en cuenta, pero queremos informaros también que los precios son iguales que si lo fueran.

 

Desde Pla de Beret hay dos opciones: una llegar hasta Montgarri caminando por un sendero fácil sin apenas desnivel de unas 3-4 horas de duración, opción que ni siquiera nos planteamos o continuar en coche hasta Montgarri. Con esta segunda opción, tienes dos posibilidades, aparcar unos 500 metros antes del santuario y hacer una pequeña ruta a pie o bien aparcar a pie de santuario, que fue la opción que escogimos. Como os he dicho, la amenaza de lluvia estaba ahí y subir por un sendero 500 metros con lluvia y 3 niños, no era algo que nos apetecía.

El paisaje a la llegada es espectacular, desde el propio santuario a la vegetación que rodea al río Noguera Pallaresa. Desde allí hay muchas rutas de senderismo muy bien señalizadas e incluso hay un puesto de alquiler de bicicletas eléctricas allí mismo.

Los niños no tenían muchas ganas de caminar, además hacía mucha calor después de comer, así que viendo las ganas que tenían nos dirigimos a Pla de Beret para que dieran un paseo en caballo. La zona donde los hacen está muy bien señalizada, así que no hay pérdida posible. Los dos mayores dieron un paseo de 30 minutos por 15 euros cada uno. Para el bebé, escogimos un bautismo en pony, de 15 minutos de duración por 10 euros. El cielo seguía negro pero ya dábamos por seguro que el día iba a terminar sin lluvia, así que disfrutamos un rato viéndolos disfrutar y nos volvimos hacia Vielha.

VALLE DE ARÁN DÍA 3

Habíamos reservado la mañana del día 3 para hacer la ruta Artiga de Lin- Uelths deth joeu. Tras nuestro desayuno nos dirigimos hacia el lugar de salida en la Artiga de Lin. A unos 3 kilómetros de llegar nos volvieron a parar en un control. Teníamos 6 coches delante. Los conductores iban hablando con los trabajadores que había allí. Luego algunos daban la vuelta, otros subían con coche y otros aparcaban allí mismo. Al llegar y tras darnos la bienvenida nos informaron que el parking de arriba estaba lleno, por lo que nos planteaban aparcar allí mismo y subir 3 kilómetros andando, hasta el lugar donde se cogía el tren, o bien aparcar allí y esperar a que se fuera vaciando el aparcamiento arriba. La chica que nos atendía nos dijo que normalmente a mediodía se vaciaba, pero eran todavía las once de la mañana, por lo que según ella, la mejor opción era cambiar de planes y reservar plaza en el parking de arriba. Según nos explicó, tenías que descargarte una aplicación (GUIDARAN) o reservar en una página web.

 

Así lo hicimos, así que reservamos para el día siguiente y nos fuimos hacia Bagergue, uno de los pueblos más bonitos de España, a cuyas afueras encontramos el restaurante Borda de Lana, al que fuimos recomendados por unos amigos. El restaurante nos encantó. Además de que comimos muy bien, el entorno es paradisíaco, por lo que disfrutamos de una agradable comida, lo que me lleva a recomendar a todo el mundo su visita. 

Después de la comida nos fuimos a ver Bagergue. Es un pueblo precioso y todas las casas y restaurantes, llenos de flores, llenan de encanto el lugar. Tras una breve paseo hicimos una parte de la breve ruta entre Bagergue y Unha, que nos sirvió para estirar las piernas.

Después de nuestra breve visita a Bagergue nos fuimos hacia Tredós a hacer el Camin dera bruisha.

En nuestra planificación del viaje al Valle de Arán no habíamos encontrado ningún tipo de información sobre esta ruta. Fue en una visita a la oficina de turismo de Vielha donde nos hablaron de ella: una ruta enfocada a los niños y que además se hacía teatralizada para los peques de miércoles a domingo.

