Ferrari Land

 Habían sido ya varias las veces que habíamos visitado Port Aventura y en todas ellas habíamos visto a la hora de entrar, el poderoso Cavallino Rampante que anunciaba la presencia de Ferrari Land. Sin embargo, nunca nos había llamado tanto la atención como para entrar, máxime cuando nuestra visita siempre se reducía a uno o dos días de viaje.

            Port Aventura es mucho Port Aventura como para renunciar a él a favor de otro parque. Además, lo que habíamos leído de Ferrari Land tampoco nos llamaba tanto la atención. Sin embargo, esta última vez, a diferencia de las demás, las entradas que habíamos adquirido por dos días para Port Aventura incluían la posibilidad en uno de los días visitar también el parque del coloso del automóvil.

            Tras sondearlo entre el grupo de amigos decidimos pasar la mañana en Ferrari Land. Ya que teníamos la posibilidad tan cerca, ¿por qué renunciar a ella?.

            Lo primero que debo decir es que Ferrari Land nos pareció un parque pequeño en comparación con Port Aventura. Si las colas no son demasiado largas puedes haber subido en todo antes de que llegue la hora de cierre sin ningún tipo de problema. Por la mañana nos encontramos bastante gente, pero se fue vaciando paulatinamente hasta la hora del cierre.

            El parque cerraba a las 17:00 h , mientras que Port Aventura lo hacía a las 19:30. Muchísima gente de la que quedaba en el parque a esa hora, sino toda, hacía el cambio hacia Port Aventura.

            Pero volviendo de nuevo a Ferrari Land, deciros que allí subí a una de las atracciones más fuertes que he subido nunca. De hecho es la atracción más alta y rápida de Europa con 112 metros de altura y una aceleración de 0 a 180 km/h en apenas 5 segundos. La sensación que te proporciona esa aceleración es digna de ser experimentada. Por momentos notas las fuerzas G sobre tu cabeza al tiempo que notas tu espalda crujir. Esta atracción es para mayores de 1,40 m.

            A destacar son también los dos simuladores que hay que resumen la historia del coche Ferrari desde su nacimiento, pasando por las diferentes evoluciones. Aunque no es una atracción excitante si la comparas con la anterior, si que destaca el hecho de que te hace experimentar una sensación de vuelo mientras sientes el viento sobre tu cara o el olor a comida de lo que vas viendo en la pantalla. Sin duda, algo bastante curioso y especial.

            Durante el camino vimos un simulador de F1, pero este era de pago. No subimos aunque debe ser chulo experimentar la sensación que tiene un piloto al conducir por un circuito de carreras. Además, el precio, 15 euros, tampoco se antoja excesivo si es tu deseo convertirte en piloto de f1 por un día.

Ferrari Land

            Una zona donde simulas un cambio de ruedas ataviado con los colores de Ferrari (destinado a hacerte una foto que solo ellos te pueden vender) es otro de los lugares que puedes visitar.

            Y por lo demás, hablamos ya casi de zonas infantiles con atracciones de todo tipo donde los coches son casi siempre los principales protagonistas. No son pocas, lo que hace que los niños no se aburran. Además, no había colas, por lo que los niños pudieron subir una y otra vez.

            En definitiva una sorpresa agradable para pequeños y mayores en la que puedes pasar un día de lo más agradable.

 

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