Mariposario del Drago y Drago Milenario

Tras comer en Garachico nos dirigimos a Icod de los vinos. Ambos municipios están muy cerca por lo que en apenas 10 minutos llegamos sin problemas.

El objetivo de nuestra visita era entrar en el Mariposario del Drago, ya que pensábamos que iba a ser algo que les iba a gustar mucho a los niños y sacar algunas fotografías del famoso Drago Milenario. Para conseguir esto último habíamos declinado la posibilidad de pagar por el acceso donde está ubicado, ya que realmente el Drago era lo único que nos apetecía ver realmente, no estando interesados en ver otro tipo de vegetación.

A nuestra llegada conseguimos aparcar prácticamente en la puerta. Fue una auténtica suerte pues hay poco sitio para aparcar y se antojaba una tarea difícil.

Tras dejar el coche nos dirigimos hacia la entrada donde íbamos a sacar las entradas. Allí en la parte exterior, antes de acceder al recinto, nos recibió una gallina en libertad, que casaba poco con el entorno pero que llamó nuestra atención.

Pagamos las entradas y entramos al mariposario. Si queréis toda la información sobre precios y horarios os dejamos el enlace aquí. Será la mejor forma de saberlo de la forma más real posible.

vegetación del Drago

Al entrar nos dieron unas reglas básicas, que seguían el sentido común. Una de ellas era que no se podían tocar las mariposas. Sin embargo, como ahora os contaré, casi eran las mariposas las que te tocaban a ti.

Durante toda nuestra estancia allí, recibimos mucha información sobre las mariposas a través del folleto que nos dieron, de los múltiples paneles que había y una explicación dada por una cuidadora de mariposas. Esta parte fue muy interesante pues portaba una mariposa con la que sí nos dejó interactuar. Podíamos dejar que se posara en nuestras manos. Los peques, ya sabéis como son todos, no perdieron la oportunidad.

mariposario del drago

Allí asistimos a la metamorfosis gusano, capullo, mariposa. Seguro que los que sois padres conocéis lo que nos gustaba jugar con gusanos de morera cuando éramos pequeños. Allí se observaba este proceso a través de animales reales y dibujos.

mariposas

En el mariposario hay un piso inferior que está un poco desangelado. Allí te puedes hacer fotos con alas gigantes, ver algún documental, etc. También había alguna mariposa desorientada que se había escapado del piso inferior y a la que conseguimos devolver a su verdadero lugar.

Durante nuestra estancia allí aprendimos cosas bastante interesantes como que solo allí había unos 800 tipos de mariposas tropicales procedentes de todo el mundo, de todo tipo de tamaños y colores, que se llevan bien entre ellas sin ningún tipo de conflicto,  que la vida media de las mariposas está en torno a 2-3 semanas y que están continuamente reproduciéndose.

Como os he dicho son tantas las mariposas que hay que a veces se posan sobre tu ropa o se suben a tus dedos si se los acercas un poco. Vimos un niño que parecía que tenía un imán para atraerlas, tanto que nos quedamos embobados. El niño, cuyo idioma no entendíamos, viendo la cara de fascinación de nuestros peques, les pedía que acercaran las manos para ponérselas a los nuestros. Fue tanta la conexión que pronto empezaron también a acudir mariposas a los dedos de nuestros hijos, en cuanto se los ofrecían.

 mariposas en la ropa

Una vez visto todo, nos fuimos a ver el Drago Milenario. Justo en la puerta hay un pequeño parque desde donde se obtienen unas fotos espectaculares. Para nosotros era suficiente. Habíamos pasado una tarde estupenda que finalizamos comiéndonos un helado casero de cactus y otro de papaya que vendían en una tienda cercana local.

Drago milenario

 

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