La distribución del viaje no nos permitía asistir a la opción teatralizada. Sin embargo, no dejaríamos la oportunidad de visitar Tredós y hacer la ruta, ya que estaba muy cerca de Vielha y además tenía muy buena pinta.

Aparcamos en Tredós y desde el principio, numerosas indicaciones te van orientando hacia el comienzo de la ruta. Una bonita cascada y el paso del río te hacen la llegada a Tredós atractiva desde el principio, hasta que ves la primera bruja, que te indica el comienzo de la ruta, una ruta circular ambientada en este mundo de fantasía, pensada para toda la familia.

 

La propia ambientación que tanto le gusta a la mamá, hace que cada mundo de fantasía sea vivido con alta intensidad e interés por parte de los peques (no sé si disfruta más ella o ellos). Lo bien cierto es que la muy cuidada representación de los espacios, unida a la propia vegetación de la zona, además del paso del agua, hacen de la ruta un lugar precioso e imperdible si vas por la zona. No se cae en la sobreexposición de elementos en ningún momento. Todo está colocado en armonía con la naturaleza ofreciendo un contraste maravilloso.

Os recomendamos la visita al 100%.

Desde allí y para acabar el día nos fuimos a Arties, para darnos un baño en sus aguas termales, unas pequeñas piscinas al aire libre a 36º y 39º que desprenden un característico olor debido a su origen sulfuroso. Fue un rato agradable y que nos sirvió para poner fin a nuestro tercer día en el Valle de Arán.

VALLE DE ARÁN DÍA 4

Con toda la tranquilidad del mundo, al tener reservada hoy sí la plaza de parking en la Artiga de Lin, nos fuimos a realizar la ruta Artiga de Lin- Uelths deth Joeu.

Era la hora de comer. Contemplamos la opción de comer en el Refugi dera Montjoia pero lo descartamos finalmente, pues la carta no nos llamó mucho la atención. En su lugar, comenzamos el camino de vuelta y paramos en Es Bordès a dar un bocado. Desde allí y antes de poner colofón al viaje nos fuimos a ver la Bassa d’Arres. 

El camino desde allí, nos iba avisando de que la niebla iba en aumento, aunque nada hacía presagiar que una vez arriba no íbamos a ver absolutamente nada a 2 metros de nosotros. Habíamos estado leyendo sobre la posibilidad de hacer la ruta desde la Bassa d’Arres a la mina Victoriasin embargo la densa niebla hacía imposible poder caminar para allí. Además, el bebé dormía y el ambiente era bastante gélido, así que ni siquiera nos planteamos esperar a que la niebla pudiera disiparse.

Para los que os pueda interesar debéis saber que en 2004, Mina Victòria reabrió sus puertas como mina museo. La visita a la explotación se realiza a partir de un itinerario circular de senderismo donde el paisaje y el entorno complementan la visita.

El itinerario a pie se inicia en la Bassa d’Arres siguiendo las señales de madera que representan una vagoneta. Se trata de un itinerario de una duración aproximada de dos horas en el que se pueden observar los diferentes elementos conservados de las instalaciones mineras (edificios, balanzas, galerías, etc.).

A medio camino, encontramos la sala de máquinas, habilitada como centro de visitantes. Desde allí, con una reserva previa se puede visitar junto a un guía la galería Sacòsta (200 m de longitud) y conocer los diferentes métodos de explotación del mineral. A partir de aquí, el itinerario nos lleva, pasando por las galerías superiores, de vuelta a la Bassa d’Arres.

Esta ruta es una de las cosas que se nos quedó pendiente en el viaje, además de una visita a Naturaran, que descartamos porque el más pequeño tenía que hacer un circuito de aventura que se quedaba bastante flojito para lo que ya ha hecho con anterioridad. Además, para los que os apetezca, Vielha cuenta también con el palacio de hielo, donde puedes pasar una tarde divertida patinando (nosotros veníamos de hacerlo en Andorra) o múltiples opciones de actividades de aventura que ofrecen muchas compañías turísticas de la zona.

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